
¿Programa de verano? Ah, sí, ¡El "Grand Prix", claro! Es normal que para muchos espectadores el estío televisivo esté relacionado íntimimamente con ese concurso. Desde 1996 a 2005 (aunque sus creadores incluyen "Cuando calienta el sol" en la cuenta) animó el verano de la Primera y las audiencias fueron sobresalientes.

Cada año Ramón García se presentaba acompañado de una bella señorita para azuzar la competeción entre dos pueblos de menos de 5.000 habitantes. La bailarina y actriz Mar Regueras le acompañó en las dos primeras ediciones pero a partir de ahí toda una pléyade de azafatas ayudó a García en la labor aunque, para ser sinceros, lo que hacían fundamentalmente era explicar las pruebas con la práctica.
Otro elemento clásico de las producciones Bosserman era la orquesta del maestro Leyva que siguiendo la tradición de los maestros Algueró e Ibarbia se convirtió en un personaje popular y también, como los otros dos, acudió varias veces a Eurovisión.

Decorado espectacular construído en la carpa de Prado del Rey (la misma en la que se realizaba "¿Qué apostamos?" y "Risas y estrellas") para albergar los escenarios de las diferentes pruebas físicas.

Y el elemento más polémico (y principal diferencia con respecto al predecesor "Cuando calienta el sol"):la vaquilla, siguiendo la tradición de tantos pueblos que marean a estos animales. Por si fuera poco cada una estaba bautizada con nombres del estilo de "Calixta, la vaquilla más lista" o "Mamerta, la vaquilla de la huerta". En realidad no era la primera vez que se veía una vaquilla en un concurso televisivo y ni siquiera hablo de España, pronto descubriremos el verdadero origen de todo esto.

En definitiva, otro concurso de gran presupuesto comandado con solvencia con Ramón García hasta que en 2005 TVE decidió acabar con él. Dos años más tarde fue resucitado por la FORTA con Bertín Osborne al frente hasta 2009 y este año se grabó una edición internacional con Antonio Moreno Díaz.







