El 23 de abril no sólo se celebra el día del libro, en Castilla y León se conmemora la revuelta de los Comuneros, una historia prácticamente desconocida en el resto de España, quizás porque los oriundos de esa comunidad pecamos de discretos (algunos nos acusan de secos y taciturnos, nada más lejos de la realidad... creo). El caso es que en 1977 TVE decidió contar ese suceso en una mini-serie de dos capítulos de una hora de duración cada uno. Padilla, Bravo y Maldonado fueron interpretados por Juan Diego, Nicolás Dueñas y Joaquín Hinojosa.
El rodaje en agosto en Segovia y Madrid fue portada de la revista "TeleRadio". A pesar de esta indudable promoción, la serie no fue un gran éxito, como tampoco lo había sido la obra de teatro de Ana Diosdado en la que se basaban estos episodios televisivos. La propia dramaturga escribió el guión y José Antonio Páramo lo dirigió y realizó con un presupuesto de unos 24 millones de pesetas. "Se trabaja rápido pero no con los medios económicos sufientes. Por un lado tenemos un presupuesto más amplio de lo habitual pero, por otro, es una obra en la que si se quieren hacer las cosas bien, hay que poner más empeño del habitual. Por ejemplo, una batalla se puede rodar de mil formas: con extras, sin extras, con muchos medios, sin muchos medios. Pero cuando los medios técnicos de que se dispone no son suficientes, tienes que acabar rodando la batalla de Villalar en dos días y con sesenta personas" afirmaba el director al periodista Jesús María de la Calle.
Para este rodaje en formato cine su usaron dos cámaras simultáneas para compensar la falta de tiempo. A pesar de los inconvenientes de los que se quejaba Páramo debidos a la escasez de medios, tenía mucho interés en dirigir esta serie "porque es un tema desconocido y que tiene una vigencia actual. Creo que nuestra televisión necesitas más un cine histórico planteado de forma un tanto seria y profunda. El ejemplo de que esto funciona en televisión lo tienes en los británicos que continuamente están apoyándose en su historia y abordándola tal y como debe ser".
El actor Juan Diego, un veterano ya de la tele en aquel entonces, encarnaba a Padilla: "Lo veo como un hombre con una serie de ideales muy concretos, en el sentido de que tiene perfecta conciencia de la lucha que se ha planteado ante el poder real. En su lucha hay dos fases: en la primera, trata incluso de buscar el diálogo, pero tiene que desistir ante las negativas absolutas del poder real". En el mismo reportaje confesaba que, en realidad, hubiera prefiero interpretar al Carlos V joven porque "te da pie a hacer una interpretación crítica, esa que te posibilita añadir una serie de matices críticos que el autor ha dejado sobre el personaje y tú debes buscar, añadiendo tu propia visión del mismo". En eso coincidía Nicolas Dueñas, Juan Bravo en la serie, que además tenía esperanzas de que proyectos como éste tuvieran más recorrido en la programación: "Ojalá esto sea el principio de algo que nunca acabe. "Los Comuneros" está tratado de una forma actual. Históricamente, la problemática está ahí y debe ser aplicada tal y como aparece para que el espectador la conozca. En un medio como televisión la posibilidad de ofrecer todos estos hechos de forma dramatizada es ideal para el público". Por cierto, quien se encargó de ese rol tan deseado del monarca joven fue Manuel Ángel Egea.
Los dos capítulos se ofrecieron en la temporada de otoño. Y he obviado conscientemente el relato de los hechos para despertar vuestra curiosidad y que os empapéis de esta historia en el lugar adecuado, contada por especialistas con rigor y pasión, la misma que aquí transmitimos por la buena televisión.
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jueves, 23 de abril de 2015
martes, 6 de mayo de 2014
El debut de Juan Diego y Julián Mateos
La temporada 1962/63 vivió el debut de dos jóvenes prometedores: Juan Diego y Julián Mateos, ambos se estrenaron en TVE con distinta suerte aunque fue precisamente el que tuvo menos éxito en esa primera ocasión quien se dedicó a la actuación con mayores triunfos. Ambos coincidieron en una obra de teatro, "La enemiga" a las órdenes de Federico Ruiz, Mateos como protagonista y Diego como secundario. El segundo tuvo la oportunidad de protagonizar su propia serie al poco tiempo, "Mi hijo y yo" junto a María Fernanda Ladrón de Guevara, madre de Carlos Larrañaga. La serie fue un fracaso total, tanto de crítica como de público. Su mayor problema radicaba en que era moralista hasta extremos ridículos Juan interpretaba a un chaval de 18 años que ponía a prueba la paciencia de su santa madre que, finalmente, siempre encontraba la mejor manera de hacerle entender cuál era el buen camino en la vida. A pesar de ese rotundo descalabro, el actor sevillano siguió trabajando en la tele, el ciney el teatro hasta demostrar que es uno de los actores más capacitados de este país. No en vano ha conseguido todos los premios que puedan otorgarse a un actor español, incluidos 3 Goyas y la Concha de Plata del Festival de San Sebastián.
En cuanto a Julián Mateos, con la obra "La enemiga", estrenada en el espacio "Primera fila", obtuvo un gran reconocimiento. Aquella emisión fue muy seguida por la entonces incipiente audiencia con televisor y la crítica (también incipiente, dicho sea de paso) alabó las virtudes del debutante. Mateos fue un actor de potente personalidad, exigente con sus elecciones pero que en los 80, y tras haber alcanzado un gran prestigio, abandonó la profesión para dedicarse exclusivamente a la producción. En esa faceta alcanzó la gloria con títulos como "Los santos inocentes" o "El viaje a ninguna parte". Desgraciadamente falleció en 1996 con tan sólo 57 años de un cáncer de pulmón. A Julián hay que reinvidicarlo como un actor moderno y un productor valiente.
En cuanto a Julián Mateos, con la obra "La enemiga", estrenada en el espacio "Primera fila", obtuvo un gran reconocimiento. Aquella emisión fue muy seguida por la entonces incipiente audiencia con televisor y la crítica (también incipiente, dicho sea de paso) alabó las virtudes del debutante. Mateos fue un actor de potente personalidad, exigente con sus elecciones pero que en los 80, y tras haber alcanzado un gran prestigio, abandonó la profesión para dedicarse exclusivamente a la producción. En esa faceta alcanzó la gloria con títulos como "Los santos inocentes" o "El viaje a ninguna parte". Desgraciadamente falleció en 1996 con tan sólo 57 años de un cáncer de pulmón. A Julián hay que reinvidicarlo como un actor moderno y un productor valiente.
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miércoles, 26 de enero de 2011
¿Os suena esto?
Hay escenas que se repiten indefectiblemente en todos los hogares aunque hayan pasado 40 años. Esta noche se estrena en la Uno "En familia"(aprovechando el título del programa de Gabilondo del que ya hablamos aquí), el nuevo programa de Santiago Tabernero y podrían tratar el tema que hoy nos ocupa. De la serie "Bajo el mismo techo" ya comentamos algo hace meses en este blog, una apuesta por un formato valiente, un drama familiar que pretendía representar la realidad de la España de 1970... eso a priori porque a la hora de la verdad no sentó nada bien tanto tele-realismo y se canceló a mitad de temporada. En la escena que recuperamos hoy el hijo Juan Diego llega a casa muy contento pero un poco más tarde de lo estipulado por la autoridad paterna. Intenta explicarle con una sonrisa a su padre, Antonio Ferrandis, qué ha sucedido pero el rictus se le congela ante la orden estentórea de su padre.
Le suelta aquello de "mientras estés en mi casa a la sopa boba haces lo que yo diga y ahora a tu cuarto sin cenar". Mientras Juan Diego se queda callado sin poder replicar y cumple el mandato, vemos en primer plano a Ferrandis que parece asumir que esto es lo que se espera del pater familia aunque no deje de ser incómodo.
Su mujer, Irene Gutiérrez Caba, no se atreve a intervenir en la discusión, no sea que encima le caiga a ella algo también, su cara lo dice todo.1970, demasiado real para TVE.
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miércoles, 1 de diciembre de 2010
Cuentopos
Cuando TVE comenzó a emitir "Cuentopos" en octubre de 1974 el mundo que se desarrollaba en el imaginario bosque de Gulubú ya era conocido por los niños porque su creadora Maria Elena Walsh llevaba años gozando de éxito entre el público infantil con sus narraciones.
Tengo entendido que el responsable de la adaptación televisiva fue el director de cine Miguel Picazo aunque no encuentro confirmación escrita. Tina Sáinz protagonizó esta serie en la que interpretaba a Chala, la nieta del personaje "el abuelo" (Manuel Galiana) ella era quien se encargaba de contar los cuentos a sus vecinos.
El reparto era extraordinario, sobre todo teniendo en cuenta que era un infantil y por lo tanto se destinaba menos presupuesto en la contratación del elenco. Además de Sáinz y Galiana encontramos disfrazados a José María Pou, Manuel Aleixandre, Pilar Bardem, María Isbert o Petra Martínez (¿reconocéis a la ganadora del Premio de la Unión de Actores a la derecha con cara de sorpresa?).
Rosa León era quien interpretaba las canciones del bosque de Gulubú, compuestas por María Elena Walsh y que ya se habían hecho populares gracias a una serie de audio libros. Rosa comenzó aquí su trayectoria como cantante para el público menudo que cristalizó en los ochenta con temas propios.
He dejado para el final a otro de los protagonistas, el excelente Juan Diego en el papel de Deshollinador cuya principal característica era que hablaba al revés.La serie sólo duró un año en antena aunque tuvo un spin off al año siguiente bajo el título "Cuentopos. El taller de los inventos".
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