martes, 5 de septiembre de 2023

María Teresa Campos


Poco antes de las ocho de la mañana hemos conocido la noticia a través de la radio, el medio en el que empezó y donde afianzó sus criterios profesionales. La agonía de María Teresa Campos ha sido motivo de tertulias televisivas y de la preocupación del público. Esa inquietud era lógica, desde finales de los ochenta ha sido una presencia habitual en nuestras vidas, horas y horas en la pantalla. 
Para muchos ostenta el título de Reina de las mañanas televisivas de forma honorífica a pesar de que el último programa para el que madrugó fue "La mirada crítica" hace quince años y no era líder de audiencia. Pero María Teresa era una mujer "hecha a sí misma" y acostumbrada a reinventarse. Cada tropiezo en el camino era un acicate para regresar con honores y, en muchas ocasiones, con un rol totalmente distinto al anterior. Es de las pocas periodistas de su generación que seguía siendo popular entre las nuevas generaciones... aunque precisamente fuera con un programa con un importante componente nostálgico como "¡Qué tiempo tan feliz!". 


Siempre se habla de su fuerte carácter. ¿Podría haber sobrevivido en el proceloso mundo de la televisión sin tener la capacidad de plantear sus puntos de vista con una firmeza que, quizás a algunos, podía parecer apabullante? A veces su severidad se trasladaba a sus colaboradores o, incluso, a su audiencia, inolvidable aquella coletilla "¡Vaya terminando, amiga!" dirigida a la típica espectadora que llamaba por teléfono y que se alargaba demasiado. Frase que pronunciaba mientras miraba fíjamente a cámara y movía un poco la cabeza como si fuera una madre que regañara cariñosamente a un hijo. 


Esa ha sido una de las características que la llevaron a triunfar entre "targets" muy distintos: era la madre severa pero cómplice, la compañera picona pero divertida, la jefa exigente pero justa, la periodista mordaz pero no hiriente, la amiga fiel... Todas esas personalidades cabían en una y así era la Campos. Revisar su larguísima carrera en los medios es harto difícil y además sería una enumeración de programas, personajes, anécdotas, triunfos y también, por qué no, algún fracaso que se convertiría en una enumeración falta de emociones. Pero sí que hay una serie de hitos en su trayectoria que merecen ser recordados y que no sólo jalonaron su currículum sino que, de alguna manera, cambiaron la historia de la tele. 

Su primera labor como presentadora en TVE, un Festival de Villancicos desde Pamplona en 1971

Cuando su cara comenzó a aparecer en TVE, de forma esporádica y sin gran repercusión, Maritere ya era una estrella en Málaga, su tierra, donde era locutora radiofónica desde finales de los 50, siendo aún una adolescente. En la radio se crió, allí conoció al que sería su marido, compatibilizó los micrófonos con los estudios de Filosofía y Letras (el título de Periodismo lo conseguiría décadas más tarde gracias a un examen de convalidación) y tuvo a sus dos hijas. Años intensos de discos dedicados y también de lucha social porque durante los 70 dirigió un programa rompedor titulado "Mujeres". Con la llegada de la democracia también se apuntó a la política aunque sin demasiada repercusión. Ya había aparecido en la tele en blanco y negro presentando algún festival y a finales de los setenta, ya en color, como jurado de "Aplauso" representando a la radio malagueña. España estaba cambiando y ella necesitaba revolucionar su propia vida. Deja Málaga, se separa de su marido y se va a trabajar a Madrid tras conseguir el traslado en su cadena, Radiocadena Española. A principios de los ochenta será la primera mujer en dirigir los informativos de una radio nacional. 

Con Patricia Ballesteros en el "Apueste por una" de Radiocadena Española. 

La radio es su gran pasión pero tras finalizar su etapa en informativos necesita reinventarse de nuevo. Un espacio de debate directo y lenguaraz es la primera piedra para ese camino que inicia hacia el cambio. "Apueste por una" junto a Patricia Ballestero es un éxito. Es la primera vez que dos mujeres periodistas se enfrentan en un fuego cruzado dialéctico sin cortapisas y con mucho humor. En esos primeros años ochenta ya ha comenzado a asomarse a la tele con más frecuencia pero todavía de forma puntual. Una entrevista en el popular "Esta noche" de Tola presentado por Carmen Maura, reportajes para el programa ecuestre "Al galope" y, de vez en cuando, era presentadora sustituta en "La Tarde" pero su primer programa como titular fue "Diario de sesiones".

En "Diario de sesiones", un programa que consideraba un rollo (y lo era).

Ella lo recordaba como aburrido y poco motivador. Simplemente presentaba los reportajes en plató sobre la actualidad parlamentaria. Tenía poca audiencia y no se sentía natural, no podía demostrar sus dotes comunicativas pero lo cierto es que este modesto espacio serviría para que su credibilidad ante la audiencia no se resintiera y, además, demostraba su versatilidad. María Teresa era esa mujer con pinta de profesora que un día salía entrevistando a Martes y 13 por la tarde o un sábado te explicaba qué había pasado en el Congreso. Aún no era popular pero estaba en camino. 

Teresa durante el cásting para los nuevos Telediarios de TVE a mediados de los ochenta

Por aquel entonces hizo un casting para el Telediario que era su verdadero objetivo entonces. Fue un desastre. Aquella prueba se ha conservado y es un claro ejemplo de cómo un "examen" puede pillarte en mal momento y cambiar tu carrera. No estaba cómoda, miraba con miedo a la cámara, parecía desconcertada en aquel lugar. El remate fue que leyó "el legendario Kari" en vez de "el lendakari" (presidente del Gobierno Vasco). No formó parte del nuevo y joven equipo de presentadores de los  informativos renovados de la tele pero aquel cásting no supuso su fin en la Casa. 


En 1987 Hermida inicia su brillante etapa al frente de "Por la mañana" acompañado de sus "chicas Hermida". Teresa no fue seleccionada inicialmente, se lo tuvo que buscar ella misma. Cierto día coincidió en los pasillos de Torrespaña con Don Jesús y le propuso llevar a la tele su "Apueste por una" como sección del matinal. Al excorresponsal en EE.UU. le gustó la idea y allí aparecieron Patricia y María Teresa cierto día con sus discusiones. La cosa funcionó. Funcionó muy bien sobre todo para la malagueña que en la temporada siguiente ya presentaba otras secciones y fue ganando importancia poco a poco. Cuando todo el equipo se fue a hacer la tarde con "A mi manera" ya era una de las figuras más reconocidas. 

María Teresa heredó "A mi manera" de Hermida y durante unos meses no hizo cambios, mantuvo las tertulias con intelectuales y la escenografía elegante de un hotel de lujo. 

Tanto que cuando Jesús se fue del programa para hacer el Telediario, se quedó como presentadora del espacio hasta que, en la siguiente temporada, cambió de nombre por "Ésta es su casa" y lo remozó a su estilo. Menos "elitista", más popular. Hermida quería que el programa simulara un encuentro de intelectuales en el hall de un gran hotel al estilo Ritz mientras que Teresa invitaba a la audiencia a entrar en su saloncito o, incluso, en su cocina. Ya se estaba fraguando el estilo "Campos" que estallaría (en todos los sentidos) en "Pasa la vida", primero en las tardes (sí, sí) y ya, a partir de 1993 en las mañanas. Comenzaba su reinado. 

La complicidad con Paco Valladares fue inmediata y desde "Pasa la vida" lo convirtió en su "marido televisivo". En esta imagen también aparece a la derecha Emilio Varela a quien había conocido como pianista de "Por la mañana". Tras la barra, con peluca, su hija Terelu. 

Este magazine fue el primer paso en firme en su afianzamiento como estrella popular. Ahí comenzó a ser "La Campos". Si su maestro Hermida inició las mañanas pensando "a la americana" y ofreciendo avances informativos, entrevistas de fuste y hasta información bursátil, la sucesora corrigió un error de sus predecesores (si exceptuamos a Pepe Navarro en "El día por delante"), estudió las audiencias y siendo muy consciente de cuál era el target real a esas alturas de los noventa, se dirigió directamente a él o, mejor dicho, a ella. El ama de casa era la que podía tener la tele encendida mientras hacía sus labores. Tras la curiosidad inicial, esa franja ya había asentado su perfil de espectador y era ese. María Teresa, pues, le ofreció lo que más podía interesar a esas mujeres pero sin prejuicios. 

Alonso Caparrós, un miembro de la orquesta del programa, Teresa, Concha Velasco, Parada, Terelu y Concha Galán en la parte final de "Pasa la vida" a principios de los noventa.

Había secciones de salud, belleza, moda, cocina... sí. Pero también había homenajes a grandes artistas, juegos, concursos culturales, tertulias irreverentes y mucha música. Se llevó de "Por la mañana" las parodias de los culebrones pero las convirtió en sitcoms de mercadillo con mucho morro. Y también mantuvo algo que después otros programas han copiado: la idea de que el equipo es una familia, discusiones incluidas. Era un grupo heterogéneo, había periodistas de toda la vida, intelectuales para las tertulias (que a veces se desarrollaban en un "patio de vecinos"), ex rockeros, locutoras setenteras, hijos/as de famosos, actores y jóvenes presentadoras que despuntaban. Hoy sabemos la razón por la que, de repente, parte del equipo de redacción hacía un playback de una canción o se incorporaba a los sketches. Para que se les pudiera pagar un extra que redondeara sus sueldos (no demasiado altos) se le ocurrió un truco: si hacían pantalla de vez en cuando entraban en otra categoría y cada vez que aparecían ante las cámaras recibían un pequeño sobresueldo. Mamá Campos al ataque y allí todos eran sus hijos. 

En la "serie" basada en su libro "Cómo librarse de los hijos antes de que sea demasiado tarde" adaptado para el programa "Tardes con Teresa".

Por fin era una estrella y aparece como invitada de los grandes programas de la Casa, canta en Telepasión y comienza a ser portada de revista. TVE quiere rentabilizar su éxito matinal ofreciéndole otros proyectos como el vespertino sabatino "Tardes con Teresa" o el reality de testimonios sobre desencuentros "Perdóname". El primero no fue un éxito pero tampoco un fracaso pero el segundo fue retirado enseguida tras las brutales críticas y su escasísima audiencia (si hubiera tenido 5 millones las críticas hubiera importado poco). Sin embargo, sí cuaja la edición de tarde de "Pasa la vida", creada para competir con los talk shows que comienzan a inundar las tardes televisivas. María Teresa no tiene descanso. 

Cantando con su equipo en el último día de "Pasa la vida"

Mientras tanto, las otras cadenas miran de reojo a Teresa y Telecinco, que está en plena transición de las Mamá Chicho hacia una programación menos frívola, le hace una oferta difícilmente rechazable. No sólo por la enorme cantidad económica sino porque le dan una libertad que en la pública, siempre tan rígida, no tiene. Lo más importante: le aseguran que podrá hacer una tertulia política, algo por lo que llevaba años luchando para incorporar a sus programas en TVE sin éxito. El último día de "Pasa la vida" Teresa llora mientras canta, rodeada de su equipo, "Cómo han pasado los años". Nadie entiende por qué. Ya había firmado su fichaje pero todavía no lo podía comunicar, sabía que ese iba a ser su último día en la Casa por un tiempo. 


A "Día a día" se llevó buena parte de su equipo, otros no pudieron aceptar la propuesta porque tenían contrato con TVE (como Concha Galán o Parada). Quien sí acompañó a María Teresa a su nueva casa, además de su hija Terelu entre otras, fue su "marido" en la ficción, Paco Valladares. Amigos hasta el final. Fue ella misma la que anunció, entre lágrimas, que su cómplice había fallecido. Fue durante la emisión en directo de "¡Qué tiempo tan feliz!". 


El nuevo magazine era más de lo mismo pero con el formato ya muy rodado y perfeccionado tras años de experimentación. Hasta 2004 consigue ser la líder indiscutible de las mañanas y ahí es cuando, de verdad, comienza su Reinado oficial. En su etapa en la pública había luchado mano a mano contra Pepe Navarro que, desde Antena 3, alcanzaba cuotas más altas en los ratings con contenidos más escandalosos. Cuando la Campos llega a Telecinco Navarro está en el late night de la misma cadena con su Mississippi así que la malagueña consigue superar a sus competidores directos sin grandes dificultades. De nuevo la cadena quiere aprovechar su figura e intenta que compita en prime time o por la tarde pero fallan los proyectos. Como es incansable compagina la mañana con "La tarde de COPE" un par de temporadas en un intento de la emisora radiofónica de encontrar sustituta a Encarna Sánchez. 

Concha Velasco acudió a todos sus programas, también a "Cada día" en Antena 3. Aquí en una sección "culinaria" de Paco Valladares junto a Rocío Carrasco

Aparentemente el cansancio no hace mella en la presentadora y sigue renovando su magazine con nuevos contenidos, demostrando su olfato. La tertulia política llega en la segunda temporada (parece ser que los jefes le piden que primero se afiance con contenidos similares a los de "Pasa la vida"), más tarde su famoso Corrillo, los análisis de los realities, etc. En 2004 llega otra de esas ofertas millonarias a las que es difícil negarse, esta vez de Antena 3. "Día a día" se convierte en "Cada día" con los mismos mimbres pero... esta vez no se produjo el trasvase de audiencia inmediato. Su sustituta inicial, Carolina Ferre, la supera y deja un buen colchón a la sucesora oficial, Ana Rosa Quintana que gana la batalla de la audiencia desde el primer día. Llegan los nervios de la cadena de San Sebastián y de la propia comunicadora. A finales de 2005, la noticia inesperada (aunque lógica): se cancela el magazine. Pero el fichaje ha sido carísimo y hay que capitalizarlo como sea. Se estrena enseguida (quizás demasiado rápido) "Lo que inTeresa" (¡qué gran título!, lo digo sin asomo de ironía), que comienza a media mañana y es más breve. Apenas dura cuatro meses. La Campos se encuentra, por primera vez, sin trabajo pero bajo contrato con Antena 3 hasta el verano de 2007. 

En 2008 vuelve a los informativos con "La mirada crítica"

Tras un tiempo de barbecho María Teresa regresa por partida doble, a la radio para presentar la última parte del "Protagonistas" de Luis del Olmo en Punto Radio y con un late night semanal en Telecinco, "El laberinto de la memoria". En 2008 comienza su etapa al frente del magazine informativo "La mirada crítica", una nueva reinvención que se frustra por un cáncer que la aparta de la pantalla de un día para otro. Ahí retoma las llamadas de los espectadores y en los primeros días se produce una anécdota para la historia. Redacción le pasa una nota: alguien ha llamado para quejarse de que en el icónico mapamundi del programa (fabricado con chapas) España aparece demasiado pequeña. María Teresa reacciona al instante: "Pues si con la que está cayendo usted se fija en eso...".

Ana Rosa, que le había robado el Reinado, le devolvió la visita al plató en "¡Qué tiempo tan feliz!"

Una vez recuperada, en 2009 acepta una serie de especiales para la tarde de los sábados que tocan la fibra nostálgica. Al principio no tienen título, será en marzo de 2010 cuando adquieren el definitivo "¡Qué tiempo tan feliz!", su última reencarnación televisiva de éxito. Al poco tiempo se amplía su emisión a los domingos. El formato va cambiando según las necesidades y combina el recuerdo con la actualidad. Este será el espacio por el que la conocerá la juventud. Es el relevo natural de "Cine de Barrio" e igual que los nietos de los noventa veían ese programa con los abuelos, los del nuevo milenio acompañan a la yaya mientras la Campos baila al ritmo de los Supersingles sobre unos taconazos imposibles. Compagina su programa con una colaboración con "Sálvame" que parece que le da más disgustos que alegrías pero ahí sigue, inasequible al desaliento. Parecía que se iba a convertir en nuestra Mirtha Legrand, con su propio reality acompañada de sus hijas y todo, pero no. En 2017 se cancela su programa (decisión discutible, por cierto). De su regreso en 2021 con una única entrega de "La Campos móvil" mejor ni hablar. 

María Teresa despidiéndose de "Pasa la vida"

María Teresa estuvo reclamando un trabajo hasta hace unos meses, como "terapia ocupacional" decía. Se ha ido pero las reacciones del que ha sido su público confirman que permanece en el corazón de la audiencia. Me viene a la cabeza la letra de la canción que ella eligió para despedirse de "Pasa la vida" y creo que ella la eligió por algo. Ahora cobra sentido: 

Cómo han pasado los años
Las vueltas que dio la vida
Nuestro amor siguió creciendo
Y con él, nos fue envolviendo
Habrán pasado los años
Pero el tiempo no ha podido
Hacer que pase lo nuestro



domingo, 13 de agosto de 2023

Canciones de nuestra vida

Francis Lorenzo entre las dos parejas de concursantes de bailes de salón

1997 fue un año importante para Francis Lorenzo. El actor gallego había sido fichado por Antena 3 por una suma millonaria, era entonces un actor muy popular gracias a la serie "Médico de familia" de la cadena de la competencia, Tele 5. Los directivos de la primera cadena privada pensaron que Lorenzo era el idóneo para competir contra Pepe Navarro y su Mississippi en el late night. Querían, en definitiva, convertirlo en nuestro Johnny Carson. Para sorpresa de los jefes (pero no del resto de la población) el programa "Efecto F" no funcionó en la medianoche y Francis, sólo dos meses después, estaba sin trabajo pero cobrando un pastizal. Tenía que ser rentabilizado rápidamente y fue reubicado en un programa montado por la productora Gestmusic con mucho sentido del ahorro y con una fórmula eficaz e inteligente. El invento se tituló "Canciones de nuestra vida" y ofrecía justo lo que anunciaba.

El decorado de "Canciones de nuestra vida" que usaba la base del de "La Parodia Nacional"

Una vez a la semana en horario de prime time y durante casi dos horas horas de emisión (contando con los anuncios) un grupo de cantantes desconocidos (pero con grandes voces) se transmutaban en los ídolos de los años 50 a 70 (con alguna incursión puntual en otras décadas anteriores y posteriores) para deleite de un público que estaba empezando a degustar con fruición la nostalgia, que le pregunten si no a Guillermo Summers que conseguía cifras millonarias gracias al uso humorístico del Archivo de TVE en "Mitomanía" en aquellos años. Combinando distintas secciones, el programa nos regalaba una lista musical que podía emocionar a un amplio sector de la audiencia. Había temas dedicados con el consiguiente testimonio explicando por qué esa canción solicitada era tan importante en su vida. Después de esa confesión tenía que aguantar (generalmente haciendo pucheros o llorando sin pudor) mientras el cantante de turno la interpretaba a su vera. También se interpretaban popurrís de un cantante, un género o una década, dúos imposibles pero resultones y todo eso con una gran orquesta y un excelente cuerpo de baile, dos sellos de Gestmusic que siguen siendo sus baluartes, por ejemplo, en "Tu cara me suena". Además, concurso de bailes de salón (para adultos e infantes) y niños canoros cantando a dúo (gracias a la técnica) con sus ídolos (generalmente ya fallecidos). 

David Civera (18 años) mostrando su versatilidad como cantante en la sección de canciones dedicadas

Decía antes que este fue un programa que usaba la técnica del aprovechamiento y no es una afirmación baladí. El plató era el de "La Parodia Nacional" (misma cadena y productora) y su decorado había sido convenientemente "vestido" de sala de fiestas glamourosa de los cincuenta con unas cortinas de raso por aquí, unos atriles de orquesta por allí y una iluminación con estrellitas por allá. Los más avispados se daban cuenta de la metaformosis pero el público en general no se fijaba tanto, no nos engañemos. En cuanto al elenco artístico, los cantantes provenían, fundamentalmente, de "Lluvia de estrellas" (adivinen: misma cadena y productora). Del presentador, vestido siempre de smoking blanco, no hace falta insistir más. El programa cumplió su función sobradamente, estuvo una temporada en antena con una media superior al 20 % de share y más de dos millones de espectadores (datos de Gestmusic) y dejó un grato recuerdo entre sus espectadores. Lorenzo presentó para Antena 3 otro programa de la compañía catalana, "La cara divertida", antes de embarcarse durante cinco años en la serie "Compañeros". 

Una última curiosidad: de entre todos los cantantes de aquel grupo hubo uno que consiguió un gran éxito comercial y que pocos años después nos representó en Eurovisión: David Civera. 

domingo, 23 de julio de 2023

Addams vs Munsters


18 de septiembre de 1964, la ABC estrena la sitcom terrorífica "The Addams Family" basada en los personajes que Charles Addams había creado en sus viñetas para "The New Yorker". Seis días después la CBS emite el primer capítulo de "The Munsters" que aprovechaba a los monstruos de las películas clásicas de la Universal en los años 30 (Drácula, Frankestein, el Hombre Lobo...) pero trasladados a los EE.UU. de ensueño de las comedias de los sesenta. ¿Cómo es posible que se desarrollaran y estrenaran dos series con personajes no normativos (por usar lenguaje de hoy) al mismo tiempo? ¿Competían entre ellas? ¿Eran realmente similares? ¿Cómo influyó Batman en su bajada repentina en la lista de los programas más vistos? Todo esto y muchísimo más es lo que nos cuenta Miguel Ángel Parra en su libro "Addams y Munsters" editado por Diábolo. Los orígenes de ambos proyectos, su devenir televisivo, sus siguientes encarnaciones tanto en la pequeña pantalla como en la grande son analizados por este autor que ya nos ha alegrado horas de lectura con otros volúmenes como "No es fácil ser verde: El universo de Jim Henson" (también de Diábolo) y como guionista del cómic "La Vampira de Barcelona" (Norma Editorial). Nos centramos en esta entrevista en la etapa televisiva original de ambas series que hoy son un clásico de la televisión internacional. 

Miguel Ángel Parra con algunas de sus obras en la última Feria del Libro de Madrid

- En tu libro explicas cómo fue posible que dos cadenas distintas apostaran por sitcoms sobre familias "monstruosas" al mismo tiempo, había un contexto propicio.

A mediados de la década de los sesenta, las cadenas estadounidenses se encontraban en busca y captura de nuevos formatos en los que la fantasía y los elementos sobrenaturales estuvieran presentes. En esos momentos se estaban produciendo series de gran éxito protagonizadas por personajes fantásticos y sobrenaturales, como "Embrujada" o "Mi marciano favorito", y ese es uno de los motivos principales por los que, con seis días de diferencia, las cadenas ABC y NBC pusieron en marcha "La familia Addams" y "La familia Munster" dentro de sus respectivas programaciones.

- En realidad Los Addams y Los Munsters eran series completamente distintas, en su concepción y desarrollo a pesar de que hoy haya quien las confunda. 

La familia Addams, principalmente, se caracteriza por su humor negro y su particular enfoque satírico hacia la sociedad y la política. Su singularidad radica en su amor por lo macabro y lo peculiar. Los Addams no se preocupan por encajar en la sociedad y, de hecho, suelen celebrar su rareza y sus pasiones inusuales. Sin embargo, La familia Munster es una parodia de las sitcoms de la década de los sesenta protagonizadas por familias estadounidenses tradicionales. Aunque los Munster tienen una apariencia monstruosa, por dentro son una familia completamente normal y quieren ser aceptados por su comunidad. 

- Los Addams parten de las famosas viñetas de Charles Addams para "The New Yorker" pero en realidad no había un desarrollo conceptual, todo fue cosa de su productor televisivo.

Así es, en 1938, los personajes de La familia Addams nacieron en las ingeniosas viñetas dibujadas por Charles Addams para la revista "The New Yorker". Sin embargo, es importante destacar que el desarrollo conceptual de los personajes y su adaptación para la televisión fue obra del productor David Levy en 1964. Fue esta versión televisiva la que sirvió como modelo para futuras producciones y la que popularizó a la familia Addams en el medio audiovisual. Inicialmente, los personajes creados por Addams en sus viñetas no contaban con nombres ni con un trasfondo establecido. Fue gracias al trabajo de adaptación realizado por Levy que estos personajes adquirieron identidades y se les dio una historia para la serie de televisión. De esta manera, el productor fue fundamental en la creación y desarrollo de los personajes.

- En el caso de Los Munster la base está en los derechos de las películas que la Universal había realizado en los 30/40 con monstruos clásicos.

Correcto, los guionistas Norm Liebmann y Ed Haas se inspiraron en los personajes de los monstruos clásicos de Universal, como Drácula, Frankenstein o el Hombre Lobo, para crear a los miembros de "La familia Munster". Liebmann y Haas, también tomaron ideas de varios proyectos paródicos presentados previamente a Universal que unificaron con sus ideas y las de sus productores del programa.

- ¿De qué manera se retroalimentaron ambas series? ¿Es cierto que si una no hubiera sido aprobada la otra no hubiera recibido el visto bueno?

En un primer momento, David Levy no consiguió encontrar a una cadena de televisión interesada en su proyecto. Sin embargo, cuando Universal Studios se enteró de su idea, puso en marcha una serie similar basada en sus famosos monstruos cinematográficos. A su vez, la producción de Universal llamó la atención de la cadena ABC hacia el proyecto de de Levy. Aunque, previamente, ABC había rechazado el proyecto, la cadena vio la oportunidad de tener una serie con la que competir con la cadena rival y ambas comenzaron a producirse en paralelo.

- En Los Munster tanto Fred Gwynne como Al Lewis no eran precisamente actores que se avenían a cualquier cosa e Yvonne De Carlo no se lo puso fácil a nadie al principio. ¿Cómo influyó esto en el devenir de la serie?

Tanto Fred (Herman Munster) como Al (el abuelo) eran actores con una fuerte personalidad que, en beneficio de la serie, no estaban dispuestos a pasar ni una, algo que traía de cabeza a los productores. El caso de Yvonne (Lily Munster), era diferente. De Carlo había sido una gran estrella de Hollywood que se vio forzada a trabajar en televisión para poder mantener a su familia. Eso, al principio, supuso algunas tensiones entre los miembros del reparto. Afortunadamente, De Carlo supo encontrar su lugar en el elenco y contribuyó indudablemente al éxito de la serie. Poco después, el reparto de actores también se convirtió en una pequeña familia detrás de las cámaras. La química y el carisma de este trío de actores, dejó una huella imborrable en el recuerdo de la serie. Por ese motivo, a diferencia de las producciones basadas en los personajes de Charles Addams, resulta difícil realizar nuevas versiones de los Munster, porque los espectadores siempre los compararán con estos tres monstruos del reparto original.  

- Precisamente en Los Munster tenemos un síndrome Darrin en toda regla…

Efectivamente, en "La familia Munster" podemos encontrar un caso del famoso "síndrome Darrin" o lo que es lo mismo: el cambio repentino de un actor o actriz en el papel principal de una serie de televisión. Un término que se utiliza desde lo sucedido en "Embrujada", una serie en la que el personaje de Darrin Stephens fue sustituido por otro actor sin explicación alguna. En el caso de La familia Munster, durante su primera temporada, hubo un cambio de actriz para el personaje de Marilyn Munster. Después de trece episodios, Beverley Owen, la intérprete de Marilyn, decidió abandonar la serie para casarse con Jon Stone, quien posteriormente se convertiría en uno de los creadores de "Barrio Sésamo". Owen fue reemplazada a partir de entonces por Pat Priest.

- Otro elemento fundamental para convertirlas en iconos fue su dirección de arte: las mansiones, los coches, el atrezo…

Sin duda, los coches de los Munsters diseñados por George Barris o el atrezo de la decoradora Ruby R. Levitt en los Addams, jugaron un papel crucial en la construcción del mundo visual de ambas series. Cada rincón de la mansión de "La familia Addams" estaba cuidadosamente decorado por Levitt con objetos extravagantes y surrealistas, algo muy poco visto en la televisión de los sesenta. En el caso de los Munster, el diseño de los coches de Barris (el famoso "Munster Koach" y el "Drag-u-la"), contribuyeron exponencialmente al éxito de la serie gracias a la venta de sus maquetas de juguete.

- Ambas comenzaron con muy buena audiencia, ¿por qué se desplomaron en la segunda temporada?

Tanto "La familia Addams" como "La familia Munster" experimentaron una disminución en su audiencia en la segunda temporada, y esto se debió en parte al impacto del fenómeno cultural que supuso la serie de televisión "Batman", producida por William Dozier y protagonizada por Adam West. Su estreno en 1966 atrajo mucha atención y se convirtió rápidamente en un éxito de audiencia. La serie presentaba un estilo visual colorido, aventuras de superhéroes y un tono más ligero en comparación con las comedias de situación de "La familia Addams" y "La familia Munster", eso cautivó a los espectadores de la época. 

- ¿Cuándo llegaron a España? ¿La reposición de Los Munsters en "La bola de cristal" es la clave para convertirla en más famosa hoy en España que su "prima"?

En España, la popularidad de La familia Munster realmente despegó con su reposición en el programa de televisión "La bola de cristal" a mediados de los años ochenta. Aunque la serie ya se había emitido previamente en España con doblaje latino, fue su inclusión en la programación de La bola lo que contribuyó a su éxito y la convirtió en una serie muy querida por el público español. Por otro lado, la serie de los Addams también se emitió en algunas televisiones autonómicas en los años noventa, coincidiendo con el estreno de las películas dirigidas por Barry Sonnenfeld. Sin embargo, hasta la llegada de estas películas, "La familia Munster" era la más popular y reconocida en España. Dicho lo cual, aunque sea fan de ambas, no creo que actualmente los Munster sean más conocidos que los Addams. Si preguntas a alguien más joven que nosotros probablemente no conozca "La familia Munster" ni sus personajes. Las películas de los Addams producidas en los noventa fueron muy populares, todavía pueden verse en varias plataformas y, gracias a ello, conservan cierto estatus de culto. La serie de "Miércoles" en Netflix, el musical teatral, y las dos nuevas películas de animación han continuado manteniendo a flote el recuerdo de los personajes con bastante éxito entre el público actual. Lamentablemente, no puede decirse lo mismo de los Munster, la serie clásica no se encuentra disponible en ninguna plataforma y la reciente película de Rob Zombie no ha ayudado demasiado a ganarse el favor de nuevos espectadores.

- Estoy de acuerdo en que, como personajes, hoy son más populares los Addams que los Munster, has explicado muy bien la razones. ¿Cómo es posible que dos series estrenadas hace 60 años sigan teniendo hoy esa presencia en la cultura popular?

La presencia duradera de series como "La familia Addams" y "La familia Munster" en la cultura popular se debe a una combinación de factores que han contribuido a su longevidad. En primer lugar, estas series presentaban una temática única y original en su época. La combinación de humor negro, estética gótica y personajes excéntricos y carismáticos capturó la atención del público y las hizo destacar entre otras producciones televisivas. Sus tramas inusuales y su enfoque humorístico y extravagante generaron un impacto significativo en la audiencia del momento. Ahora lo hemos visto una y mil veces en mil producciones, pero en 1964 eran dos formatos muy novedosos. Además, el legado de los personajes ha sido fundamental para su presencia continua en la cultura popular. Tanto los Addams como los Munster tienen personajes icónicos y fácilmente reconocibles, como Gómez y Morticia Addams o Herman y Lily Munster. Se han convertido en referentes y han dejado una huella indeleble en la memoria colectiva, lo que ha contribuido a mantener viva la presencia de estas series a lo largo de los años. Asimismo, hay que tener presente que la nostalgia juega un papel importante en su vigencia. Las personas que crecieron viendo estas series en su juventud las recuerdan con cariño y las transmiten (o al menos lo intentan) a las generaciones siguientes. Además, la aparición de nuevas versiones, adaptaciones y películas basadas en ambas familias ha permitido que las series originales sigan siendo relevantes y se mantengan en el imaginario popular.

- ¿Tienes claro cuál es tu favorita? 

Es una respuesta difícil… es como preguntar si quieres más a mamá o a papá. Ambas tienen su propio atractivo y han dejado una huella imborrable en la historia de la cultura popular. Cada una tiene características distintivas que las hacen especiales a su manera. Si he de elegir, de todas las producciones que se han realizado me quedaría con la serie de los Munster y las dos películas de los Addams de los noventa. Pero, principalmente, porque ambas son una parte muy importante de mi infancia.

domingo, 16 de julio de 2023

El último "Por la mañana" de Hermida


El 14 de julio de 1989 finalizaba una etapa brillante en la historia de la televisión, ese día se emitía el último programa de "Por la mañana", el primer magazine matinal que definió el género en nuestro país. Había comenzado en abril de 1987 y aunque el honor de inaugurar la tele por las mañanas lo tuvo un año y cuatro meses antes el "Buenos días" dirigido por J.A. Martínez Soler (no contamos aquí los intentos previos de los 60 por lo efímero de su duración), sin duda fue Jesús Hermida quien marcó los estándares del género. Si "Buenos días" era un informativo "amagazinado", "Por la mañana" era un magazine con toques informativos que fue evolucionando en sus dos años en antena hacia el puro entretenimiento. Su director y presentador principal consiguió que millones de espectadores encendieran el televisor a horas impensables, de reinado radiofónico, para atender sus entrevistas, vibrar con los encendidos debates entre María Teresa Campos y Patricia Ballestero, jugar con Cao Cao de Irma Soriano o el Bote de Don Basilio o bailar con los conciertos. Si el programa de Martínez Soler (de Erquicia después y Melgar, Piqueras...) se había iniciado a imagen y semejanza del "Breakfast" de la BBC, el de Don Jesús venía influido por lo que había visto durante su largo período como corresponsal en EEUU. Allí había visto el "Today Show" de la NBC y el "Good Morning America" de la ABC y se trajo lo mejor de cada uno pero, además, lo adaptó a nuestra idiosincrasia. 


"Por la mañana" era una sorpresa continua, por eso gustaba tanto a los niños que apuraban la salida del colegio para ver la última parte. Y en su última cita con la audiencia no defraudó. El programa terminó con un desahucio. Pero en sus primeros minutos nada hacía prever algo así. El desayuno, la primera y cercana entrevista con la que se inauguraba el espacio cada día, invitaba a café a "la más grande", Rocío Jurado. Presentador y artista eran grandes amigos, quizás por eso él no quiso ahondar en los duros momentos personales que estaba viviendo ella. Esa charla era una exclusiva en toda regla, pero sin dinero de por medio, la Jurado se acababa de divorciar de su primer marido, Pedro Carrasco. Su aparición ante las cámaras era una sorpresa para los espectadores pero también para los fotógrafos que aquel día acudían al Estudio 2 de Torrespaña para cubrir la despedida de Hermida. A Rocío se le escaparon las lágrimas ante algunas preguntas formuladas a través de títulos de canciones de la chipionera y su amigo cesó el cuestionario para abrazarla. 


También hubo tertulia de políticos, que lamentaban el cierre del programa al tiempo que se postulaban como colaboradores del nuevo espacio que Jesús ya había anunciado a la prensa, a partir de septiembre se encargaría de la franja vespertina para sustituir al siempre cambiante "La Tarde". Allí estaban, entre otros, Santiago Carrillo y Ruiz Gallardón que, efectivamente, serían fijos de los informales debates de "A mi manera" en la siguiente temporada. Desfile de modelos, música y más lágrimas, las de las chicas Hermida que ya se habían convertido en auténticas estrellas: Nieves Herrero, Consuelo Berlanga, Irma Soriano... 


Sin embargo lo más emotivo estaba por llegar... y también lo más inesperado. A partir de las 12 h el equipo de producción del programa pedía a las amas de casa que solían llenar las gradas que las abandonaran. Aprovechando una pausa de publicidad, esas mujeres que representaban el público más fiel, eran sustituidas por una veintena de jóvenes modelos de agencia, muy delgadas, que ocuparían esos asientos, lo contaba la revista "Tele-Indiscreta" unos días después. Tras los anuncios y mientras el presentador contaba algo ante las cámaras un hombre bajito, regordete y canoso entraba al plató acompañado de unos cuantos operarios con monos azules y cascos rojos. Enseguida comenzó a repartir órdenes, había que quitar aquel panel, esas columnas de madera hueca, las cortinas... En definitiva, toda la escenografía. Aquel hombre aseguraba ser un gestor de TVE y reclamaba el pago de facturas de luz y sonido. Decíase obligado a embargar todo el estudio, incluido el público. Evidentemente era un actor, Miguel de Grandy al que muchos espectadores recordaban por ser habitual en los sketches de "Ni en vivo ni en directo" de Emilio Aragón. 


Los obreros retiraron las gradas mientras Hermida discutía con el ficticio funcionario. Esa era la razón del cambio de las amas de casa por las modelos, querían que el público estuviese conchabado y que fuera "fácilmente transportable" aunque, sin duda, aquellas señoras que habían sido "desalojadas" de verdad unos minutos antes habrían ofrecido mucha más veracidad y hasta, quizá, se hubiera liado a bolsazos contra esos impertinentes que interrumpían a su ídolo en medio del programa. El caso es que Hermida consiguió el golpe de efecto deseado. Se quedó a oscuras en el plató, con los ladrillos como único fondo y despidiéndose de su audiencia con profundo agradecimiento... pero recordándoles que en unos meses volvería a entretenerles pero desde otra franja. Como siempre, Hermida lo hizo "a su manera". 

domingo, 2 de julio de 2023

"Primavera Philips" con Carmen Sevilla y Augusto Algueró

Con este anuncio se publicitó en la prensa el programa

En estos días de homenaje y recuerdo a Carmen Sevilla la mayoría de los obituarios se centran en su labor televisiva en el "Telecupón" de Tele 5 en los noventa y en "Cine de Barrio" de La Uno ya en el nuevo milenio. Los más trabajadores han rebuscado en sus colaboraciones en magazines de la Cadena Amiga (consultorio sentimental incluido) o su fichaje por Antena 3 para protagonizar la serie "Ada Madrina" (un fiasco) y "La noche de Carmen" o sus musicales nostálgicos en las autonómicas. TVE ha podido tirar de archivo para recordar sus actuaciones en programas como "Galas del Sábado" o "300 millones" y sus hilarantes entrevistas en "Estudio Abierto" pero la presencia de Carmen Sevilla en la televisión es constante desde los propios inicios del medio en nuestro país. Sucede que aquello que no se conserva es como si no existiera y reconozco que acudir a las hemerotecas requiere tiempo y paciencia, justo lo que hoy no tenemos. Del debut como artista de la Sevilla en TVE ya hablamos aquí hace años, fue en 1961 en el espectáculo "Navidades Philips". Antes había intervenido como invitada en varios programas desde 1956 pero como artista ese fue su estreno. Hoy toca hablar de la secuela, "Primavera Philips".

Carmen Sevilla y Augustó Algueró con el presentador Franz Johan en el especial "Navidades Philips 1961". Johan repetiría como presentador en la primavera de 1963. La foto ha sido rescatada por el Museo de RTVE en Barcelona. 

La marca de televisores era una de las más conocidas en aquel momento y desde los primeros días de la tele había patrocinado grandes programas para publicitarse aún más entre los televidentes y animar a los que eran "espectadores invitados" (en bares, casas ajenas o escaparates de tiendas de electrodomésticos) que compraran su propio receptor en cómodos (ejem) plazos. En octubre de 1961 había contratado a la megadiva Sara Montiel para una gran gala pero la cosa se saldó con unas críticas feroces (y posiblemente injustas) a la manchega, tal como contamos aquí. En la Navidad probaron suerte con el matrimonio Carmen Sevilla-Augusto Algueró y fue un éxito rotundo entre público y crítica así que no era de extrañar que volvieran a usar su imagen para potenciar a la marca. Sin embargo, tanto Carmen como Augusto estaban ocupadísimos. La primera por su trabajo en cine y el segundo por sus composiciones, tanto para cine como para discos, espectáculos de todo tipo, publicidad... Algueró ha sido de uno de los compositores más prolíficos de la música popular de la segunda mitad del siglo XX y, es justo añadir, con más éxitos en su cartera. 

Carmen Sevilla en plena actuación con Algueró (de espaldas) dirigiendo a los músicos

Además, ante el éxito de estos shows televisivos otras cadenas europeas y americanas reclamaron su presencia. Primero Argentina donde Carmen llegó a cantar vestida de Chola (un traje folklórico muy típico y reconocible) y después Alemania donde presentaron un programa con diversos artistas de allí interpretando canciones de Algueró y con su mujer haciendo el colofón final. En definitiva, cuando el 30 de abril de 1963 se emitió "Primavera Philips" en la única cadena de nuestra tele por entonces, el dúo estaba más que consolidado y era una verdadera atracción. El programa se realizó en directo desde los estudios de Miramar en Barcelona y como maestro de ceremonias repitió el mismo que en las Navidades del 61, Franz Johan que en aquel momento era uno de los showman más populares de la tele gracias a su "Amigos del lunes" (antes "del martes"). 

Josephine Baker, una grande que visitó varias veces los estudios de Miramar

La Philips rodeó al matrimonio de grandes artistas de talla internacional (que se decía entonces). La inglesa Alma Coogan, reina del pop británico entre los 50 y 60; el estadounidense de ascendencia mexicana Andy Russell; el trío argentino Los TNT, que representarían a España en Eurovisión al año siguiente con "Caracola" y la gran Josephine Baker, norteamericana nacionalizada francesa y que llevaba en los escenarios desde su rompedor estreno en los años 20 ataviada sólo con una falda de bananas. Todos ellos estaban en plena popularidad y su contratación por parte de la marca neerlandesa de tecnología era un auténtico triunfo del que se beneficiaba TVE. 

Marisol estrenando la bossa nova que le había compuesto Algueró

Pero no podemos (ni queremos olvidar) a la otra gran artista invitada aquella noche, la niña prodigio (ya adolescente en ese momento) Marisol que, además, había conseguido sus mayores éxitos en la canción gracias a Augusto. Cuando Pepa Flores acudió a Barcelona para este programa se encontraba en Málaga grabando escenas de su película "Marisol rumbo a Río" así que en el programa ofreció como primicia una bossa nova que aparecería en el film, compuesta, cómo no, por Algueró (junto a Guijarro).

El helicóptero del embajador de Philips en los exteriores de los Estudios Miramar

Por supuesto la parte final del programa estaba protagonizada por el matrimonio. Un par de semanas después se pudo leer en la revista "TeleRadio": "Para colofón, como la guinda que da gracia, color y alegría en el cóctel; la alegría, el color y la gracia de Carmen Sevilla interpretando canciones de Augusto Algueró, su marido (...) Inició la fiesta con un arreglo sensacional de armonía y composición, extraordinariamente orquestado, que sonó en los receptores con las más ricas tonalidades. Algueró y Carmen fueron, como en otras ocasiones, gracias a Philips, la pareja ideal, llena de simpatía y buen arte que despidieron el programa desde el helicóptero del embajador de Philips (sic). Una noche que bien mereciera el título de "sueño de una primavera"." Con estos antecedentes era lógico que un par de años después Carmen protagonizara los anuncios de la firma con música de su Algueró. 

Carmen Sevilla tuvo que esperar a los 90 para tener su propio espacio en televisión pero en los 60 demostró que podía sostener un show en directo entre película y película. No es justo que la recordemos como "aquella señora tan simpática y despistada". La Sevilla era una auténtica artista que triunfó donde otras no pudieron hacerlo. 

Fotos de Sáenz Guerrero y Branguli publicadas en "TeleRadio". 

domingo, 25 de junio de 2023

75 años del primer show de Ed Sullivan

Sullivan con las bailarinas, las Toastettes. Sólo se pudo permitir contratar a seis.

Fue un 20 de junio, era domingo, el reloj marcaba las 20 h y en la CBS comenzaba un nuevo espectáculo, su título era "The Toast of the Town" que literalmente se traduce como "el brindis del pueblo" pero que realmente sería más apropiado interpretar como "la comidilla del pueblo". En realidad este nombre da igual porque aunque esta semana se han cumplido 75 años de su puesta en marcha, este programa realmente se hizo popular como "The Ed Sullivan Show", nombre que adquirió oficialmente en 1955 aunque ya todo el mundo se refería a él de esa manera. Sullivan era por entonces conocido por sus columnas sobre el mundo del espectáculo en el "Daily News" donde, por cierto, no guardaba el estricto respeto a los famosos del momento que era norma en su programa de televisión. Siguiendo la moda impuesta desde años atrás por Hedda Hopper, Louella Parsons y Walter Winchell (del que se declararía enemigo públicamente y al que llegó a agredir), este columnista al que en su juventud confundían con Bogart, llevaba desde finales de los años veinte (primero a través del "Graphic") criticando con sarcasmo pero sin piedad. Cuando llegó a la televisión (entre otras cosas porque el dinero le venía muy bien) dulcificó su imagen y no permitía subidas de tono a sus humoristas, temas controvertidos a los músicos ni nada que pudiera ser calificado como falta de respeto a la audiencia. 

Foto de familia del primer programa en 1948

Con un presupuesto de 375 dólares semanales y en un estudio minúsculo en el Maxine Elliot Theatre comenzó un mito televisivo en EE.UU. que hasta su final, 23 años después, se mantendría en los primeros puestos de audiencia y que apuntalaría carreras artísticas (y destruiría otras puntualmente). Si no aparecías en el programa de Sullivan, no eras nadie en el show business. En aquella primera cita los invitados estrella eran Jerry Lewis y Dean Martin en su debut televisivo. Más adelante intentarían hacer la competencia a Sullivan desde la NBC con "The Colgate Comedy Hour" sin conseguir batirlo pero mantendrían siempre una buena relación. El reconocido dúo de compositores de musicales Rodgers y Hammerstein, la cantante Monica Lewis, el pianista Eugene Liste, la bailarina Kathryn Lee, el cantante bombero (sic) John Kokoman y el boxeador Ruby Goldstein completaban la lista de actuaciones y entrevistas de esa emisión inicial. Además, con el exiguo presupuesto habían conseguido contratar a seis (no más) de las June Taylor's Dancers rebautizadas aquí como Toastettes. 74.000 personas vieron aquel programa, nada que ver como los 80 millones que llegó a alcanzar en sus emisiones más vistas años después. 

Ed Sullivan a mediados de los sesenta

¿Cuál fue el secreto del éxito y la longevidad de "The Ed Sullivan Show"? Lo más importante es que Ed era, ante todo, un productor. Está claro que no era un buen presentador, lo cual se convirtió en un chiste recurrente que él supo utilizar invitando a sus propios imitadores. A partir del grave accidente de coche que sufrió en 1956 (y que le impidió presentar su programa el primer día de Elvis Presley en él) sus gestos se hicieron más bruscos por los continuos dolores. La dentadura que le colocaron parecía no encajar bien en aquella mandíbula, como a punto de salir a buscar un mejor hogar, pero no hay mal que por bien no venga y se convirtió en un objeto más de las caricaturas que lo hicieron aún más famoso. Pero ese era el menor de sus problemas, a lo largo de los años una úlcera le provocaba espasmos y tenía que estar medicado continuamente, ya en los setenta se le diagnosticó un cáncer de esófago. Falleció en 1974 con 73 años aunque aparentaba muchos más. Cuento todo esto porque ahora sabemos que parte de esa "fisicidad" y gestualidad tan extraña e imitada era consecuencia del sufrimiento. 

El cantante Sam Cooke en 1957, Ed de fondo observando atentamente su actuación

Como productor tenía un talento especial para conocer qué le podía gustar al público y, desde los inicios, quiso ofrecer a su audiencia un menú variado: un cantante melódico al estilo Nat King Cole para los padres, un acto circense, atracciones visuales o muñecos para los niños (él mismo era un fan de los ventrílocuos), un fragmento de musical de Broadway para los amantes del teatro, humor ligeramente irreverente para los más intelectuales, famosos entre el público y, quizás, lo que permitió su supervivencia, un grupo de pop o rock de moda para los adolescentes ("for the youngsters!" gritaba él agitando sus brazos). A lo largo de sus dos décadas en antena consiguió grandes exclusivas, Presley y los Beatles las más recordadas, pero también aupó a artistas casi desconocidos y castigó a otros (como The Doors o Bob Dylan que ni siquiera llegó a actuar) por saltarse las normas del programa y no querer cambiar las letras para la emisión en directo. También fue fundamental su lucha antirracista a pesar de las amenazas de las cadenas afiliadas de la CBS en el Sur del país de desconectarse durante el programa. Nunca aceptó presiones. No obstante, no fue igualmente justo con los supuestos comunistas de la lista negra de la caza de brujas de McCarthy en los 50.  

Ed con los Beatles en 1964

En todo caso, Ed Sullivan marcó una época y fue el único de los "variety shows" de la primera Edad de Oro de la TV en EE.UU. que pudo traspasar épocas y evolucionar hasta mantenerse hasta 1971 en el aire y con una excelente salud en los ratings casi hasta el último momento. Su formato fue imitado por cadenas de distintos países y esa mezcla de contenidos permaneció sin apenas variaciones hasta mediados de los noventa en muchos programas de medio mundo. En definitiva, celebremos 75 años del nacimiento de un mito. 

Podéis descubrir más curiosidades sobre "The Ed Sullivan Show" en este hilo de twitter y disfrutar con cientos de actuaciones del programa en su propio canal de youtube