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domingo, 8 de marzo de 2020

Las locutoras de los 60 y Francisco Umbral

Las locutoras estrella de 1964: Isabel Bauzá (de pie a la izquierda), Marisa Medina (en la escalera), Carmina Alonso (de pie a la derecha), Mari Carmen García Vela (sentada) y Pilar Cañana (con el teléfono). 

Aquí están las estrellas femeninas de la TVE de 1964, son las locutoras y presentadoras de los flamantes estudios de Prado del Rey inaugurados apenas seis meses antes de esta histórica foto de grupo. No eran las únicas, desde los estudios de Barcelona otro grupo de jóvenes profesionales se encargaban de funciones similares y ni siquiera están todas las que trabajaban en la capital pero estas cinco elegidas para una portada de la revista TeleRadio eran, posiblemente, las más populares o, al menos, las que más ocupadas estaban aquella temporada. Día sí día también se ponían frente a las cámaras ya fuera para informar de lo que se iba a ver a continuación o para presentar algún programa siempre, eso sí, acompañando a los presentadores. Quizás deberíamos cambiar el verbo y usar otro, "secundando" se atañe más a la realidad. Su labor en la tele era un reflejo de las responsabilidades laborales que, en general, podía asumir la mujer en esta época. Eran importantes en la parrilla televisiva, sí, pero no podían aspirar a más, se comían el marrón de la continuidad, horas y horas de guardia en el locutorio para solucionar cualquier problema técnico con su amable presencia y sus tranquilizadoras palabras: "Rogamos disculpen esta interrupción...". Los hombres no. En cuanto a la presentación de programas importantes, habitualmente (salvo importantes excepciones) se tenían que conformar con ser la ayudante del conductor principal, a cambio ellas se encargaban de decenas de horas semanales de otros espacios de menor enjundia. 


El reportaje que acompañaba a este portada (la nº 362) confirmaba la imagen que los hombres tenían de ellas y la que la propia tele quería proyectar, no olvidemos que "TeleRadio" era la revista oficial de la cadena. La breve descripción y la casi telegramática entrevista a cada una reflejaba que su papel, aunque fundamental en TVE se veía con condescendencia y mucho paternalismo. Curioso resulta que el periodista que escribió esto (que hoy resulta sonrojante) fuera nada menos que Francisco Umbral que por aquel entonces trabajaba como corresponsal en Madrid de "El Norte de Castilla" cuyo director, Miguel Delibes, le había dado la oportunidad de estrenarse en Valladolid. Para complementar sus ingresos colaboraba con otras publicaciones como esta. Atención al tono del que muchos años después sería prestigioso escritor y columnista.
"Isabel Bauzá es la más antigua locutora de Televisión Española. Es morena, graciosa, "discreta" que diría el clásico. Está casada y tiene un hijo de pocos meses. Se le nota la veteranía, el oficio, en la desenvoltura con que entra en los hogares, a través de la pantalla, como si estuviera en el suyo propio. Lleva una maleta corta y viste de negro con un original adorno bajo el cuello (...)
- ¿Como empezó?
- Con un programa muy pequeñito.
- ¿Mucho tiempo con el programa pequeñito?
- A la semana de estar en TVE hacía tres programas infantiles y tres largos. 
- ¿Empezó actuando ya con la misma seguridad con que hoy lo hace?
- No. Nadie puede tener seguridad al principio.
- Resuma su historial televisivo.
- He representado a España en Bruselas y en Portugal. Y he hecho varias veces el Festival del Mediterráneo. 
- ¿Tiene sueños de actriz?
- No.
- ¿Es compatible la televisión con el matrimonio?
- Ya ve usted que sí.
- (...) ¿Ha hecho usted publicidad alguna vez?
- ¿Por qué me lo pregunta?
- Porque me parece que, con esa sonrisa, usted es capaz de convencer a cualquiera de qué sopa y qué coñac son los mejores y los que debe comprar urgentemente."


"Carmina Alonso ha obtenido el Premio Ondas como locutora-presentadora de televisión. Ella es rubia y sonriente. Simpática.
- ¿Cuántos años en la profesión?
- Dos y medio.
- ¿Tiene novio?
- Claro.
- ¿Y qué dice su novio?
- Se queja.
- ¿De qué puede quejarse?
- De eso. De los horarios. Siempre tengo que dejarle para entrar a trabajar a las horas en que todo el mundo sale a divertirse.
- ¿Qué hacía antes de dedicarse a sonreír a los españoles desde la minipantalla?
- Estudiaba para hacerme diplomada en belleza facial.
- La que usted tiene.
- (...) ¿Seguirá trabajando en televisión cuando se case? Lo digo porque hay casos. Ya sabe, Isabel Bauzá.
- No sé. Quizá haga algún programa que no sea complicado."


"Pilar Cañada nunca se ha visto en la pantalla de la televisión aunque es una de las presentadoras que con más frecuencia se asoman al receptor (...)
- ¿Está usted aquí por guapa?
- Estoy porque me hicieron unas pruebas y resultaron bien.
- (...) ¿No le resulta monótono su trabajo?
- No.
Pilar tiene un algo aristocrático en su personal Un perfil de grabado ilustre y grandes ojos color de tarde. Su voz es dulce y lenta. Suele peinarse con el pelo recogido. Tiene un novio pintor.
- Pilar, ¿no es el sueño de una locutora llegar a ser actriz?
- Yo lo he sido. He hecho un poco de teatro y otro poco de cine.
- ¿Cree que llegará a algo más en televisión?
- Naturalmente."


"Marisa Medina es, además de locutora de televisión, una señorita de la poesía secreta. Marisa la poetisa le llaman los amigos. Es alta, bonita, espectacular. Una chica llena de inquietudes que, en lugar de dedicar los ratos libres a pasear por Madrid bordeando los socavones con esa gracia que tiene en el andar, prefiere meterse en casita a escribir sus poesías. 
- ¿Cuántos años en televisión, Marisa?
- Tres.
- ¿Cómo empezó?
- Como actriz.
- ¿Es usted entonces una actriz fracasada?
- Nada de eso, oiga. Me pasé a locutora porque este trabajo me parece más seguro."


A Mari Carmen García Vela se empeñó en cambiarle el nombre produciéndose un diálogo casi surrealista: 
"- ¿Cómo la anuncian en televisión?
- Bueno, la verdad es que nunca me anuncian.
- Vamos a probar a recortarle un poquito el nombre para cuando sea usted famosa, ¿quiere?
- Encantada. 
- ¿Qué tal María Vela?
- Muy corto. Muy seco.
- ¿Y Carmen Vela?
- Los dos son como un poco folklóricos.
- Se lo dedicaremos a la primera bailaora de la nueva ola que venga pegando. Carmen Vela, ¡qué nombre para armar la marimorena en esos tablaos! O Mariavela, pronunciado así, todo junto. ¿De verdad que no le gusta? 
- Suena a Marianela.
- Sí. Y a bailarina antigua, a tonadillera de viejo romance. Pero ya veo que no le hace mucha ilusión."

   No es que Umbral no respetara a estas cinco extraordinarias presentadoras, simplemente era la actitud de la época. Todo hay que verlo en su contexto, lo preocupante sería que hoy en día se mantuviera esta postura. Hemos avanzado mucho... pero aún queda mucho por camino por andar. 

viernes, 27 de julio de 2018

V Festival de la Canción Mediterránea


Eran los sesenta años de festivales, cualquier territorio, cualquier excusa era buena para organizar un certamen musical que llenara la población anfitriona de turistas y público de la zona ansioso de ver a famosos cantantes estrenando composiciones que, en el mejor de los casos, serían tarareadas los meses siguientes. El de la Canción Mediterránea fue uno de los que más fortuna corrió junto al de Benidorm aunque su historia fue relativamente breve, tan sólo se celebraron nueve ediciones pero la lista de ganadores y participantes incluye a algunos de los solistas más populares de la época en países bañados por el Mediterráneo, condición sine qua non para presentarse. Nos detenemos hoy en su quinta edición, celebrada entre el viernes 20 y el domingo 22 de septiembre de 1963, por varias razones que la harían única. Fue la primera que se realizaba en el Palacio de Naciones de Barcelona. Desde sus inicios el Ayuntamiento, TVE y RNE se implicaban en su patrocinio y eso permitía una enorme difusión. Los televidentes pudieron ver la primera parte de las jornadas del viernes y el sábado y la final del domingo al completo y en directo. 


Este era un festival de canciones y no de intérpretes aunque en realidad se premiaba tanto a los compositores como a los cantantes. Cada tema se presentaba en dos versiones defendida por dos solistas distintos. Aquel año, y ahí tenemos sorpresa, la vencedora fue "Se'n va anar" defendida por Salomé (en la foto), que ya había conseguido un tercer lugar el año anterior, y por Raimón, reconocido cantautor que sería azote de la dictadura a través de su música durante las décadas siguientes. Fue la primera y única vez que una canción en catalán no sólo se presentaba sino que además ganaba. El régimen se hizo el aperturista y entregó los galardones entre sonrisas pero  se cambiaron las normas para que al año siguiente eso no se repitiera; canciones en francés, griego, italiano... perfecto, pero en una lengua del país que no fuera el castellano, no. 


El segundo puesto fue también para España con "Paz" interpretada por Franciska y los TNT y el tercero para Mónaco con "Je suis là" cantada por Katia Valere y Jacques Reveauz. Es obligado destacar la participación de Frida Boccara por Francia e Israel aunque no consiguiera premio. Tenemos, por lo tanto, en este festival a tres futuros concursantes de Eurovisión: los TNT que acudirían al año siguiente por nuestro país con "Caracola" (es el famoso festival perdido del que sólo se conservan imágenes de un noticiario con la ganadora Gigliola Cinquetti), ellos tuvieron que aguantar el marrón de ser interrumpidos por un espontáneo durante su actuación con un cartel en contra de los regímenes de Franco y Salazar; la Boccara, una de las cuatro ganadoras  de la edición de 1969 celebrada en Madrid y la propia Salomé que compartió trofeo aquel mismo año.
   Federico Gallo fue, como ya era costumbre, el presentador y esta vez tuvo como compañeras a Carmina Alonso y Ana María Solsona. Gallo era pionero de los estudios de Miramar en Barcelona y por aquella época ya llevaba una temporada consiguiendo grandes audiencias con "Ésta es su vida". Carmina y Ana María presentaban programas de variedades como "Gran Parada". Decía la revista "TeleRadio" a la semana siguiente: "Empezó bien y bien ha terminado. La organización fue lo más cercana a la perfección. El ambiente grato, distinguido. Las condiciones acústicas, magníficas. Y las noches sin calor, noches de un verano que se va, frescas y hasta un poco húmedas". Tanto peloteo por parte de la revista oficial de TVE quizás pretendía compensar el escandalazo de 1962 cuando se contabilizaron más papeletas de votos que público asistente y se decidió que las diez canciones finalistas se quedarían en eso, sin más clasificación. En esta ocasión se habían curado en salud cambiando las normas de escrutinio del voto popular. Y aún así, ganó el catalán y eso a Franco... parece que no le sentó nada bien. 

sábado, 31 de mayo de 2014

Sylvie Vartan y su polémico play-back en "Gran Parada"


Febrero de 1964, Sylvie Vartan es "la más bella del baile" como decía una de sus canciones más exitosas de la época. Su noviazgo con Johnny Halliday y su éxito en la música y el cine en Francia la convertían en una atracción en toda Europa y por eso fue invitada al programa estelar de TVE en Madrid, "Gran Parada", una de esas exclusivas por las que el equipo pugnaba contra sus rivales en Miramar (Barcelona), "Los amigos del lunes". Su llegada al estudio 3 de Sevilla Films para actuar en el programa fue ampliamente reflejada por la prensa de la época que la trató con cierta displicencia y sin valorar demasiado su valor como artista.


El programa lo realizaba Ramón Díez (a la derecha de la foto señalándole a Silvie dónde debía moverse en el escenario) y lo presentaba Carmina Alonso. No era su mejor época, la competencia del show presentado por Franz Johan y dirigido por Arthur Kaps desde Barcelona era ya muy fuerte y además la falta de un presentador con carisma para introducir a los artistas era ya motivo de crítica en las revistas especializadas. Aún así, cada semana los productores conseguían a los artistas que más fuerte pegaban en la época.


La visita de Vartan fue especialmente polémica porque cantó en play-back, algo que podían hacer los chicos de "Escala en HI-FI" pero que el espectador no aceptaba bien en los cantantes reconocidos. Los periodistas se encargaron de hacer crecer la bola, se burlaban de la razón (según ellos excusa) ofrecida por la cantante: una fuerte afonía. Además, para rematar la faena, se filtró la alta cantidad que cobraría la francesa y eso sirvió para alimentar los comentarios de cierta prensa que criticó que no se rebajaran los honorarios a pesar de no haber cantado en directo, como se esperaba de una "chica pop" de fama.
   No sería la única en sufrir críticas por este tema, poco a poco la audiencia se acostumbraría al play-back y lo que antes habia sido norma, la música en directo, se convertiría en género en extinción.

   No se conserva este "Gran Parada" en el que Sylvie interpretó 4 canciones pero tres años más tarde volvió a TVE ¡y cantó en directo!