El pasado domingo se cumplían 25 años del inicio de las emisiones matinales regulares (no olvidemos el intento de un informativo matinal a mediados de los 60 y la Televisión Escolar) en TVE. Ya hablamos aquí del programa "Buenos días" y su propia presentadora, Leonor García Álvarez, lo hacía en la sección "¿Te acuerdas?" del TD. Yo pensaba que habían tomado como referencia el mítico Today Show de la NBC (del que también hemos hablado aquí) pero no, la sorpresa es que su referente inmediato fue el "Breakfast Time" que la BBC estrenó el 17 de enero de 1983. Es decir faltan 6 días para que se cumplan 28 años de su primer programa y de esta foto tomada justo al final de la jornada así que no está mal que lo recordemos en el blog.
Frank Bough y Selina Scott fueron seleccionados para este matinal que comenzaba a las 6.30am y que duraba 2h y media cada día. Nick Ross les ayudaría en la presentación posteriormente y el equipo incluía un grupo de colaboradores de lo más heterogéneo, desde una entrenadora (en TVE este puesto lo cubriría Eva Nasarre) a un astrólogo.
El programa supuso la mayor inversión de la BBC desde el lanzamiento de su segundo canal, el presupuesto era de 6 millones de libras anuales. Se realizaba desde los remodelados estudios de Lime Grove (una antigua iglesia) y sólo tuvo un mes de serenidad en las audiencias porque la ITV se apresuró a lanzar su propia versión al mes siguiente.
Breakfast time sigue emitiéndose hoy en día y es un clásico de la televisión europea.
Los informativos de hoy han incluído en sus titulares el fallecimiento de Juanito Navarro y en todos ha sido destacado como uno de nuestros grandes cómicos. Aquel hombre que iba para ingeniero naval prefirió dedicarse al mundo del teatro donde se convirtió en unos de los actores más "morcilleros" (es decir, que añadía al texto frases de su propia cosecha, cosa que a los compañeros les podía provocar un ataque de risa nerviosa, al público siempre le agradaba y a los autores exasperaba). Además de teatro, revista y cine a Juanito lo hemos visto mucho en televisión, bien en adaptaciones de sainetes bien en programas de variedades apareciendo sólo o acompañado de Lina Morgan o Simón Cabido (doña Croqueta). Sin embargo, a pesar de esas dos parejas nombradas con las que alcanzó tanta fama, yo me quedo con los sketches protagonizados junto a su amigo Antonio Ozores en el "Un, dos, tres" en la temporada 1986/87. El surrelismo de Ozores unido al humor más clásico de Navarro fue una mezcla explosiva que desataba las carcajadas de Mayra y, cómo no, del respetable.
Tras estos días de excesos alimenticios y etílicos el bueno de Ramón Sánchez Ocaña nos recomendaría una mínima dieta para purgarnos y algo de ejercicio suave y, posiblemente, al final nos diría con una amable sonrisa que, no obstante, más vale prevenir. Este ovetense transmitía bonhomía y quizás por eso su divulgativo médico estuvo 8 años en antena, no nos echaba la bronca, ayudaba. Pero don Ramón es mucho más que el médico de la tele, este periodista comenzó su trayectoria en TVE en 1971 en el último informativo del día, "24 horas". Al año siguiente se pasa al Telediario, en el que se mantiene hasta 1975. Ya en el 74 había compaginado su labor puramente informativa con la didáctica a través de "Revista de Ciencia". Entre 1977 y 1979 presenta "Horizontes", sobre aspectos científicos, un tema que le apasionaba y al que volvería al final de su etapa en el Ente. Es en 1979 cuando comienza el que se convertiría en su espacio emblema, "Más vale prevenir", programa sobre salud que él mismo dirigía, presentaba y escribía con el asesoramiento del Ministerio de Sanidad. No era el primer programa sobre el tema en nuestra tele, el eterno Manuel Torreiglesias ya había presentado "Escuela de salud" anteriormente pero Sánchez Ocaña consiguió una audiencia sorprendente. Durante 8 años los viernes a las 20h aparecía con su sonrisa para tratar temas tan serios como el cáncer, la hepatitis, las drogas... algunos de ellos con la consiguiente polémica. Con la finalización de "Más vale prevenir" llegó "Diccionario de la salud", un ligero cambio de formato para hablar de lo mismo. Un año en antena y desaparece de pantalla para enfrentarse a uno de sus grandes retos, la serie documental "Hijos del frío" (1991) sobre los avances en genética. Al mismo tiempo se anunciaba el regreso del divulgativo que le dio fama pero nunca se produjo, de hecho , ése sería su último programa en TVE. Desde entonces lo hemos visto colaborando en magazines como "Las mañanas de Tele 5", "Sabor a ti", "Informativos Tele 5", "El buscador de historias" o "Mira la vida" (Canal sur) amén de sus libros sobre salud o sus columnas en diversas publicaciones. Sánchez Ocaña ha dejado un recuerdo en los espectadores del que pocos pueden presumir: credibilidad, confianza y bondad.
Cuando ayer hablaba de Casimiro nombraba a la celebérrima familia Telerín y entonces me hice consciente de que todavía no había dedicado una entrada a estos dibujos animados que acompañaron a los chavales que tenían tele desde 1964 hasta mediados de los 70 cuando fueron sustituidos por los Televicentes. Su aparición en pantalla antes de la Segunda Edición del Telediario marcaba la hora en la que los niños buenos debían irse a la cama a descansar para que mañana pudieran madrugar (hay que ser stajanovistas desde pequeños, cuánto antes sepamos que nos toca trabajar a lo bestia, mejor que mejor). Esta tira animada de apenas 50 segundos es una creación de los hermanos Moro, responsables de unos estudios que llegaron a tener 300 empleados y que se encargaban de la práctica totalidad de los spots emitidos en TV y cine durante la década de los 60. José Luis era el dibujante, el artista, ya había triunfado con sus ilustraciones en la revista "Chicas" en los años 40 y su firma se asociaba con mujeres elegantísimas y muy delgadas, precedentes de la Audrey Hepburn que después fascinaría al espectador. Santiago era el operador cinematográfico, el técnico. Juntos consiguieron premios en festivales de publicidad de toda Europa y su familia Telerín alcanzó éxito en nuestro país e Hispanoamérica. Los trazos ágiles de José Luis Moro fueron después imitados por los animadores del estudio de Francisco Macián para la película "El Mago de los Sueños" (1966) que tenía a los Telerines como protagonistas. La editorial Bruguera también se aprovechó del éxito de los personajes con la versión en tebeo que firmaba Blas Sanchis (no confundir con José Sanchís, el creador de Pumby y Robin Robot). Hasta tuvieron su propia revista, "Din Dan", cuyas portadas siempre estaban protagonizadas por la familia y que también albergaba otros seres televisivos como las marionetas de Herta Frankel o los animales antropomorfos de los cortos de Hanna-Barbera. Cleo, Teté, Maripi, Pelusín, Colitas y Cuquín fueron impresos en álbumes, papel de regalo, caja metálicas de membrillo y se convirtieron en juguetes de todos los materiales y tamaños. Hoy en día siguen siendo recordados por una generación de televidentes que son capaces de entonar su música a la mínima:
No me resisto a incluir otros anuncios similares aquí, por ejemplo el protagonizado por el personaje argentino Patoruzito, versión aniñada de Patoruzú creado en 1928 por Dante Quinterno. Su primera aparición en el cómic fue en 1945 y todavía hoy se reedita en su país de origen. El spot es de 1987:
En Francia desde 1962 un joven ángel (o algo así) y su oso Nounours visitan cada noche a dos niños para desearles Buenas Noches. En diferentes etapas y con alguna interrupción han estado en antena hasta 1997:
Y por último unos dibujos que ya nombraba ayer, Telín, Telén, Telón dirigidos por el realizador Hugo Stuven ("Aplauso" "¿Pero esto qué es?") en 1988 para TVE:
Buena noche de Reyes a todos y que os despertéis con muchos regalos.
Tras la familia Telerín y los Televicentes y antes de Telín, Telán, Telón y los Lunnis, en TVE era Casimiro el que nos mandaba a la cama (no exactamente a dormir, que no conozco ningún niño que cayera en brazos de Morfeo nada más tocar las sábanas). Los infantes de los 80 también tuvimos nuestro propio dibujo que nos daba ese mensaje puñetero sin que nos fastidiara demasiado. De hecho, la cancioncilla que entonaba este monstruo peludo era más que marchosa así que en vez de adormilarnos, nos animaba. El bichejo fue creado por el dibujante argentino Jorge de los Ríos y es que en principio se planteaba la posibilidad de producir una serie protagonizada por Casimiro pero todo se quedó en este cortinilla debido a la mala situación económica que atravesaba aquel país. A España llegó en 1981 y se emitió durante dos años, el éxito fue enorme, se editaron un par de discos y se publicaron unos cuantos libros con las aventuras del personaje. ¿Quién no recuerda con qué ritmo se lavaba los dientes mientras movía sus caderas? Casimiro dormía en una desvencijada mansión cuyo interior estaba aún peor de lo que nos hacía suponer la fachada. Aparentemente ése era el ambiente que a él le convenía dada su condición de ser extraño. Un pequeño reptil sin identificar pero con apariencia de dinosaurio jibarizado dormía a sus pies y tanto el cepillo de dientes como la lámpara tenían vida propia. Os dejo con el video, el que todos conocéis peroooo con la voz original, que es la misma que nosotros escuchábamos aunque con los giros porteños:
Imágenes como ésta no se repetirán en la tele, al menos en los programas. La pipa de Balbín se jubila de nuestra pantalla y aquellos humos que circulaban con toda libertad por programas como "La clave" o "La noche" o las entrevistas de Pablo Lizcano y Jesús Quintero no volverán a cruzar los primeros planos de los invitados. Hacía años que no los veíamos, una norma no escrita lo consideraba poco apto pero ahora ya es oficial. Eso sí, series como "Amar en tiempos revueltos" o "Cuéntame" tendrán que seguir reflejando las costumbres de la época así que, a pesar de las quejas a la Defensora del Espectador, ahí sí que seguirán fumando.
Para cualquier televisivo el 1 de enero hay dos citas clásicas, otra cosa es que os interesen, claro. La primera comienza a las 11.15am, la Orquesta Filarmónica de Viena nos ofrece desde 1941 su Concierto de Año Nuevo y desde hace tres décadas es retransmitido a una audiencia potencial de 1.000 millones de espectadores. Las piezas de la familia Strauss componen la mayor parte de la gala y hay dos piezas indispensables que nunca aparecen en el programa pero que el espectador sabe que no faltarán: El Danubio Azul y La Marcha Radetzky en la que el público también es ejecutante. Una reciente tradición instaurada hace 4 años tiene a una española como pionera, Lucía Lacarra, la primera bailarina que interpretó la danza del Danubio en directo. Desde hace años es José Luis Pérez de Arteaga quien lo retransmite para TVE con un lenguaje barroco, un humor más que peculiar y una voz engolada que lo han convertido en todo un personaje.
Y la otra, que este año estuvo a punto de suspenderse por las fortísimas rachas de viento, es la de los saltos de esquí desde Garmisch-Parterkirchen, Alemania. Ambas retransmisiones comparten una belleza en la realización que es un regalo para cualquier esteta. ¡Feliz 2011!
Un par de regalos, el primero una Polka de Strauss dirigida por Willi Boskovsky, uno de los más recordados por su simpatía, año 1968:
Y, cómo no, la Marcha Radetzky dirigida por Georges Prêtre el año pasado: