martes, 1 de septiembre de 2026

El decorado que cambió la estética del Telediario

Ramón Pellicer en la segunda edición del Telediario en 1995

Generalmente las prisas no son buenas pero, a veces, sólo a veces, los encargos precipitados pueden dar como resultado un "producto" eficaz e, incluso, creativo. El martes 5 de abril de 1994 los Telediarios de TVE estrenaban nueva línea gráfica: cabecera, rótulos y, sobre todo, una escenografía sobre la que pivotaría el resto de cambios. Aquel día se inauguró un decorado que, a pesar de la costumbre habitual, se mantendría en pantalla dos años, casi un récord de permanencia en esas temporadas. Un mapamundi en relieve sobre un ciclorama en gradación hacia el naranja con un enrejado en cuadrícula, monitores en los laterales y mesa de madera. Con estas características haría historia por muchos motivos pero al principio nadie apostaba por él e, incluso, comenzó a trompicones, con todo a medio hacer. Y es que, efectivamente, en ocasiones del caos surge la solución y este decorado encomendado con urgencia marcó una nueva etapa que permitió saltarse reglas. 

La escenógrafa Machús Martín Iruretagoyena con Mara Torres en la recreación del decorado original de "La 2 Noticias" con motivo de su vigésimo aniversario, otra de sus creaciones. Foto cedida por Machús.

Aquello tenía la firma de Machús Martín Iruretagoyena, una veterana que había iniciado su trabajo en TVE a lo grande en 1979 como ayudante de escenografía en la ambiciosa serie "Cervantes". Apenas tenía 19 años y aún estaba estudiando, "Entrar en esa época era un lujo porque había grandes presupuestos, la última serie que hice fue 'La forja de un rebelde' y no creo que se pueda hacer algo así de nuevo. Cuando entré de ayudante todavía estaban trabajando los que habían empezado en el 56 así que era muy enriquecedor. Para mí eran semidioses, siempre contaban historias, puedo decir que aprendí el oficio con los mejores" nos cuenta vía telefónica Machús. Al principio trabajó mucho en ficción, en las grandes series producidas por TVE durante los años ochenta pero más tarde llegaría a Torrespaña y durante quince años fue la responsable de escenografía de esos estudios es decir, fundamentalmente de los informativos "y yo encantada". En su nuevo destino pudo comprobar que no se valoraba lo suficiente la creatividad necesaria para idear decorados para el Telediario. Al contrario que en los dramáticos, donde se representaba (generalmente) algo realista, para los informativos partías "de la nada". Había que proyectar un entorno para presentar noticias y esa era toda la premisa. No tardó en convertir el habitual terror de la página en blanco en un reto artístico: "Es como todos los oficios, una vez que lo tienes controlado es sota, caballo y rey pero siempre tienes la ansiedad creativa de algo distinto, nuevo." 

El logo del Telediario incrustado en un plano general de la edición de fin de semana en el que también se puede ver la "continuación" de la parte principal del decorado

Volvamos a la Semana Santa de 1994. Justo antes de los días festivos a Iruretagoyena le anuncian que se va a renovar la imagen del Telediario y que hay que hacerlo ya. El martes siguiente tenía que estar todo listo y aquí comienza  la historia del famoso decorado del mapamundi en relieve. "Nos tocaba cambiar decorados de los informativos cada poco, a veces incluso a los pocos meses de haber estrenado uno, porque como es una empresa pública está en manos del gobierno de turno. Siempre que había cambio de gobierno, se cambiaba de director general y el nuevo decidía modificar el decorado del Telediario para que no se le relacionara con la etapa anterior. Este, en concreto, creo recordar que fue una de esas ocasiones en las que se exigió el cambio de forma inmediata, no quiero exagerar pero creo que fue cuestión de dos o tres días y tenía que ser con pocos medios así que había que pensar en algo fácil de construir y barato." Incorporamos a la conversación a otro protagonista, el realizador Antonio Casado Ruiz con el que le unía una gran complicidad profesional, según sus propias palabras. Él es uno de los "clásicos" de Torrespaña y su palabra, casi casi, es ley. Ha sido jefe de realización y le ha tocado de todo: Telediarios, especiales electorales y hasta jornadas históricas como el 11S. En 1994 se encargaba de la segunda edición del Telediario. ¿Guarda en su memoria algo de aquella precipitación? "No recuerdo el detalle pero sí que el cambio visual fue grande, pasamos de azules y grises a estos nuevos tonos ámbar o cálidos. Respecto a la cierta precipitación, pues es lo habitual y supongo que en casi todas las cadenas." Está claro que tanto Machús como Antonio estaban acostumbrados a estas lides y ya no le otorgaban la mayor importancia.

El decorado de los informativos de la NBC en 1993

Antes de continuar desgranando aquel decorado, abramos un paréntesis para  contextualizar. En esos años eran pocos los que podían ver cadenas extranjeras a través de una antena parabólica (que costaba un pastón, por cierto) pero en Torrespaña sí que tenían acceso a la emisión internacional. "Por supuesto, estaba pendiente de lo que se hace en otros países" recuerda Machús y Antonio añade: "Yo veía desde hacía algunos años el informativo de 'ABC World News Tonight' con Peter Jennings, lo veía por la mañana en Canal + subtitulado, fue una referencia magnífica, una fuente de ideas extraordinarias tanto periodísticas como de temas de ritmo, grafismo, estructura del programa…". Una vez aclarado esto es lógico que ante el encargo urgente a la decoradora (ella prefiere ese cargo antes que el de escenógrafa) le viniera a la cabeza el fondo de los informativos de la norteamericana NBC desde hacía un par de años. La mitad del espacio estaba ocupado por un mapamundi grisáceo y otro mapa de EE.UU. sobre un fondo azafranado para la primera edición que cambiaba a un tono azulado en la última. La otra parte del decorado estaba ocupada por una gran pantalla, un conjunto de monitores y una columna de madera con otra pantalla. Para ser justos, era una versión actualizada del informativo pionero de la cadena, "Camel News Caravan" (sí, estaba patrocinado por la marca de tabaco) de John Cameron Swayze de los años 50. Mismo concepto, más medios. 

El A4 de Torrespaña en el especial electoral de 1993, con el rollo de papel continuo en el decorado

Iruretagoyena no recuerda si esta fue la referencia directa o si era algo que se le había quedado en la memoria y resurgió ante la necesidad de hacer algo barato y rápido. Lo cierto es que sí que tuvo claro desde el principio que había algo que le iba a servir de mucha ayuda, un producto que en pantalla quedaba fenomenal: "El material del relieve eran rollos de papel continuo y lo había usado antes para unas elecciones, un especial en el Estudio 4 que había tenido que preparar también a toda leche. Esos rollos de color marrón los pintabas con manchas, en degradado, lo arrugabas y lo volvías a estirar y con eso forrabas paños. Hubo una época en la que todo el mundo lo quería y es un material baratísimo. Se repitió muchísimo porque daba mucho juego al iluminarlo, daba unas texturas y unas sombras estupendas, a los realizadores les encantaba".

Ana Blanco y Matías Prats en la versión sin acabar del decorado

Sin embargo, ese relieve que daría verdadera personalidad al mapamundi (un elemento, por otra parte, presente en los decorados informativos desde los primerísimos tiempos, como ya hemos contado aquí) no estaría listo para los primeros días de emisión. Ni tampoco la cabecera, sintonía y grafismos definitivos. Hubo que empezar con lo que se tenía e ir incorporando o cambiando el resto sobre la marcha. "Cuando un equipo está acostumbrado a una forma de trabajo y a repetir el formato día a día, no es extraño que se vayan añadiendo detalles o mejoras después de la crítica de los que hacen el programa y de los comentarios que llegan de los espectadores" afirma Casado. 

Ana y Matías en la versión definitiva, ya con el relieve incorporado a la base del mapamundi

Cuando se llegó a la versión final se hizo evidente que suponía un cambio radical con respecto a las anteriores. Era la primera vez que se usaban tonos cálidos para el decorado del Telediario (los informativos de La 2 eran tema aparte). "El color corporativo de los informativos había sido el azul, ha ido variando el tono, más oscuro, más claro, hubo una temporada que fue el azul Ducados que a mí me gustaba especialmente. Y después de este nuevo, una vez que los realizadores y los iluminadores le perdieron el miedo, se pusieron de moda los colores cálidos. También me pasó algo similar con el último que hice antes de jubilarme, que era todo blanco, porque era algo prohibido durante muchos años. Nadie apostaba por él, ni siquiera el productor de informativos" explica Machús y agrega con respecto al de 1994: "Lo cierto es que la idea inicial es que se fueran cambiando los colores del fondo según la edición, desde el matinal hasta el de la medianoche, siguiendo un poco la tonalidad del cielo en cada franja horaria. Esto no era la primera vez que quería hacerlo pero luego, según van avanzando las semanas, la cosa se queda como está, fija. No sé si era porque no tenían personal suficiente o porque consideraban que era suficiente con cambiar los tiros de cámara." Finalmente la iluminación quedó con un azul oscuro en la parte superior que se iba difuminando y cambiando al cereza y finalizando, en la parte inferior, en ámbar. 

Elena Sánchez y Ramón Pellicer en el TD 2 realizado por Antonio Casado

"Respecto a la iluminación, aquí fue una constante el plantear que cada edición tuviera una referencia visual relacionada con la hora en la que se emite. Y eso está bien, pero luego no es siempre especialmente eficaz; si se hace con mucho cuidado se pueden conseguir matices interesantes pero, sobre todo en aquellos años, los televisores respondían de forma que no siempre se podían controlar esos matices. De hecho, el buen trabajo de iluminación a veces se perdía en unos receptores, en unas televisiones que todavía no estaban preparadas como las actuales. Sí que recuerdo que había ligeros cambios en el planteamiento, y sobre todo en la edición nocturna, el TD3" rememora el realizador Antonio Casado. 

Ana Blanco y Matías Prats en el Telediario Primera Edición en mayo de 1995

Y es que la clave estaba en la propia tecnología de la época, que tenía ciertas limitaciones para aquella renovación en los colores: "Al principio a los iluminadores, que no tenían las herramientas actuales, los fondos cálidos se les “fundían” con las caras, decían que era difícil de iluminar, por eso les daba un poco de respeto. También pusimos de moda la madera en la mesa, que era imitación de cerezo, y a los iluminadores tampoco les convencía pero luego vieron que funcionaba" dice Machús. "Hay que tener algo claro: esto es 50% escenografía, 50% iluminación, tú no haces nada ni sacas partido al decorado si no está correctamente iluminado y eso lo teníamos muy en cuenta. Nosotros, los decoradores, intentamos jugar siempre a favor de los planos, podemos mover elementos para ayudar a las cámaras." 

Primer plano de Elena Sánchez con el fondo de los monitores

En realidad los presentadores tenían un fondo distinto que no se veía en las dos ediciones principales, la de las 15 h y la de las 21 h, dos filas de monitores que aparecían desenfocados con tonos azulados enmarcados por el naranja del ciclorama y que no distraían la atención del espectador. "Hicimos un truco para que el fondo de los monitores en el primer plano desenfocara: colocar las cámaras lo más lejos posible del presentador, incluso en el pasillo de seguridad. Eso hoy estaría prohibidísimo pero entonces ni existía el departamento de prevención de riesgos laborales." Los Telediarios se realizaban tradicionalmente en el estudio A1, (actualmente el del Canal 24 h) que es rectangular. Esta vez decidió que lo más práctico era usarlo a lo ancho y aprovecharlo hasta límites insospechados. Nos cuenta al respecto Antonio Casado: "El decorado actual está en el estudio 2, se inauguró en 2020, justamente yo realicé ahí el primer programa que fueron unas elecciones autonómicas catalanas. Se iba a inaugurar unas semanas antes pero la gran nevada Filomena hizo que se retrasara y me tocó a mí estrenarlo desde el control de realización, con la ayuda de Germán Sancho y Marta Puerto. Yo era el jefe de realización y desde uno o dos años antes no realizaba el Telediario. Los platós de Torrespaña son todos iguales y hay que adaptarse al tamaño, son relativamente pequeños, no hay otra forma. En esos años 90, además de las cámaras con pedestal o trípode, había una grúa y creo recordar que Eugenio Calderón usaba también una cámara en altura que se desplazaba por un carril, que era complicado de manejar, pero él lo organizaba muy bien y hacía planos preciosos para algunas ráfagas."

María Escario y Fernando Delgado en el TD fin de semana

En abril de 1994 había cuatro ediciones del Telediario: una matinal que se estrenaba esos días presentada por Enrique Peris y Almudena Ariza, el TD 1 con Ana Blanco y Matías Prats, el TD 2 con Ramón Pellicer y Elena Sánchez y el TD 3 con Pedro Altares y Montserrat Balfegó (podríamos añadir uno más que se emitió efímeramente de madrugada y que se realizaba para el Canal Internacional). En el fin de semana las dos ediciones estaban presentadas por Fernando Delgado y María Escario. Cada uno tenía un realizador y se plantearon ciertas diferencias entre cada edición, tal y como recuerda Casado: "Hubo algunas reuniones, pero realmente cada uno hacía lo que pensaba que era mejor y que se adaptaba a algo que llamaríamos el estilo propio del programa. Aquí insisto en la figura de Carlos Rubio, nuestro jefe de realización, que daba todo tipo de libertad, pero que era una referencia si hacía un comentario o planteaba una modificación. Cuando un gran realizador te hace una crítica o te plantea una prueba a ver si mejora tu trabajo, eso es algo impagable. Con todo, sí que recuerdo que hicimos bastantes pruebas de tiros de cámara y de composición de cómo debían aparecer los presentadores y luego cada uno elegía lo que pensaba que iba a funcionar mejor."

Montserrat Balfegó y Pedro Altares en el TD 3

El TD 3 era el más radical en cuanto a sus planos. La cámara del plano general se situaba en un extremo del plató y daba una perspectiva totalmente distinta del resto, que solía ser frontal. Además la zona de monitores se usaba para las entrevistas que realizaba el editor-presentador, Pedro Altares. Tanto en este de medianoche como en el de fin de semana, los editores tenían el mapa como fondo y sus compañeras, Balfegó y Escario, los monitores (como norma general). En la edición nocturna se veía "la continuación" de la escenografía, que prescindía de la cuadrícula y tenía varias columnas de luz azulada.

Pedro Altares entrevistando a José Luis Solana, entonces Ministro de Exteriores, en el TD 3

Casado añade algo más sobre esas diferencias estéticas entre cada Telediario: "En aquel tiempo, los estudios tenían unas dotaciones técnicas y el tema de las ópticas venía dado, se podía pedir cambios, pero había que unificar criterios con todas las ediciones. Había un jefe de realización, que era un realizador excepcional, el ya mencionado Carlos Rubio Domínguez, que nos dirigía y supongo que intentó siempre que tuviéramos los mejores recursos. Tampoco recuerdo que este tema nos complicara mucho, eran hecho consumados. Tanto en el Telediario 1 –con mi querido amigo Eugenio Calderón- como el Telediario 2, el que yo realizaba, teníamos claro que había que ir rápido y directo a los presentadores y a las noticias. En otras ediciones intentaron otras formas, con planos laterales, que eran buenas ideas o bien intencionadas, pero que era complicado resolver por las dimensiones del plató y por la dotación de cámaras disponible. Eugenio y yo comíamos juntos casi todos los días y parte de la conversación era trabajar en avanzar y mejorar lo que hacíamos en la realización del Telediario".

La versión para el Centro Territorial de Extremadura

Hay más razones por las que este decorado hizo historia en TVE. Fue el primero que tuvo versiones para los Centros Territoriales, si bien no todos lo adaptaron como fue el caso de TVE Galicia que había estrenado uno nuevo poco antes. A pesar de esas ausencias, a partir de entonces se convirtió en norma que se mantuviera la misma línea en todos los informativos de la Casa. "Los diseñabámos también nosotras y teníamos que adecuarlos a las dimensiones de los centros territoriales que variaban mucho pero, en general, eran más pequeños que el A1. En cierto modo era sencillo replicarlo, se elaboraban versiones más modestas pero a imagen y semejanza del de Torrespaña. Que conste que a veces tardaban un año en ponerse en marcha" y precisamente por eso el decorado siguiente, el conocido como "el Espacial" no se llegó a implantar en los Centros debido a que apenas duró unos meses en pantalla. 

"Entrevista con...", otro programa informativo en la línea gráfica del Telediario

Pero no sólo se hizo versión territorial, también sirvió de referencia para todos los programas informativos de esa temporada, incluido "Entrevista con...". Nacido, cómo no, de forma apresurada para que Felipe González respondiera sobre los GAL ante Iñaki Gabilondo, después continuó con otros líderes políticos y, más tarde, sirvió de escenario para las entrevistas electorales realizadas por José Antonio Martínez Soler. El concepto se mantuvo pero sin mapa: fondo cálido (sin la cuadrícula) y paneles con el ya famoso papel continuo haciendo relieve. El primer plano de los políticos con aquel material quedaba muy elegante. "Te puedo asegurar que antes era más fácil trabajar en escenografía porque te daban más libertad. Según fue pasando el tiempo había más jefes, directivos, altos mandos, medios mandos que opinan sobre absolutamente todo y al final eso termina siendo, sobre todo en mi última etapa antes de prejubilarme, un Frankestein. Antes de eso te daban unas pautas o te decían: el lunes tiene que estar entregado este proyecto para cumplirlo en una semana", asegura Iruretagoyena.

Gabilondo en "Entrevista con...". El desenfoque del fondo "despegaba" al presentador del decorado.

Han pasado más de tres décadas de esta imagen que supuso una ruptura. ¿Qué opina hoy Antonio Casado de él? "Visto 30 años después, no estaba nada mal, sobre todo me gustaba el que hubiera dos presentadores, que hubiera entradillas conjuntas bien organizadas y que cambiaran el ritmo de la rutina presentador + vídeo y así una y otra vez. Los fondos eran monitores que no tenían una función informativa sino decorativa. Los colores sí que me gustaron e iban dentro de una renovación visual propia de la época, más lenta de conseguir que ahora. Ya había televisiones privadas y eso dinamizó mucho las ganas de mejorar y de marcar una línea de referencia." Por supuesto, no olvidemos que la escenografía siempre debe estar al servicio del programa en cuestión. "La calidez del ambiente que se creaba podía ser atractiva para el espectador, se cuidaba mucho la iluminación, el maquillaje, la peluquería, el vestuario. La comunicación con la mirada de Ramón Pellicer o Elena Sánchez era directa, el plano corto (sin manos) también ayudaba, pero eran ellos más que el decorado lo que me importaba. Una clave de un informativo, con todas las críticas que se quieran hacer al enfoque del programa y las noticias, es la credibilidad que aportan los presentadores. Y este decorado no despistaba en este tema de la credibilidad de la persona, tanto cuando había monitores de fondo, como cuando había una zona indefinida de mapa y textura ámbar. Además, comenzamos a hacer algunos planos conjuntos, pocos pero fueron cada vez más, ver cómo se entendían, cómo se relacionaban sin imposturas...  creo que eso se consiguió." Ante la pregunta ¿qué te parece ahora, con el paso del tiempo? Machús responde rápido y se percibe en su tono una sonrisa: "Amable, cálido, humano. La verdad es que me sigue pareciendo actual."

El famoso reloj que marcaba el inicio del Telediario fue otra de las innovaciones gráficas

Al revisar varios Telediarios de esa época antes de esta entrevista, Antonio reflexiona: "Recuerdo más el trabajo en la redacción y el COI (la zona de montaje, en aquella época se trabajaba con cintas analógicas Betacam), con el paso del tiempo cada vez me interesó más el tema de escenografía y puesta en escena. Estamos hablando de hace más de 30 años y hay puntos que he visto y he recordado que son muy destacables. Lo que más me llama la atención es que el formato era 4:3 y la calidad de las imágenes era variable, pero ya habíamos empezado –de forma incipiente- a prestar más atención al cuidado del sonido ambiente, a las pausas, a los sonidos de la vida. Cada vez se hacían más directos, todavía con satélites (no había mochilas, ni 5G). Ha cambiado mucho todo lo relacionado con la inmediatez y las comunicaciones, pero si ves ahora un telediario de esos años ni mucho menos están peor contadas las noticias o las historias."

El plano medio de Pedro Altares en el TD 3, pura elegancia visual

Machús Martín Iruretagoyena gozó de una larga y apasionante etapa en Torrespaña, plagada de diseños más estables y de especiales informativos para los que había que preparar un decorado en menos de 48 horas. “He vivido jornadas de 15 o 16 horas para sacar esos proyectos adelante y nunca he puesto pegas. Luego ya veríamos cómo se compensaba eso pero lo importante era hacerlo bien y en el tiempo que te daban. Tenía una implicación tremenda y además, muchas ganas. Cuando me surgía una idea la plasmaba a mano alzada sobre el papel, hacía unos bocetos y a partir de ahí ya empezaba a hacer los cálculos y convertirlos en un plano con todos los requirimientos técnicos pero lo hacía yo misma, en mi tablero de dibujo. Creo que, con la informática, se ha perdido esa parte artística y creativa, la creatividad iba directamente de la cabeza a mis manos a través del lápiz.” Quizá esa sea la clave para que hoy esta escenografía sea recordada por aquellos que la vivimos (como espectadores o como profesionales) con más calidez que otras de la misma época. 


En la web del Archivo RTVE están disponibles varios Telediarios de esta época. Podéis verlos pinchando aquí y aquí

Este post es una amplicación del que publiqué aquí en 2011.