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sábado, 2 de abril de 2016

Cruz Delgado, el maestro humilde

  
Cruz Delgado es algo más que un nombre, el de aquel director que hizo más digerible el Quijote a los niños, el que consiguió que en los noventa se cantara aquello de “Esto tiene mucho ritmo, esto es música” al son de cuatro animales cantarines. Es una marca como también lo son otros nombres propios: Walt Disney, Hanna-Barbera, Walter Lantz… Es un marchamo de calidad en la animación con un estilo plenamente reconocible por los espectadores infantiles de las generaciones que van desde los sesenta hasta los noventa. Algunos pensarán que estoy exagerando con la comparación. En realidad no estoy equiparando a nuestro paisano con los norteamericanos, entre otras cosas porque Cruz se encontró con muchas más dificultades para desarrollar su pasión (convertida con mucho tesón en su trabajo) y tuvo que bregar con presupuestos ínfimos para desarrollar obras mucho más que dignas. Con 86 años está viviendo una etapa de reconocimiento inesperada. La aparición del libro “De Don Quijote a los Trotamúsicos” (escrito por su hijo y Jorge San Román y editado por Diábolo) ha provocado un efecto nostálgico entre los lectores y también entre los medios que desde hace meses lo entrevistan. Este libro era necesario para establecer una bibliografía fiable sobre la obra del que, quizás, ha sido el único director de animación español con una carrera larga y con varios éxitos en su cartera. 

Cruz revisa fotogramas junto a Félix Cascajo, amigo y compañero que le convenció para montar su propio estudio a la vuelta de Bruselas

Delgado es un humilde impenitente. Ha conseguido vencer con sonrisa contagiosa su timidez y este regreso a la actualidad le sorprende hasta el desconcierto. No obstante, como ha sido maestro de animadores y ejerció como profesor en la ECAM (Escuela de Cinematografía y del Audiovisual de la Comunidad de Madrid) es consciente de que su figura es un ejemplo para nuevas generaciones y que este tipo de volúmenes ayudan a documentar una parte de nuestra historia fílmica que es generalmente ignorada. Por eso acceda amablemente a las entrevistas aunque se note que nuestras preguntas le siguen descolocando. En una larga conversación telefónica, Cruz reconoce la importancia que ha tenido en su carrera la televisión: “Ha significado mucho para mí porque precisamente los primeros dibujos animados que produjo TVE fueron los de un personaje mío, Molécula aunque anteriormente ya había hecho Villancicos de España y América, unos cortos de un minuto o así.” Efectivamente, en 1968 realiza la primera serie de producción propia destinada específicamente para televisión en nuestro país. “Molécula” era un viejo y querido personaje que había creado como protagonista de historietas para la revista “Ama” y con el que después experimentó en varios cortos cinematográficos: “Fue un éxito pero luego cambió el equipo de dirección de infantil y juvenil y a la nueva persona al cargo no le interesaba y no se renovó. Pero eso ha pasado en TVE desde que se fundó. Igual que hoy no existe programación infantil. Son cosas que dependen del que dirija en el momento, lo que piense, lo que crea que le gusta más a la gente… Tenían que haberse hecho más episodios de Molécula”.


Cuando Cruz Delgado coloca esa pica en Flandes que supone Molécula en la programación infantil de nuestra tele, ya es un profesional experimentado. Tras unos comienzos totalmente autodidactas trabaja en los célebres y prestigiosos Estudios Moro, premiados en todo el mundo por sus excelentes spots. “Los primeros años fueron muy difíciles y complicados. Estuve cuatro años en los estudios Moro y al mismo tiempo iba haciendo experimentos por mi cuenta con la truca. Fueron varias etapas, muchas horas, mucha afición, mucha ilusión. Fui pasando esas etapas hasta conseguir montar mi propio estudio para la realización de películas de animación. La primera fue “El gato con botas” en 1963 y a partir de ahí publicidad, televisión, cortos con José Ramón Sánchez. Todo hasta el gran proyecto del Quijote, una gran responsabilidad. En Moro se trabajaba mucho. Aquello fue una novedad tan importante que se tuvieron que montar dos turnos para completarlo. Aquellos famosos filmlets de varios minutos. Allí nos acostumbramos a tener cierta rapidez en la producción porque en la publicidad te encargan algo para hoy. Aunque yo he hecho mucha publicidad también en mi estudio nunca tanta como Moro o Pablo Núñez. Piensa que he hecho cuatro largos.”

En 1961 recibe una importante oferta para trabajar en Belvision, la productora de animación más importante de Europa. Era consciente de que era una gran oportunidad pero tenía sus dudas, tantas que los belgas tuvieron que insistir hasta que en 1962 aceptó imponiendo varias condiciones: “La oferta era muy interesante. Se pusieron en contacto conmigo a través de un amigo dibujante que trabajaba allí. Me hicieron varias pruebas, les interesé y estuve un año como ayudante de animación para la película “Pinocho en el espacio” (coproducción con EE.UU.) No quería irme de España pero me di cuenta de que no podía rechazarlo, no sólo económicamente sino por la experiencia de trabajar con artistas de otros países. Allí empecé a hacer contactos y retomé mi trabajo como historietista y trabajé para Spirou, Tintin y Junior. Al regresar a España me volví con esa colaboración y la continué desde aquí. Gracias a esta experiencia, a mi vuelta empiezo a montar mi primer estudio dedicado exclusivamente a los dibujos animados.” De ese estudio salieron los cortometrajes “El gato con botas” y varios protagonizados por el Canguro Boxy. 

Cruz Delgado con un muñeco del Gato con botas, protagonista de su primer corto

“Se exigía en la programación de las salas de cine que junto al largo hubiera un corto y por eso los distribuidores lo pedían. Por eso no tuve ninguna dificultad, me apareció un distribuidor que me lo lanzó en exclusiva por toda España. Luego hubo una disposición que exigía el NO-DO y dejaron de ponerse otros complementos.” Al mismo tiempo había comenzado a colaborar con TVE realizando anuncios. Quizás por eso pensaron que era la persona más adecuada para atreverse con un proyecto técnicamente muy complicado: animar un fantasma que hablaría directamente con el presentador Manuel Martín Ferrand.

Martín Ferrand con el Fantasma de "Nosotros"

“El trabajo del fantasma del programa “Nosotros” fue muy curioso. Tenía que hacerlo en un tiempo récord y hacía yo la animación. No daba tiempo a sacar el positivo de la película y se entregaba en negativo y allí mismo en Prado del Rey Martín Ferrand hablaba con él y lo convertían a positivo. Desgraciadamente a pesar de tener dos grandes figuras como presentadores (a Martín Ferrand le acompañaba en una primera etapa Alfredo Amestoy) no tuvo gran éxito y cortaron el programa antes de lo que me hubiera gustado pero fue una gran experiencia.” A pesar de las complicaciones que suponía animar un personaje con guiones entregados apenas unos días antes, con una técnica de inclusión de la imagen que nunca se había probado en TVE que, además, debía estar sincronizado con el discurso del presentador, Cruz no tuvo dudas en aceptar el encargo: “He sido muy decidido siempre. He tenido mucho entusiasmo y pasión por mi trabajo. Si había inconvenientes luchaba por vencerlos. Podía más la ilusión y no había dificultad que no se pudiera superar.”
A pesar de sus positivas experiencias en ese medio casi nuevo que era la tele en España (apenas tenía una década de experiencia), a Delgado lo que le interesa de verdad es el cine, quiere desarrollar narraciones más elaboradas y con una estética mucho más cuidada: “La TV es importante en el sentido de la difusión pero lo que más me ha interesado siempre es hacer un largometraje. Luché muchísimo para el primer proyecto, Mágica Aventura. Quedé muy contento porque además tuvo en gran éxito no sólo en España. Si me dan a elegir entre cine y TV, me quedo con el cine.” 




“Mágica Aventura” sería su primer largometraje y su apuesta por un proyecto de este tipo en un país con experiencias previas agridulces en este campo, culminó en triunfo: “Había sido primero un corto y mi guionista, Gustavo Alcalde, unificó esa idea con otros cortos anteriores y con música, que es algo que a mí siempre me ha gustado. Fue un éxito, la distribuyó Warner y se estrenó en el Imperial, el cine exclusivo de las pelis de Disney. Estuvimos un mes y medio en cartel y montamos algo muy americano con el mago protagonista repartiendo globos en la entrada.”
Y por ese camino cinematográfico iba a continuar la senda del estudio Cruz Delgado: “El Quijote iba a ser una película pero al productor, Romagosa, le gustaba como serie. Me convenció y finalmente nos pusimos a trabajar en ello. De nuevo con Gustavo Alcalde, mi guionista de siempre, y el asesoramiento de Díaz Plaja y Criado de Val. Ante una obra como el Quijote, que no se había atrevido nadie a hacer una serie de dibujos… fue muy importante la adaptación. Tienen que entenderla perfectamente los niños y ahí estuvo el éxito, llegar a ellos. Hubo que hacer adaptaciones muy especiales para que ellos la entendieran. La gente se sorprendía. Por eso tuvo tanta audiencia. Se hizo un piloto de 15 minutos con escenas importantes de la obra y TVE la aceptó. Se realizaron 39 capítulos.”
El Quijote supuso un esfuerzo ímprobo para un estudio mediano como el de Cruz, por eso se tuvo que solicitar la ayuda de otras compañías: “Hubo colaboración de un estudio de Barcelona, de los de Pablo Núñez… allí colaboró todo el mundo porque había que sacar 26 minutos cada semana.” Se trabajaba con tanta premura que llegó un momento en que la entrega de los capítulos casi se solapaba con la emisión: “Tuvimos la suerte de que el traslado de los restos de Alfonso XIII de Roma a Madrid coincidió con el día de emisión del Quijote y se suprimió toda la programación normal. Gracias a eso pudimos recuperar una ventaja de uno o dos episodios con respecto a la emisión. Aquello fue una locura que no se ha vuelto a repetir y no creo que se pueda hacer algo así de nuevo. Hay que estar locos para hacerlo.”


Una escena del proyecto de la segunda parte de los Viajes de Gulliver que no se llegó a realizar

Y tras ese éxito global (hasta Japón compró los derechos en 1979 cuando todavía no había finalizado la emisión de la primera temporada), se inicia la producción de “Los viajes de Gulliver”, estrenada en 1983. Premios, distribución internacional… todo hacía pensar en una segunda parte que incluso se llegó a promocionar pero finalmente se dejó de lado por otros proyectos.
En 1989 llegaría a la sobremesa de los domingos una nueva serie con el sello Cruz Delgado, “Los Trotamúsicos”, basada en la película “Los 4 músicos de Bremen” estrenada un año antes, primer Goya de animación de la historia. “Se puso mucho entusiasmo en los Trotamúsicos. Nunca se ha emitido tantas veces una serie como ésta. TVE la emitió 18 veces. Desgraciadamente después de eso empezó a descender el número de encargos, no sólo para nosotros sino también para otras productoras importantes como BRB (“David el Gnomo”, “La vuelta al mundo de Willy Fog”). Nosotros presentamos otro proyecto de un personaje mío, Mac Mapache con guiones de mi hijo y de Gustavo Alcalde pero el proyecto sigue en TVE. Se hicieron los story de 15 guiones, desarrollados los personajes, los fondos… Estaba previsto que se realizara a continuación de los Trotamúsicos pero hubo un cambio de dirección y hasta desapareció el departamento del que esto dependía.”

Todos los personajes de Cruz Delgado, desde Boxy el Canguro a los Trotamúsicos pasando, cómo no, por Quijote y Sancho
 
A lo largo de su longeva carrera, Delgado ha apostado por equipos estables, su estudio ha sido una escuela para muchos animadores y durante años colaboró con los mismos profesionales. Especialmente importantes para él fueron su guionista, Gustavo Alcalde, y el compositor Antonio Areta: “La compenetración que tuve con Alcalde fue más allá del trabajo. Amigos hasta que ha fallecido. Nos entendíamos perfectamente. Con Antonio Areta igual. Me lo habían recomendado para “El gato con botas” después de que él hubiera hecho la música de la familia Telerín. Entendió perfectamente lo que yo quería tras la primera conversación que tuvimos ante el story-board. Trabajé con él en todo excepto en los Trotamúsicos.” 

Delgado con su hijo y Jorge San Román, autores del libro "De Don Quijote a los Trotamúsicos" (Diábolo Ediciones) 





Se lamenta de que somos exportadores de talento “El reconocimiento del dibujo animado en España ha tardado bastante. Precisamente es gracias a la TV que los productores empezaron a interesarse” pero hoy en día los directivos prefieren comprar series extranjeras (en ocasiones dirigidas o realizadas por españoles) a producirlas aquí y crear de nuevo una industria. Delgado no se rinde y sigue muy activo: “Sigo dibujando pero no por obligación sino porque me gusta. Y estoy muy pendiente de todas las novedades. Incluso hoy en día me intereso por cualquier proyecto aunque me doy cuenta de que ya no puedo hacer las cosas que hacía hace 30 ó 40 años. Pero el que es goloso lo es hasta que muere.”







domingo, 16 de agosto de 2015

El curioso caso de las portadas de Don Quijote


Escribir sobre historia de la televisión en nuestro país es harto difícil y no lo digo para atribuirme méritos porque esta es una aventura que comparto con otros compañeros, algunos de ellos bien conocidos a través de sus libros y blogs. Sobre este tema tan específico no existe mucha bibliografía y la que está disponible se restringe, en general, a temas muy populares y bastante cercanos en el tiempo así que, en general, los periodistas que investigamos sobre los pioneros tenemos que recurrir a las hemerotecas o, más bien, a la compra de revistas televisivas. Esta introducción me sirve para explicar lo que descubrí (para mísmo, que conste, que no me considero un arqueólogo que consigue exclusivas) mientras preparaba la documentación para el post sobre Cruz Delgado y el libro que le homenajea. Gracias a la generosidad de Dani González, del muy recomendable blog TP en portada, puedo publicar esta entrada en la que se anuncia el fin de la primera temporada de la serie de dibujos animados "Don Quijote de la Mancha" dirigida por el mentado maestro de animación española y producida por José Romagosa entre 1979 y 1980. La famosa revista nos presenta al hidalgo caballero y su escudero Sancho Panza despidiéndose de los telespectadores hasta octubre, cuando, previsiblemente, comenzaría la segunda y última temporada. Es el número correspondiente a la semana del 25 de febrero al 2 de marzo de 1980.

 

Ese ejemplar precedió en los kioskos a este otro de TeleRadio (publicación oficial de RTVE), que informaba de la programación del 3 al 9 de marzo. Don Quijote y su fiel ayudante aparecen de espaldas en un paisaje iluminado por la Luna y anuncian su partida hasta octubre. Dos portadas muy similares para el mismo tema. Ignoro si esta competencia se repitió o si ya había tenido precedentes pero resulta tremendamente curioso observar estas publicaciones 35 años después. 
   En ambas se incluía un reportaje sobre la producción de la serie que consiguió un gran índice de aceptación, en torno al 7 sobre 10 en los paneles que publicaba semanalmente TeleRadio reflejando el resultado de las encuestas encargadas por el Ente para conocer la respuesta del público a su programación. El último capítulo de esta primera temporada, por ejemplo, titulado "Descansando hasta nuevas aventuras" consiguió un 7,1, lo que lo situó en el puesto 27 de 45 programas reflejados en la lista, por encima del deportivo "Sobre el terreno", las series "Doctor Locke", "El nido de Robin", "La chica de la tele" y "La batalla de los planetas" (Comando G), los magazines "Fantástico 80" (ómnibus dominical con Íñigo), "Gente Hoy" (diario con Mari Cruz Soriano) y "300 millones" entre otros. 
   El mismísimo Cruz Delgado reconocía en TeleRadio que "hasta ahora hemos andado muy mal de tiempo porque prácticamente comenzó la emisión cuando nosotros comenzamos a producir. Ha sido una verdadera maratón donde el equipo con el que hemos contado ha dado la última gota de sus fuerzas". No en vano se tuvo que ampliar el número de dibujantes, de cuarenta al centenar para cumplir los plazos y aún así, cierta semana, tal y como informaba TP, no se pudo entregar un capítulo a tiempo y fue sustituido por un documental sobre Alfonso XIII. Los chavales debieron quedar encantados con el cambio sin aviso...
   En aquel momento "Don Quijote" ya se había vendido a casi todas las televisiones de habla hispana, Holanda y Alemania Occidental y el productor Romagosa ya estaba en tratos con otras cadenas europeas para ampliar sus ventas porque según Delgado "es la única forma de paliar los gastos que conlleva el hacer una serie de este tipo porque, en este sentido, lo que nos da televisión por capítulo no es más que un granito de arena en comparación con el coste total. Es decir, nos da un millón de pesetas cuando a nosotros la realización de un capítulo nos cuesta siete u ocho" afirmaba a una periodista de nombre Nieves Herrero (¿sería la misma que triunfaría como chica Hermida primero e independientemente en Antena 3 después?)
   La serie, efectivamente, consiguió emitirse hasta en China y sigue siendo una de las más recordadas por la audiencia infantil de los ochenta.

lunes, 10 de agosto de 2015

Cruz Delgado y la televisión


Es una figura fundamental en la historia de la animación española y también en la de nuestra televisión. Fue el director de la primera serie de dibujos animados producida por TVE, “Molécula”. Su adaptación de “Don Quijote de la Mancha” constituyó el mayor esfuerzo de una productora de animación española, todavía no superado, y fue un éxito que se trasladó a otros países. Sus películas “Mágica aventura” y “Los viajes de Gulliver” se mantuvieron semanas en los cines y antes había sido un productor exitoso de cortos con su eterno “Molécula” y “Boxy, el canguro”. En 1989 regresó triunfal a los cines con “Los 4 músicos de Bremen”, el primer Goya de animación, que en la temporada 89/90 se convertiría en serie de televisión bajo el nombre “Los Trotamúsicos”. No debemos olvidar su faceta como autor de cómics, algunos de ellos publicados en Francia y Bélgica.
   Cruz Delgado no está retirado, sigue dibujando, eso nunca dejará de hacerlo y estos días tiene que vencer su habitual timidez y proverbial humildad para responder a los periodistas porque es el protagonista de un libro que le ha devuelto a la actualidad. “De Don Quijote a los Trotamúsicos” es un homenaje publicado por Diábolo Ediciones lleno de datos, fotografías, dibujos y, sobre todo, de los recuerdos del propio artista que han sido ordenados por su hijo Cruz Delgado Jr. y Jorge San Román, a quien hemos entrevistado centrándonos en su faceta televisiva.


Cruz Delgado ha sido un animador totalmente autodidacta. Comparte ciertos patrones con otro grande: José Luis Moro. Ambos se tuvieron que fabricar su propia cámara y buscar materiales para reciclar…
Esa es solo una parte de los problemas a los que tenían que enfrentarse.  Lo primero era aprender la técnica, cosa que en la España de la época era prácticamente imposible, y en el caso de Cruz Delgado fue a base de visionar películas de dibujos y cortometrajes en el cine, y rebuscar la poca información que aparecía en las revistas extranjeras.

Precisamente Cruz trabajaría durante una temporada en los Estudios Moro. Ambos pioneros y no suficientemente valorados durante años, este libro ayuda a reivindicar la figura de Delgado y parece que poco a poco los niños de entonces quieren reconocer la labor de esos que tanta diversión les procuraron.
Ese reconocimiento es justo y necesario; en Estados Unidos, por ejemplo, existe auténtica veneración hacia aquellos personajes, cómicos, cantantes, actores, dibujantes de tebeos, ventrílocuos, animadores, etc., y eso es debido al agradecimiento que el público demuestra hacia aquellos que les han entretenido durante generaciones, haciéndolos un poco más felices.

Por su destreza fue contratado por Belvision, la primera gran empresa de animación europea que quería convertir la producción en una industria estable ¿Qué aprendió Cruz de aquella experiencia?
Sobre todo el funcionamiento interno de un gran estudio de animación, con sus diferentes departamentos; guión, planificación, animación, etc. Además, tomó contacto con el trabajo de los grandes autores de la escuela Franco Belga de dibujo, Uderzo, Franquin, Peyo, Hergé, que influirían de manera decisiva en su propio estilo, tanto en su faceta de historietista como en la de realizador de dibujos animados.


 

Su primer contacto con TVE fue con la serie Villancicos de España y América. ¿Qué supuso para él este proyecto? ¿Le hizo ver que podía presentar otras ideas propias?
Cuando creó la serie de los Villancicos la televisión en España solo contaba diez años de vida, y no todos los hogares contaban con un aparato receptor. A pesar de ello, se dio cuenta de las enormes posibilidades del medio, y existía un departamento de Programas Infantiles que le ofrecería la posibilidad de sacar adelante proyectos con la co producción de TVE.


También por aquella época realizó multitud de anuncios, quizás el más recordado el de Philips.
En los años 60 muchos grandes fabricantes se dieron cuenta del poder de los dibujos animados como herramienta publicitaria. Los estudios de los hermanos Moro se dedicaron a ello prácticamente en exclusiva, mientras que a Cruz Delgado le sirvió como plataforma de lanzamiento para después poder llevar a cabo lo que realmente le gustaba: cortometrajes y largos de dibujos animados.

En 1967 se producen dos grandes hitos en su trayectoria televisiva: el primero es que TVE emitirá su primera serie de animación, que está realizada por Cruz, “Molécula”, basada en un viejo personaje suyo…
“Molécula” fue la primera serie de dibujos coproducida por Televisión Española. El personaje ya había cosechado un importante éxito a través de las historietas que aparecían publicadas en la revista “Ama”, y para Cruz Delgado Molécula es el favorito entre todos sus “hijos” de lápiz y papel.



La serie tuvo gran éxito pero no obtuvo continuidad en la tele aunque sí en el cine.
Se trata de un gran personaje de dibujos animados; de hecho, Cartoon Network presentó a mediados de los años 90 una serie que obtuvo un gran éxito, y que bien podría haber estado inspirada en el Molécula de Cruz Delgado: el laboratorio de Dexter.


El otro hito del que hablábamos es la creación de un fantasma para el programa “Nosotros”, fusión de imagen real con animación, algo muy novedoso en aquella época.
Y más teniendo en cuenta que por entonces no se contaba con los medios de edición digital de hoy día; aquello se proyectaba en tele-cine, luego los técnicos de TVE lo mezclaban con la imagen, y después añadían la voz del fantasmita, que era interpretada por la chiripitifláutica Mari Carmen Goñi, todo un alarde para la época.

A pesar de estos pequeños triunfos la relación de Delgado con la tele no fue muy extensa. Tenemos que esperar hasta 1979 para su siguiente gran proyecto: Don Quijote. ¿Por qué?
Sobre todo porque la obsesión de Cruz era la de producir un largometraje, y en ello estuvo centrado hasta que consiguió estrenar en 1973 “Mágica Aventura”, que fue todo un éxito, aunque no hay que olvidar que antes del Quijote TVE emitió los episodios de “El desván de la fantasía”, que partieron de la fragmentación del largometraje de mismo título creado por José Ramón Sánchez y el estudio de Cruz.

Cruz Delgado (segundo por la izquierda) con los actores Antonio Ferrandis (primero por la izquierda) y Fernando Fernán Gómez (segundo por la derecha), dobladores de Sancho y Quijote respectivamente y el productor José Romagosa.

Es, sin duda, una de las mayores producciones de toda la historia de la animación española.
La serie del Quijote ha sido, hasta el momento, la adaptación más completa que se ha llevado a la pantalla de esta obra de Cervantes, y en su momento supuso todo un hito por haber sido emitida por televisiones de todo el mundo.  Cruz Delgado y el productor José J. Romagosa vendieron la “marca España” mucho antes de que ese concepto se pusiera de moda: se trataba de animación española, hecha aquí, y por profesionales españoles. 


Tiene un éxito enorme… que no se vería recompensado con otros encargos. Ni siquiera ha sido muy repuesta, ¿qué es lo que fallaba en la relación de Cruz con la televisión?
Los derechos de explotación del Quijote son propiedad del productor Romagosa, y de su empresa depende que la serie sea repuesta en España, o emitida en otras televisiones. A pesar del éxito que el Quijote obtuvo aquí (y el resto del mundo), para siguientes coproducciones de dibujos animados TVE decidió contar con empresas que desviaban el trabajo de animación hacia otros países. 


Aunque no fuera realizada expresamente para TV, “El desván de la fantasía” se emite en forma de serie dentro de “Sabadabadá” y hoy en día es muy recordada por esa generación.
Sin duda, la canción que el maestro Areta compuso para “El desván”, fue uno de los componentes que contribuyó a su éxito. Además, en el programa aparecía el carismático José Ramón Sánchez, que explicaba en la pequeña pantalla como creaba sus dibujos, y eso es algo que seguramente despertó vocaciones entre el público infantil que disfrutaba del programa.

Y de nuevo otra pausa televisiva hasta Los Trotamúsicos que también fue inicialmente una película.
A diferencia del Desván, que fue una película dividida en capítulos, y convertida así en serie, “Los 4 músicos de Bremen” (el primer Goya concedido a un largometraje de dibujos), fue una película que dio lugar a una serie de 26 episodios, “Los Trotamúsicos”, y eso a pesar de que el cuento original de Jacob Grimm tan solo tiene unas pocas páginas-

¿Qué es lo que más te llama la atención de Cruz como profesional de la animación? Si tuvieras que resumir su trayectoria a un extranjero para explicar su importancia en el sector, ¿cómo lo harías?
En mi opinión, la obra de Cruz Delgado se debe, sobre todo, a su pasión y su tenacidad. Hasta los años 90, cuando se hablaba de los siete largometrajes de dibujos animados que se habían hecho en España, resulta que Cruz había realizado cuatro de ellos. Y hablamos de animación pura, dibujada a mano y sin la asistencia de ordenadores. Es una leyenda viva dentro del cine de dibujos hecho aquí, y el testigo de una época en la que realmente era muy difícil alcanzar lo que él consiguió.
Como regalo, uno de los capítulos de la primera serie de Cruz Delgado que, además, fue la primera de dibujos animados de TVE, Molécula: