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martes, 21 de abril de 2026

El crimen no es rentable

Sergio Doré (en el centro) en el papel del Inspector Peters.
Fotografía Museo RTVE. Todos los derechos reservados.

Pocas veces una serie española se presentó con tanto misterio como se hizo con "El crimen no es rentable" en la temporada 1965/66. Empezó casi de tapadillo, durante las emisiones en pruebas del Segundo Canal (el UHF como se le conocía popularmente entonces). Estos ensayos habían comenzado sólo para Madrid en enero del 65 pero en octubre ya alcanzaban Barcelona, Zaragoza y alrededores (gracias a sus dos antenas repetidoras). Apenas se emitían cuatro horas y había bastantes reposiciones de programas o series del Primer Canal (que se conocía en esos 60 simplemente como TVE y punto). Pues bien, en abril del año siguiente ya se había asentado en la inestable parrilla de la cadena experimental y fue motivo de un amplio reportaje de la revista "Tele Radio". Han pasado sesenta años y si en aquel momento el reportaje era esquivo en información, poco hemos avanzado porque los misterios que plantea siguen irresolubles.

Sergio Doré escucha a Isabel Pradas en el episodio "Muerte oficial". Foto J. Orriols.

Para empezar, el periodista firma con pseudónimo puesto que detrás del nombre "Luis de Tordehumos" se escondía Luis Tomás Melgar, futuro e influyente realizador y director. Tordehumos era la localidad vallisoletana en la que nació. En el citado reportaje nos cuenta que los guiones son de un tal John Oxford y que han sido adaptados previamente por la BBC y la ITV. Aquí comienzan las incógnitas y cito textualmente a Melgar: "Quién sea John Oxford parece que se ignora. Afirman unos que se trata del seudónimo de un célebre escritor sobre cuyo auténtico nombre nadie se pone de acuerdo. Piensan otros que no es sino el nombre colectivo adoptado por una serie de guionistas para presentar conjuntamente una serie de guiones sobre un planteamiento común y protagonizados todos por un mismo personaje. Creen algunos que el tal John Oxford existe de verdad, se llama así y es un escritor prolífico dedicado de lleno a esta tarea de abastecer de guiones policíacos a distintas televisiones de todo el mundo". Una búsqueda hoy en internet no aporta absolutamente ningún dato sobre un guionista con ese nombre que hubiera trabajado para la televisión pública británica ni para el canal privado pionero en los sesenta, ITV. Simplemente, no hay niguna referencia. Ninguna. 

Para seguir con las preguntas sin respuesta, aseguraba Melgar: "La verdad es que, con británica puntualidad, llegan a TVE a través de la agencia, uno o dos guiones para la serie y siempre con la firma de John Oxford. Lo cierto es que todos ellos tienen parecida calidad, la misma dosis de intriga, cierto humor, idéntico final en la tesis de que, puesto que el criminal nunca gana, 'el crimen no es rentable'."

Una escena de "El crimen no es rentable", serie grabada en Miramar.
Fotografía Museo RTVE. Todos los derechos reservados.

 ¿Era todo esto una fantasía del propio periodista o articulada desde los estudios de Miramar para darle un halo de prestigio e internacionalidad a unos guiones que, quizás, se escribían en Barcelona? Es fascinante que el reportaje insista en el misterio constantemente: "Hace bien poco, al contratarse la serie para uno de los canales de la televisión argentina en gestión realizada desde TVE, quiso saberse el número aproximado de guiones que podían contarse, aparte de los emitidos ya por nuestra televisión. La respuesta, arracanda, sin duda, de uno de esos guiones, no pudo ser menos concreta: Bastantes". Hasta finales de marzo se habían difundido aquí 23 episodios y se habían grabado dos más. He podido confirmar que la producción se mantuvo hasta mayo pero ignoro si se prolongó más allá e, incluso, si llegó a verse una vez inaugurada oficialmente la nueva cadena el 15 de noviembre de 1966

Vamos ahora con los datos contrastados: esta serie de misterio se emitía los martes en el UHF a las 21.45, después del Telediario (emitido simultáneamente en las dos cadenas). Después se podía ver un documental y "Alfred Hitchcock presenta..." (entonces la serie aquí se titulaba simplemente con su apellido). El actor de origen cubano pero asentado en Barcelona Sergio Doré intrepretaba al protagonista, el inspector John Peters y, adivinen, tampoco aparece ninguna serie con este personaje en los anales de la tele inglesa. El público aficionado al suspense televisivo ya conocía a Doré porque había protagonizado años antes una de las primeras series realizadas desde Cataluña, la innovadora "Los últimos cinco minutos". Peters trabajaba para la Policía Metropolitana de Londres y, por eso, la serie está plagada de referencias al trabajo metódico de sus agentes y aparecen "bobbies" (el apelativo de los agentes de este servicio cuyo uniforme está coronado por un casco que recuerda al típico bombín británico). 

Sergio Doré y Guillermo Marín en el capítulo "El enemigo". Foto J. Orriols.

Actores y actrices bien conocidos por el público de la época intervenieron como episódicos a lo largo de temporada, podemos destacar a Guillermo Marín, José María Caffarell, Marta Padovan, María Dolores Gispert, Josefina Tapias, Gabriel Agustí y Consuelo de Nieva. Los realizadores eran Gerardo N. Miró y Esteban Durán (que más adelante pudo recuperar su nombre en catalán, Esteve) que se alternaban aunque Miró fue el que firmó más emisiones. Los títulos son muy significativos porque, además de llamar la atención del espectador, podrían pertenecer a cualquier producto del género. Por señalar algunos: "Voces airadas" (el primero), "La delación", "Ángulo de tiro" (dividido en dos capítulos), "Minutos contados", "El chantaje", "Unas gotas para vivir", "Siempre falla algo", "Confesión al vacío" o "El círculo se ensancha". Me pregunto si "Las costumbres de la tía Agatha" era un poco disimulado guiño a la reina del crimen. Hasta donde he podido averiguar, no se conserva ningún capítulo (cosa nada extraña teniendo en cuenta el año y que Miramar contaba aún con menos presupuesto para conservación que Prado del Rey) pero el año pasado el director del Museo de RTVE, Nico Albéndiz consiguió localizar varias fotografías en un archivo personal de las que ofrecemos dos aquí. 

"El crimen no es rentable" fue serie pionera del aún no oficial UHF y una nueva muestra del interés por el género policíaco de los estudios catalanes.

martes, 30 de septiembre de 2025

"Julia", la serie que cambió todo


La cadena norteamericana NBC hizo historia la noche del 17 de septiembre de 1968 cuando estrenó la sitcom "Julia". Ese día se rompió una barrera racial, por primera vez una serie de prime time estaba protagonizada por una mujer negra y no en un papel de sirvienta, esclava o parodiando los estereotipos negativos que la industria del entretenimiento había asumido como propios de la raza. Diahann Carroll encarnaba a una enfermera viuda de un soldado abatido en la guerra de Vietnam que criaba a su hijo de seis años. Actriz y cantante, Carroll no sólo era conocida en ese entonces por el público sino que además tenía prestigio, había sido la primera afroamericana en conseguir el premio Tony como actriz protagonista de una comedia musical en 1962 por "No Strings". 

Pongámonos en contexto: EEUU vivía en plena lucha racial, el 4 abril de ese mismo año 1968 Martin Luther King había sido asesinado. Además, la población ya comenzaba a mostrar su hartazgo por el conflicto armado con Vietnam y la desconfianzaba hacia su propio gobierno por este asunto (aunque aún tendrían que esperar unos cuantos años para que aquello acabara). En cuanto a lo que se podía ver en TV, de las 56 series que se emitían por la noche, 21 tenían como mínimo un actor negro en el elenco y tres programas de variedades tenían presentadores negros (1). Además, desde 1965 la serie "Yo soy espía" tenía como coprotagonista a Bill Cosby. Es decir, el desarrollo de "Julia" no venía de la nada pero se había recorrido un larguísimo camino desde "Amos 'n' Andy", una comedia que estuvo en antena desde 1951 a 1953 y que en la radio había comenzado a finales de los años 20 (que a su vez se basaba en un cómic) presentando a dos personajes que cumplían todos los "atributos" racistas que uno pueda imaginar. De hecho, el show radiofónico estaba interpretado por dos blancos que "imitaban" el supuesto argot de los negros (pensad en la Mammie de "Lo que el viento se llevó") y cuando fueron trasladados a la tele se plantearon seriamente pintar a los actores originales o, como mínimo, que pusieran las voces porque eran las que conocía el público. Finalmente Amos y Andy fueron encarnados por dos afroamericanos que tuvieron que replicar esa forma de hablar. Absurdo pero... en aquel momento no era raro. Tampoco olvidemos la historia de "The Nat King Cole Show" que ya hemos contado aquí. 

Si bien "Yo soy espía" presenta a un actor racializado como protagonista y no como sirviente, aquello era una fantasía, una comedia con espías, nadie podía aspirar en la vida real a algo así pero Julia era una enfermera, sí que cumplía con eso que hoy llamamos "labor aspiracional". Sin embargo, ni la NBC era una tele pública (así que no tenía realmente ningún compromiso moral) ni la serie fue recibida por todos como un ejemplo a seguir. Muchos activistas criticaron que el aspecto racial estaba completamente ausente de las tramas y que era absolutamente imposible que una enfermera viuda pudiera vivir en un lujoso apartamento y vestir carísimas ropas además de que todo su entorno, tanto laboral como de amistades, era blanco. Diahann Carroll recibía, literalmente, miles de cartas echándole en cara su falta de compromiso con mensajes tan agresivos como "¿No te sientes culpable haciendo este programa?". Daba igual que ella no fuera directora o productora y que no tuviera ningún poder en la cadena. Parecía no importar el avance que aquello suponía en aquel momento y el acoso al que fue sometida en este sentido fue muy difícil de asimilar. 

La serie fue un gran éxito de audiencia, consiguió el puesto nº 7 en su primera temporada y se mantuvo en buenas posiciones en las siguientes. A España llegó en 1970 y su popularidad la llevó a ser portada de la revista "TP". No fue por falta de público cuando "Julia" se despidió en 1971. Fue la propia actriz la que pidió la rescisión de su contrato por agotamiento. En su autobiografía aseguraba que se había sentido aliviada, libre. Había luchado desde dentro por ofrecer una comedia de situación en la que su raza era noticia en el mundo real pero no era "suficientemente visible" en la ficción. La "normalidad" que quería mostrar el creador de la serie, Hal Kanter, al no darle importancia a que Julia fuera negra o blanca fue un arma de doble filo. En el documental de la PBS "Ajuste de color" (emitido en La 2 en 1995) Carroll declaraba: "Se trataba de entretener al público norteamericano y Kanter quería que una mujer negra formara parte de la escena televisiva del momento (...) Creo que Hall hizo un gran trabajo". 

Hoy en día, esta serie se valora por lo que supuso pero no debemos olvidar su contexto y sus críticas en su momento. 


 (1). Dato aparecido en el libro "Prime-Time Hits" de Susan Sackett de 1993. 

viernes, 12 de septiembre de 2025

Sherlock Holmes y la TV

La primera serie sobre Holmes fue realizada por la BBC en 1951

Arthur Conan Doyle no podía imaginar que el personaje protagonista de su historia "Estudio en escarlata", aparecida en una revista navideña en 1887, iba a convertirse en uno de los más famosos de la historia de la literatura y el más adaptado a la pantalla. Si Basil Rathbone y Nigel Bruce reinaron en el cine (catorce películas y una serie radiofónica entre 1939 y 1946), en la TV Jeremy Brett es considerado el Holmes definitivo. Javier Jiménez Barco ha analizado en su segundo volumen dedicado al detective de Baker Street (de nuevo publicado por Diábolo) sus apariciones en el teatro, la radio, el séptimo arte, la pequeña pantalla, el cómic y los videojuegos. Hablamos con él sobre el abultado currículum del detective privado y su eterno cómplice, el doctor Watson, en la televisión. 

- Holmes ya era un personaje popularísimo cuando la TV dio sus primeros pasos. No sólo por la obra original de Conan Doyle sino también por sus adaptaciones en teatro, cine y radio. Hasta que llegó la primera "serie" basada en sus aventuras hubo varios acercamientos aislados ya desde finales de los 30...

Así es. Aunque debemos tener en cuenta que esos primeros intentos televisivos nada tenían que ver con las mega producciones que se llevan a cabo en la actualidad. Durante los primeros años de la televisión, las series eran poco más que breves obras teatro emitidas en directo. Y el primer Holmes televisivo no fue una excepción. Se trataba de una adaptación del cuento "The Three Garridebs", realizado desde unos estudios en el edificio Radio City de Nueva York. Lo emitió la NBC el 27 de noviembre de 1937 y el actor Louis Hector, que había dado voz a Sherlock Holmes en la radio, fue el encargado de interpretar al personaje. Esta primera adaptación televisiva, aunque rudimentaria, estaba hecha con mucho mimo. Había dos cámaras, nada menos, algo inusitado para la época y, aunque los decorados eran minúsculos (habían representado cinco o seis escenarios diferentes en un espacio muy pequeño), el equipo había rodado previamente una serie de escenas con Holmes y Watson viajando en un coche de caballos, y emplearon esas imágenes en los cambios de escena. Las siguientes apariciones televisivas tuvieron lugar más de una década después, con "The Adventure of the Speckled Band" (con Alan Napier como Holmes), emitida por la NBC el 25 de marzo de 1949, y que intentó ser el episodio piloto de una posible serie dedicada al detective. Por último, se produjeron un par de intentos más en 1951, con John Longden, (en "The Man Who Disappeared" emitido en marzo de 1951) y con Andrew Osborn (en "The Adventure of the Mazarin Stone", en julio de 1951), pero ninguno llegó a cuajar.

- Es lógico que corresponda a la británica BBC el honor de haber puesto en marcha la primera serie, aunque fuera breve. ¿Cómo se recibió aquella adaptación protagonizada por Alan Wheatley?

La recepción fue más tibia de lo que uno pudiera augurar, quizá por el aspecto juvenil del Sherlock Holmes de Alan Wheatley, que encantó al público más joven, pero desagradó a los lectores más convencionales del detective de Baker Street (años después sucedería lo mismo con la serie de Ronald Howard). De hecho, el propio Wheatley detestaba al personaje, al que consideraba un pedante insufrible. No obstante, y a pesar de todo, la miniserie fue un hito. Emitir seis adaptaciones de relatos canónicos de Sherlock Holmes durante seis semanas consecutivas abrió la puerta a todo lo que habría de venir después.

Ronald Howard en la adaptación de EE.UU. en 1954

- Los norteamericanos se lo tomaron más en serio muy poco después con una serie más larga ¿rodada en estudios de París?

Sí, y resulta curioso, porque el público estadounidense recibió mejor que el británico a ese nuevo Holmes tan juvenil y simpaticote que interpretaba Ronald Howard. La serie comenzó a emitirse en octubre de 1954, y se exportó a otros países, donde su éxito se consolidó. Si la miniserie de Wheatley había llegado a hacer seis episodios, esta llegó a los treinta y nueve. Aunque, tal como solía ser el estilo americano, la mayoría de las historias eran de nueva factura. Es decir, solo adaptaron siete historias del canon sherlockiano, creando guiones nuevos para los treinta y dos episodios restantes. La idea de rodar esta serie en París, aunque pueda parecer extraña, se debía sobre todo a la necesidad de reducir costes, dado que rodar en Londres les habría supuesto un gasto excesivo. París no solo era más barato por entonces; además, podían aprovechar los estudios que la cadena norteamericana compartía con otras locales, y, a la hora de rodar exteriores, podían encontrar una serie de localizaciones victorianas que la mayoría de los espectadores no serían capaces de identificar con la capital francesa.

- No quiero pasar por alto la despedida del gran Basil Rathbone como Holmes precisamente en TV aunque fuera como un episodio sin continuidad dentro de la serie "Suspense"...

Es una auténtica pena, porque ese episodio se emitió en directo y, en la actualidad, no se conserva copia alguna y eso que algunos episodios de "Suspense" han sido recuperados pues tuvieron la suerte de ser grabados en su momento... pero la pieza de Rathbone, su última interpretación como Sherlock Holmes, se ha perdido. Curiosamente, aunque el libreto adaptaba un relato, sabemos que no se trató de uno canónico, sino que adaptó uno de los pastiches autorizados escritos por Adrian Conan Doyle (el hijo del creador de Holmes) con la ayuda de John Dickson Carr. Resulta una tortura pensar que se emitió algo tan interesante y que, en la actualidad, no tengamos forma de disfrutarlo.

Douglas Wilmer y Nigel Stock en 1964

- En la década de los 50 hay varios intentos más de trasladar a Holmes a la pequeña pantalla en varios países, pero tendríamos que esperar a 1964 para hablar de una versión más digna. ¿Qué aportó aquel proyecto de la BBC?

Bueno, para empezar, aportó seriedad y calidad. Los intentos alemanes y polacos de esos años distaban mucho de resultar perfectos. Y esa primera temporada del "Sherlock Holmes" de la BBC, además de adaptar trece historias canónicas, presentó a un Watson mítico (Nigel Stock) y a un Holmes (Douglas Wilmer) que mostraba la parte más oscura y desagradable del personaje, apartándose un poco de la imagen plana de las encarnaciones anteriores. Por desgracia, la producción era un desastre, y los guiones no solían estar a la altura, por lo que el propio Wilmer se veía obligado a rescribirlos casi todos, tomando como guía los escritos de Conan Doyle. Al final de esa primera temporada acabó tan agotado que renunció al personaje.

Peter Cushing en la portada de "Radio Times" anunciando la primera serie en color sobre Holmes

- Hubo que esperar un tiempo para la segunda temporada y llegó con dos grandes novedades: el regreso de Peter Cushing al personaje y el color.

Para muchos, esa segunda temporada, estrenada tres años después de la anteriores de lo mejor que se ha emitido sobre el detective, excluyendo, claro está, a la posterior serie producida por Granada TV con Jeremy Brett. Pero son muchos los aficionados que quedaron enamorados de la interpretación de Cushing en la versión de la Hammer de "El Sabueso de los Baskerville" (que, por cierto, también fue el primer largometraje cinematográfico de Holmes a color). Cuando la BBC fichó a Cushing para que sustituyera a Wilmer en la segunda temporada, los espectadores no podían estar más felices. Cuando se dijo que mantenían a Nigel Stock como Watson, también se alegraron. Pero cuando se emitió el primer episodio y resultó que era a todo color, la satisfacción fue completa. Por desgracia, los problemas de guion y producción seguían estando ahí, y el pobre Cushing hubo de hacer frente a los mismos problemas que tanto habían desgastado a Wilmer en la anterior temporada.

Patrick Macnee y Roger Moore en la película para la NBC de 1976 "Sherlock Holmes en Nueva York"

- Durante los 70 hubo un sinfín de adaptaciones en forma de TV Movies, la mayoría protagonizadas por grandes actores de Hollywood en horas bajas. El atractivo de Holmes para un actor es evidente pero... ¿estaban todos a la altura?

Bueno, esto es, claro está, un tema personal de los gustos de cada cual. Lo que sí podemos decir es que, en todos los casos, los intérpretes, como tales, llevaron a cabo un trabajo actoral digno y competente. Pero no todos tenían la presencia adecuada para Sherlock Holmes. Stewart Granger, por ejemplo, además de bastante grueso a esas alturas, tenía el pelo completamente blanco a sus 59 años y no daba el papel. El Holmes de Leonard Nimoy fue más un gag que un episodio holmesiano propiamente dicho. Y el de Roger Moore es, seguramente, el que más vergüenza ajena da en la actualidad. Sin duda, su telefilme "Sherlock Holmes in New York" de 1976 es, con mucho, el que ha envejecido peor.

- Es muy interesante descubrir en tu libro que, amén de alemanes e italianos, los rusos han tenido siempre un especial apego a los caracteres creados por Doyle...

Sí, siempre. Desde la época del teatro y, después, con la aparición del cine mudo, Sherlock Holmes parecía poseer algo que encandilaba a la audiencia rusa. Incluso en la actualidad han producido una serie moderna mostrando a un Holmes joven y atractivo en la Rusia de finales del S. XIX, a donde debe viajar en pos de Moriarty. No obstante, la serie más recordada de la televisión rusa acerca del detective la protagonizó Vasily Livanov y comenzó a emitirse a partir de 1980. No se trató de una serie como tal, sino de varias películas de una hora y cuarto, a razón de unas tres al año, que adaptaban (en ocasiones muy libremente) los textos canónicos de Doyle. Todo era ligeramente diferente, pero, cosa curiosa, todo funcionaba a la perfección. De algún modo, estas películas de Livanov y Vitaly Solomin (su Watson) lograron capturar a la perfección la esencia del personaje. Animo a quien no las haya visto a que las busque en Youtube. Aunque al principio resulta tremendamente extraño oír hablar en ruso a los actores (se pueden poner subtítulos al castellano, obviamente), al final no puede uno evitar meterse de lleno en los episodios.

Jeremy Brett y David Burke en la serie de la británica ITV de 1984 a 1994

- Llegamos a la joya de la corona, el Holmes de Jeremy Brett. ¿Por qué es considerada la mejor adaptación?

La serie de Brett para Granada TV (como productora y franquicia de la privada ITV) supuso un hito en su día, y no es para menos. Brett habían interpretado a Watson en el teatro (junto a un maduro Charlton Heston como Holmes) y, como intérprete teatral, se tomó extremadamente en serio al personaje. Se convirtió en él. No era solo que la serie adaptara con bastante fidelidad (casi) todo el canon sherlockiano (le faltaron muy pocos episodios para completarlo), sino que Jeremy Brett se estudió con minucioso detalle los textos de Doyle para reproducir cada pequeño gesto involuntario del personaje, cada pequeña peculiaridad, guiño o manía. Cuando uno ve un episodio de esa serie tiene la sensación de estar viendo la opción más parecida a lo original que nadie podría realizar. Esa autenticidad y ese completismo no tienen precio.

El innovador "Sherlock" protagonizado por B. Cumberbatch y M. Freeman para la BBC entre 2010-17

- Muchos consideran el "Sherlock" protagonizado por Cumberbatch y Freeman otra excelente adaptación a pesar de que son trasladados a la actualidad. ¿Cómo consiguieron sus creadores modernizar las historias sin cabrear a los fans?

Es curioso, sí, porque lo cambian absolutamente todo, pero, en esencia, todo está ahí. Y a los fans del personaje nos encantó. La clave, supongo, está en el hecho de que los showrunners Gatiss y Moffat no solo conocían a fondo al personaje y su mundo, sino que lo adoraban. Toda saga es susceptible de ser cambiada, adaptada o incluso parodiada, siempre que se todo ello se haga desde el conocimiento y el cariño. Los guionistas imaginaron cómo serían Holmes y Watson si se conocieran y comenzaran sus aventuras en pleno Siglo XXI y llevaron a cabo un verdadero encaje de bolillos para trasladar a la actualidad todo lo que era esencial en la saga literaria. Las historias están plagadas de guiños y referencias para los muy cafeteros, demostrando que Gatiss y Moffat sabían exactamente de lo que estaban hablando. De modo que los fans, al ver a esas nuevas versiones, reconocían perfectamente a los personajes, por muchos cambios sin importancia que pudieran tener. La esencia estaba allí, y de un modo respetuoso. Añade a eso la excelente interpretación y el carisma de Cumberbatch y Freeman y tendrás la pieza que faltaba para un éxito seguro.

Ilustración basada en la serie de Miyazaki

- Hay, además, decenas de series basadas en el universo holmesiano y sus personajes (algunas muy recientes) pero me gustaría destacar la versión animada dirigida (en principio) por el genial Miyazaki. ¿Crees que consiguió atraer a aquella chavalada de los ochenta a la obra original?

Sin duda, para muchos fue su primer Holmes. A mí, concretamente, me pilló ya algo crecido. Aunque adolescente, ya no tenía edad para esos dibujos. Pero, entre mi círculo de amigos sherlockianos (y pertenezco a varias de dichas asociaciones), ese Holmes perruno de Miyazaki fue su puerta de entrada al universo holmesiano. Y es muy curioso, porque esas primeras representaciones visuales que recibimos en la infancia de algunos personajes icónicos se quedan grabadas en nuestra mente para siempre. Hace pocos años, un amigo mío se leyó por fin "Los Tres Mosqueteros" de Dumas, tras mucha insistencia por mi parte. Por supuesto, le encantó, pero me dijo que, en todo momento, no podía evitar imaginarse a los personajes como "D'Artacán y los Mosqueperros" que, durante su infancia, habían sido su primer contacto con esa maravillosa saga de aventuras. No me cabe duda de que con el simpático e imaginativo Holmes de Miyazaki le sucede lo mismo a muchísima gente.

- Por último, como experto en Sherlock, ¿qué debe tener una adaptación para mantenerse fiel al espíritu Doyliano y atraer a nuevas audiencias?

A riesgo de repetir lo que comentaba cuando hablábamos del Sherlock de Cumberbatch (o de Gatiss y Moffat) resulta imperativo que el guionista (o los guionistas) conozcan a la perfección la obra original y entiendan a fondo su esencia. A partir de ahí, cualquier cambio que se puedan ver obligados a hacer, se hará con tino, conocimiento y buen gusto. Una vez resuelto eso, la clave, como sucede siempre con una nueva serie, estará en un buen guion y unos buenos intérpretes. Si la historia es buena, está bien contada, y los intérpretes poseen el carisma adecuado para conectar con la audiencia, muy mala suerte tendrá que tener la serie para no triunfar.

martes, 7 de enero de 2025

Los Wuzzles y los Osos Gummi, las primeras series de Disney

Aunque parezca increíble, hubo un tiempo en que la todopoderosa Disney no producía series animadas para televisión. Es cierto que Walt Disney había abrazado el medio desde los cincuenta (con el "Mickey Mouse Club"), sobre todo como una forma relativamente sencilla y barata de producir contenido a cambio de suculentos ingresos que se podían reinvertir directamente en su sueño más costoso: el primer parque Disneyland. Fue en 1984 cuando el nuevo CEO (máximo responsable de la estrategia de la empresa) Michael Eisner decidió expandir la marca a otros campos y la televisión llevaba muchos años demandando sus servicios. Se creó el Disney Television Animation encaminado a crear directamente para las grandes cadenas o para la sindicación y también para nutrir al nuevo canal inaugurado en 1983 para el cable, Disney Channel. Las dos primeras series que se produjeron no corrieron la misma suerte y es que, sorprendentemente, se estrenaron el mismo día, a la misma hora en dos canales distintos. 

Los Wuzzles es la menos recordada de ambas, sobre todo porque sólo tuvo una temporada. Se estrenó el sábado 14 de diciembre de 1985 a las 8.30 de la mañana en la CBS. En esa década todavía era importantísimo el bloque matinal sabatino, ahí era donde se estrenaban los grandes productos televisivos infantiles y la permanencia era un lujo que sólo unas cuantas tenían la suerte de alcanzar. La de Disney no lo consiguió a pesar de que tuvo buenas audiencias. Tras 13 capítulos fue cancelada el 7 de diciembre pero enseguida vino la ABC al rescate y la repuso en la temporada siguiente pero media hora antes para no competir con el otro producto Disney en antena. A TVE llegó a la tarde de los sábados en 1986, cuando ya era un éxito en Reino Unido. Estos seres híbridos de dos animales vivían en la isla de Wuz y enseguida tuvieron productos de merchandising en el mercado: cartas, juegos, libros y, por supuesto, peluches. Si en lo más oculto de vuestro cerebro resuenan nombres como Abeleón, Focalce, Hiponeja, Cangufante, Osaposa o Monorrino ahora ya sabéis de dónde vienen.

El caso de los Osos Gummi tiene el mismo origen pero muy distinto final. Su estreno el mismo día a la misma hora que sus hermanos de estudio pero en la NBC fue un éxito que la cadena quiso mimar y proteger hasta que en la quinta temporada fue adquirida por la ABC, que siempre estaba al quite. Su última temporada se emitió de forma sindicada dentro del programa "The Disney Afternoon". Su andadura original finalizó el 22 de febrero de 1991, las reposiciones son incontables y desde hace poco se puede ver también en la plataforma Disney Plus (no así Los Wuzzles). En TVE pudimos disfrutarlos a partir de 1987 y, junto a "Patoaventuras" (que llegó un par de años más tarde pero en la franja de sobremesa antes de "Sesión de Tarde"), fue una avanzadilla del "Club Disney" en 1990 y del resto de series del Disney Television Animation que se incluyeron en ese macroprograma: "Chip y Chop, rescatadores", "Los aventureros del aire" o "El Pato Darwin". 

Parece ser que la idea inicial fue del propio jefazo Michael Eisner al ver que su hijo pedía las famosas gominolas con forma de osito. Hasta ahí su idea. Pidió a sus creativos que idearan un programa con "eso"... y así fue. Tras varios conceptos fallidos se aceptó esa idea de unos ositos que vivían en una Edad Media fantasiosa en la que los humanos los han convertido en leyenda. Un chaval que cree en ellos los encuentra de forma casual y surge una amistad entrañable en la que se protegen mutuamente. Los ositos, por cierto, son los últimos herederos de una antigua civilización muy avanzada con grandes conocimientos de tecnología (se nota por sus instalaciones) y magia. Además, tienen un secreto que les permite dar enormes saltos: el jugo de la gummibaya que debe ser protegido de los humanos a los que daba una fuerza sobrehumana (aunque de rápida caducidad, como la poción mágica de Panoramix). En nuestro país no se emitió al completo pero su tiempo en las tardes sabatinas de la tele (antes de la llegada de las privadas) fue suficiente para que nos aprendiéramos su canción: "¡Osos sooon! Que afrontan sin vacilación, aventuras sin comparación, ¡los osos Gummi son!".

domingo, 8 de septiembre de 2024

"Los Bribones", un negocio entre estrellas de Hollywood

Hoy es bastante habitual que las estrellas del cine y la TV tengan su propia productora y que su fama sirva de reclamo para vender sus productos pero en los años 60 eran muy pocos actores los que se atrevían a meterse en estos berenjenales. El importante precedente marcado por Charles Chaplin, Douglas Fairbanks, Mary Pickford y David Wark Griffith en 1919 al fundar su propia compañía, United Artists, quizás inspiró a Dick Powell, David Niven, Charles Boyer y Joel McCrea para fundar Four Star Television en 1952. En realidad estos cuatro actores de renombre estaban más imbuidos del espíritu negociador de Desi Arnaz y Lucille Ball que con su Desiluz Productions alcanzarían éxito y cierta independencia. Fue Desiluz la que lanzó "I Love Lucy", protagonizada por ellos mismos, y "Los intocables", por ejemplo. 

De Four Star surgieron unas cuantas series muy populares en la década de los cincuenta y en varias, como la antología "Four Star Playhouse" sus fundadores también aparecían como actores, generalmente en rotación. Con esa misma idea surgió en 1964 "The Rogues" protagonizada por los socios Charles Boyer y David Niven. Para completar el elenco se recurrió a Gig Young, Gladys Cooper y Robert Coote, estos dos últimos fueron nominados a los premios Emmy. 

Emitida originalmente en la NBC la temporada 1964/65, llegó a TVE unos meses después de su final. Sus 30 capítulos se emitieron los jueves a las 22 h (excepto en fechas señaladas como en Semana Santa) con cierta relevancia a tenor de la hemeroteca. Curiosamente en esa franja sustituía a la serie inglesa "El Santo" con Roger Moore a la que le unía un más que notable parecido en su trama. Si Simon Templar, el Santo, era una mezcla entre detective y ladrón de guante blanco que al estilo de Robin Hood robaba a los ricos para dárselo a los pobres, los Bribones tenían como lema "Honor antes que honestidad". 

Estos personajes eran el resultado de la unión de dos familias de estafadores (por definirlos de alguna manera) de rancio abolengo: los Fleming y los Saint Clair que en cierto momento de la historia unieron su sangre. En los 60 estaban desperdigados por el mundo, robando joyas con tanta clase que daba pena denunciarlos. Como Niven y Boyer estaban a tope de trabajo en Hollywood tenían mucha menos presencia que Gig Young, de hecho en la mayoría de los episodios no compartían pantalla y buena parte de sus intervenciones se rodaban allá donde estuvieran trabajando. 

La serie fue bien recibida en nuestro país, prueba de ello es su privilegiada ubicación en la parrilla pero no consiguió superar la audiencia de su predecesora en ese lugar, entre otras cosas porque su única temporada en antena impedía una fidelización. Aún así no merecía el olvido en la que hoy se encuentra relegada. 

martes, 16 de julio de 2024

"Sensación de vivir"

90.210 fue el código postal más famoso de medio mundo a principios de los noventa. Gracias a una telenovela juvenil de éxito, españoles, alemanes, franceses... (y así podríamos seguir enumerando) sabían que ese número correspondía a Beverly Hills, una ciudad de Los Ángeles en el estado de California. Aunque Tele 5 decidió cambiar el título por "Sensación de vivir" (que nos remitía a una vieja campaña del refresco azucarado de Atlanta) el logotipo original con ese "Beverly Hills 90210" comenzó a aparecer en todas partes. Por primera vez los jóvenes tenían su propia "soap opera" de lujo al estilo de "Dinastía" o "Falcon Crest", es decir, aunque acumulaba todos los elementos propios de un dramón diario, se emitía semanalmente, en horario de prime time y con un un presupuesto mucho mayor que permitía rodaje en cine con profusión de exteriores y con más medios técnicos. 

La muerte de Shannen Doherty, una de sus protagonistas más recordadas, el pasado 13 de julio ha devuelto muchos recuerdos a los que hoy son cuarentones. Noche del viernes a las diez en Telecinco, año 1991. El lunes había que comentar en clase (más bien del instituto aunque había algunos de octavo de EGB a los que sus padres permitían ver esta serie no apta para menores) las desventuras de los gemelos (ejem) Brenda (Shannen) y Brandon (Jason Priestley) de 16 años (más ejem: ella tenía 20 y él 22 cuando se estrenó) en su traslado desde Minnesota a California. Su padre, un contable, había conseguido un buen trabajo pero ningún miembro de la familia podía imaginar que el cambio iba a ser tan brutal. El instituto West Beverly High resulta ser un lugar bastante pijo y a los hermanos Walsh les cuesta un poco encajar. 

No obstante, no tardan en hacer pandilla (con sus sonados enfrentamientos entre sus miembros, claro): Kelly, hija de madre soltera recuperándose de su adicción al alcohol; Donna, disléxica y virgen; Steve, hijo adoptado de una egocéntrica figura televisiva; Andrea, empollona y editora del periódico escolar; Dylan, amargado sosias de James Dean, siempre intenso y David, el más joven del grupo y personaje no muy desarrollado al principio. La descripción de estos caracteres hoy nos puede espantar pero esos "tópicos adolescentes" no habían sido protagonistas del horario de máxima audiencia de la TV americana hasta entonces. Una cadena joven e irreverente como Fox podía permitírselo (era la casa también de "Matrimonio con hijos" y "Los Simpsons") y esta apuesta les ayudó a asentarse en un tramo de audiencia que resultó ser muy interesante para los anunciantes.

Shannen Doherty y Luke Perry, Brenda y Dylan, novios de ida y vuelta y dos de los actores que alcanzaron el estrellato casi inmediato. Ambos fallecieron prematuramente. 

Shannen consiguió una popularidad inmediata mientras que a otros miembros del reparto les costaba más adquirir ese estatus. Por eso sorprendió que en 1993 una cadena de la competencia emitiera los sábados por la tarde una serie protagonizada por la Doherty. "El secreto de Lost Creek" se incluía en el popularísimo "Club Disney" de TVE1, quince capítulos de unos cinco minutos de duración en los que ella y su hermano pequeño (siempre con hermanos) investigaban la aparición de un Bigfoot en la pequeña localidad de sus abuelos donde habían ido a pasar el verano. En realidad esta modesta producción databa de 1989, un año antes del estreno de "Beverly Hills 90210" en EEUU pero la Disney aprovechó el éxito internacional del culebrón para relanzarla en las franquicias europeas. De hecho en Alemania es una serie de culto mientras que aquí está prácticamente olvidada. 

Las revistas ofrecían coleccionables con resúmenes de la serie, pósteres, cromos...

En España "Sensación de vivir" fue un éxito, sí, pero lo fue para Tele 5. Durante su primer año la competencia con el retorno del "Un, dos, tres" en TVE1 hacía imposible la competencia pero fue asentando una base de fans que la auparon en marzo del año siguiente como lo más visto de su cadena. Aparecía en los primeros cuatro puestos de una lista de 25 programas telecinqueros, con picos cercanos a los cinco millones de espectadores pero en aquella temporada la serie se emitía los viernes a las 21 h y los domingos a las 22 h y eso también influía. Su mayor dato lo alcanzó el 18 de junio de 1993 con la graduación del casting original, un 29,6% de share que superó a todas las cadenas. La temporada siguiente coincidió con cambios sustanciales en el concurso de Chicho Ibáñez Serrador que no funcionaron y, como contrapartida, ayudaron a asentarse a la serie que, además, hacía dupla con su spin off, "Melrose Place" protagonizado, entre otros, por Grant Show, ex novio de Kelly. 

Ian y Brian con Emilio Aragón en "Vip Noche" en mayo de 1992

En pleno éxito dos de sus actores secundarios (quizás los menos reconocidos junto a Andrea, para ser sinceros) visitaron nuestro país invitados por Tele 5 que supo exprimir su presencia al máximo. Ian Ziering (Steve) y Brian Austin Green (David) fueron paseados por todos los platós de la Casa. Aparecieron en "Tutti Frutti", "Hablando se entiende la Basca" (presentado por Jesús Vázquez y donde conocieron a los ganadores del concurso de dobles españoles de la serie, sic), grabaron promos para la cadena y fueron las estrellas del "Vip Noche" de Emilio Aragón. Además, les pasearon por Madrid para que la prensa pudiera hacerles fotos en los monumentos más representativos. Entre el jet lag y el cansancio provocado por la apretada agenda, los actores se cabrearon en más de una ocasión (y los periodistas y miembros de los equipos técnicos de varios programas fueron testigo de ello). Por cierto, varios de los dobles se convirtieron en presentadores del musical juvenil "La Quinta Marcha". Absurdo pero cierto. No consiguieron hacer de eso su carrera, ¿sorprendente?

La Fox mantuvo la telenovela del código postal hasta 2000 pero Shannen había abandonado la serie en 1994 (o la habían invitado a irse por sus supuestos comportamientos de diva muy cacareados por los medios) pero en España dejó de emitirse antes así que los fans más acérrimos no se enteraron del final (y no seré yo quien se lo cuente). ¿Volvió Brenda de su viaje de estudios? Hoy se puede ver en una plataforma y, quizás, la muerte de Doherty lleve a unos cuantos a revisitar sus capítulos, algo que no podrán hacer (por ahora) con "Embrujadas", el otro éxito de su carrera. 

viernes, 16 de febrero de 2024

Los programas de mayor aceptación de 1986

Mari Carmen García Vela presentaba "Informe Semanal", el programa de producción propia más valorado por los espectadores en 1986 

Las audiencias televisivas son hoy de dominio público, las podemos ver a diario en diversas webs, se analizan en X (antes Twitter) en cuentas especializadas... en definitiva, ya no son un misterio. Pero no hace demasiado estos datos sólo estaban en manos de TVE y de las empresas publicitarias que, a su vez, los presentaban a los anunciantes para aconsejarles en qué franja ubicar sus spots o bien para justificar el alto coste de la emisión durante el intermedio de un programa que tenía 20 millones de espectadores (habéis leído bien, sí). El Anuario interno de RTVE de 1986 se convierte en un documento excepcional de una época previa a las cadenas privadas para conocer los gustos de los televidentes y también para saber cómo se medía la audiencia entonces. 

José Luis Moreno presentaba y dirigía "Entre amigos", el espectáculo semanal más valorado por la audiencia aquel año por encima del veterano "Un, dos, tres".

¿Cuáles fueron los espacios favoritos de los españoles aquel año? He aquí la lista con sus correspondientes notas porque, ojo, no había share, os lo explicaré enseguida pero por ahora quedaos con esta clasificación: "Norte y Sur" (8,33) "Informe Semanal" (8,23) "Dinastía" (8,15) "El hombre y la tierra" (8,13) "Entre amigos" (7,98) "Más vale prevenir" (7,97) "Los ricos también lloran" (7,96) "Un, dos, tres" (7,90) "La isla de Ellis" (7,90). Eso en cuanto a las emisiones diarias o semanales pero también había índices individuales destacados de las retransmisiones especiales: "Campeonato Mundial de Fútbol: España-Dinamarca" (18.06)- 9,1 " La comedia dramática española: Vaya par de gemelas" (30.10)- 9.1, Largometraje especial: "Lo que el viento se llevó" (27.06)- 9,   Sábado cine: "Espartaco" (29.03)- 8.6 , "Buenos días" (05.11)- 8,6 y (07.11)- 8,5  Sábado cine: "Los Santos inocentes" (03.05)- 8,5. En cuanto a los Informativos diarios, el índice medio se situó en 7,9. El mes mejor valorado fue noviembre con un 8,05 y el peor agosto con un 7,80.

Ramón Sánchez Ocaña y su "Más vale prevenir" ocupaba siempre un lugar privilegiado en esta lista

Estos datos, insisto, no corresponden al share ni a los millones de espectadores. El estudio anual pretendía "averiguar cómo valoran los espectadores la programación. Se obtienen dos tipos de de valoración: la Aceptación de los Programas (es decir, cuánto gustan estos) y el Interés de los Informativos (es decir, qué tal informan los telediarios)" según se explica en el propio Anuario. En 1986 sólo existían dos canales nacionales: TVE1 y TVE2. Cataluña, Galicia y País Vasco tenían sus propias televisiones autonómicas, las tres todavía en pañales. La audiencia, por tanto, estaba asegurada así que lo importante era poner nota a lo que se veía a través de una macroencuesta. "Los cuestionarios con la programación de las dos cadenas se envían todas las semanas por correo a una muestra representativa por cuotas de la población mayor de 15 años residente en territorio español, excepto Canarias. Los componentes del Panel permanecen en la muestra un tiempo máximo de un año, al cabo del cual son sustituidos por otros individuos de las mismas características. Para evitar el sesgo que puede producir una sustitución masiva de panelistas, se busca que la renovación de la muestra se efectúe gradualmente, por lo que todas las semanas se realizan renovaciones parciales."

"Norte y Sur", un exitazo global que también llegó a España

Entre los más valorados tenemos un informativo aún en antena ("Informe Semanal" que el año pasado celebró su 50º aniversario), tres series norteamericanas, un documental sobre naturaleza, un culebrón mexicano, un divulgativo sobre salud, un musical, el concurso de concursos... en fin, un poco de todo. Vamos a detenernos en dos ficciones. El primer puesto era para "Norte y Sur", una superproducción de la ABC en 1985 basada en un libro superventas de John Jakes. Inicialmente tuvo 24 episodios pero en 1993 se realizó una tercera temporada (que no llegó a la misma popularidad). Contaba la historia de dos familias, los Hazard de Pensilvania y los Main de Carolina del Sur. George y Orry, hijos respectivos de las dos sagas, se hacen amigos inseparables durante su formación militar en West Point y luchan en la guerra contra México por la propiedad de Texas pero después llega la Guerra de Secesión en su propio país y ambos defenderán posturas antagónicas. Si eso fuera poco Orry Main (Patrick Swayze) quería casarse con su vecina Lesley-Ann Down pero era obligada a casarse con el terrateniente Justin LaMotte (David Carradine). La serie contaba con una cuidada ambientación, miles de extras, escenas de batalla bien dirigidas, grandes bailes en suntuosos salones de baile y un reparto espectacular que, además de los nuevos valores, recuperaba a grandes estrellas del Hollywood dorado como Elizabeth Taylor, Olivia de Havilland, Jean Simmons, Gene Kelly, Robert Mitchum y hasta una estrella de la música como Johnny Cash. 

"Dinastía", culebrón de gran presupuesto lleno de peleas femeninas

"Dinastía" era otra producción de la ABC que se había estrenado en EEUU en 1981 y llegó a nuestro país un par de años más tarde así que ya era una veterana de la programación. El tercer puesto en esta lista confirmaba su aceptación por parte de los españoles. Los vaivenes empresariales y amorosos del multimillonario Blake Carrington (John Forsythe) tenían en vilo a medio mundo pero lo que más molaba era la guerra abierta entre su ex mujer Alexis (Joan Collins) y su actual esposa (ex secretaria) Linda Evans. Como los directores lo sabían las escenas de lucha física entre ambos comenzaron a hacerse tan habituales como las dialécticas (con sonoras réplicas). Dale al pueblo lo que pide... 

Mayra Gómez Kemp con dos de sus azafatas en el "Un, dos, tres" dedicado al Romanticismo en 1986

Esta lista nos deja varios datos interesantes: las grandes series norteamericanas seguían siendo un baluarte de la programación pero no perdamos de vista que este fue el año del despunte de los culebrones sudamericanos que llegaría al paroximos unos años después con "Cristal". Los clásicos como "Informe Semanal", "Un, dos, tres" o "Más vale prevenir" eran apuesta segura y hasta la reposición de "El hombre y la tierra" confirmaba el gusto por los productos patrios de excelente factura, aunque fueran repetidos. El fútbol era un evento que arrastraba a las masas... como también lo eran Lina Morgan o la emisión especial de "Lo que el viento se llevó". Un dato más: el inicio de la programación matinal había suscitado un enorme interés y ya no habría vuelta atrás, "Buenos días" obtenía dos notas excelentes diez meses después de su puesta en marcha. 

jueves, 30 de noviembre de 2023

"Cuéntame" 2001, el inicio de una saga

Escena del primer capítulo de "Cuéntame" distribuida por TVE en 2001

Septiembre de 2001. El departamento de comunicación de TVE envía a los medios un CD con fotos de las propuestas de la temporada otoño-invierno. Era una novedad, hasta entonces se enviaban grandes sobres con las notas de prensa y las fotos en papel. Aquel disco se dividía en carpetas: Informativos, culturales, divulgativos, magazines, ficción. Recupero hoy ese archivo digital y abro el apartado correspondiente a las series. Ahí me encuentro varias subcarpetas: "¡Ala... Dina!" (ya con Miriam Díaz-Aroca), "Mi Teniente" (un empeño personal del actor Juan Luis Galiardo), "Viento del pueblo" (con Liberto Rabal sobre la vida de Miguel Hernández), los culebrones "El secreto" y "Cuando seas mía", la comedia "Agente 700" (remedo del "Superagente 86 con Josema Yuste y Soledad Mallol) y algo titulado "Cuéntame" que sabíamos que había comenzado a grabarse en junio y poco más. 

Ana Duato e Imanol Arias en la primera temporada de la serie

De todas esas apuestas de la tele pública la única que verdaderamente triunfó y llegó a la temporada 2002-03 fue precisamente la que había llegado a La Uno casi de chiripa. Aquella idea de Miguel Ángel Bernardeu (marido de Ana Duato) de revisar nuestro pasado reciente había rodado por todas las cadenas sin éxito. Diferentes títulos ("Nuestro ayer", "Mirando atrás"...) aparecían en la primera página del dossier que iba engordando y evolucionando con los años. La aportación del primer guionista, Eduardo Ladrón de Guevara, fue fundamental para que todo eso tuviera un peso narrativo que marcaría historia. Precisamente ayer, día de la emisión del último capítulo, Eduardo fallecía. No ha sido el único que se ha ido en estos 22 años. Unos por ley de vida, como Fernando Fernán Gómez o Tony Leblanc, otros por enfermedad como Roberto Cairo o Pepe Sancho. María Galiana ha llegado con 88 años a la despedida y la muerte de su personaje, Herminia, ha sido el catalizador de esta última temporada. Pero como ella misma decía en la lectura del guión del adiós: "quizás dentro de dos años no me acuerde de que yo estuve en 'Cuéntame'". La serie que ha hecho historia a través de NUESTRA historia es difícil que se olvide pero... María tiene razón. 

La primera "foto de familia". 2001

De la primera foto "oficial" de la familia el público sólo reconocía a Imanol Arias y Ana Duato. María Galiana había conseguido cierta fama gracias a su intervención en la magnífica película "Solas" pero los hijos... prácticamente desconocidos. Irene Visedo, Pablo Rivero y Ricardo Gómez se convertirían en miembros de nuestra propia parentela precisamente porque no teníamos una imagen previa de ellos. Pero aquella era una serie coral como pocas veces habíamos visto en nuestro país, actores de fuste, secundarios de lujo para reforzar una producción ambiciosa. Una insólita naturalidad llamaba la atención. Detrás estaba Alicia Hermida, actriz pionera de nuestra televisión (protagonizó "Mujeres solas" y "Chicas en la ciudad" en 1961/62) y dama de la escena, que fue la "coach" de aquel ensamble de voces de generaciones tan distintas. 

Fernán Gómez y Leblanc en el descanso del rodaje de la primera temporada

El primer director, Tito Fernández, tenía en su currículum la película más taquillera del cine español durante décadas, "No desearás al vecino del 5º" de 1970. Ese mismo año dirigió la segunda versión de "Cateto a babor", también con Alfredo Landa, otro exitazo. Algunos torcieron el gesto al saber que él comandaría las cámaras de esta serie pero tuvieron que apartar sus prejuicios después del primer capítulo, "El retorno del fugitivo", emitido el 13 de septiembre de 2011, tan sólo dos días después del ataque a las Torres Gemelas de Nueva York y el Pentágono en Washington. "¿Quién nos va a ver ahora?" decía Tito ese día cuando la grabación correspondiente se interrumpió para saber qué estaba pasando en el mundo. Pues millones de espectadores, Tito. La sociedad necesitaba un refugio y "Cuéntame" lo fue en aquel momento. La primera temporada se saldó con un media superior al 30% se share que se incrementaría en las siguientes temporadas. Además, desde el principio quedó claro que esta ficción no era la versión patria de "Aquellos maravillosos años" . Pronto llegarían las imitaciones en otras cadenas y también las adaptaciones para otros países. 

La familia va cambiando, foto distribuida a la prensa en 2003

España se hizo consciente de que "Cuéntame cómo pasó" (cambio de título por una reclamación de derechos) estaba haciendo historia no sólo en España cuando Herminia apareció en un cubo gigante que rendía tributo a la TV en los JJOO de Londres en 2012. Ayer fue un día histórico y la audiencia ha refrendado ese cierre con un 19,5% de share y más de dos millones de espectadores, datos de otras épocas. En X (antes Twitter) la gente compartía su llanto con el resto. Se ha hecho historia y nos queda el agradecimiento.

Imanol y Ana en "Severo Ochoa", rodada el mismo año que la primera temporada de "Cuéntame"

Por cierto, volviendo al CD de Prensa de TVE, aquella temporada Imanol Arias y Ana Duato también protagonizaban otra ficción, una mini-serie sobre la vida de "Severo Ochoa". Fue un gran año para ellos. Han sido 22 años muy buenos para todos nosotros como espectadores.