jueves, 30 de noviembre de 2023

"Cuéntame" 2001, el inicio de una saga

Escena del primer capítulo de "Cuéntame" distribuida por TVE en 2001

Septiembre de 2001. El departamento de comunicación de TVE envía a los medios un CD con fotos de las propuestas de la temporada otoño-invierno. Era una novedad, hasta entonces se enviaban grandes sobres con las notas de prensa y las fotos en papel. Aquel disco se dividía en carpetas: Informativos, culturales, divulgativos, magazines, ficción. Recupero hoy ese archivo digital y abro el apartado correspondiente a las series. Ahí me encuentro varias subcarpetas: "¡Ala... Dina!" (ya con Miriam Díaz-Aroca), "Mi Teniente" (un empeño personal del actor Juan Luis Galiardo), "Viento del pueblo" (con Liberto Rabal sobre la vida de Miguel Hernández), los culebrones "El secreto" y "Cuando seas mía", la comedia "Agente 700" (remedo del "Superagente 86 con Josema Yuste y Soledad Mallol) y algo titulado "Cuéntame" que sabíamos que había comenzado a grabarse en junio y poco más. 

Ana Duato e Imanol Arias en la primera temporada de la serie

De todas esas apuestas de la tele pública la única que verdaderamente triunfó y llegó a la temporada 2002-03 fue precisamente la que había llegado a La Uno casi de chiripa. Aquella idea de Miguel Ángel Bernardeu (marido de Ana Duato) de revisar nuestro pasado reciente había rodado por todas las cadenas sin éxito. Diferentes títulos ("Nuestro ayer", "Mirando atrás"...) aparecían en la primera página del dossier que iba engordando y evolucionando con los años. La aportación del primer guionista, Eduardo Ladrón de Guevara, fue fundamental para que todo eso tuviera un peso narrativo que marcaría historia. Precisamente ayer, día de la emisión del último capítulo, Eduardo fallecía. No ha sido el único que se ha ido en estos 22 años. Unos por ley de vida, como Fernando Fernán Gómez o Tony Leblanc, otros por enfermedad como Roberto Cairo o Pepe Sancho. María Galiana ha llegado con 88 años a la despedida y la muerte de su personaje, Herminia, ha sido el catalizador de esta última temporada. Pero como ella misma decía en la lectura del guión del adiós: "quizás dentro de dos años no me acuerde de que yo estuve en 'Cuéntame'". La serie que ha hecho historia a través de NUESTRA historia es difícil que se olvide pero... María tiene razón. 

La primera "foto de familia". 2001

De la primera foto "oficial" de la familia el público sólo reconocía a Imanol Arias y Ana Duato. María Galiana había conseguido cierta fama gracias a su intervención en la magnífica película "Solas" pero los hijos... prácticamente desconocidos. Irene Visedo, Pablo Rivero y Ricardo Gómez se convertirían en miembros de nuestra propia parentela precisamente porque no teníamos una imagen previa de ellos. Pero aquella era una serie coral como pocas veces habíamos visto en nuestro país, actores de fuste, secundarios de lujo para reforzar una producción ambiciosa. Una insólita naturalidad llamaba la atención. Detrás estaba Alicia Hermida, actriz pionera de nuestra televisión (protagonizó "Mujeres solas" y "Chicas en la ciudad" en 1961/62) y dama de la escena, que fue la "coach" de aquel ensamble de voces de generaciones tan distintas. 

Fernán Gómez y Leblanc en el descanso del rodaje de la primera temporada

El primer director, Tito Fernández, tenía en su currículum la película más taquillera del cine español durante décadas, "No desearás al vecino del 5º" de 1970. Ese mismo año dirigió la segunda versión de "Cateto a babor", también con Alfredo Landa, otro exitazo. Algunos torcieron el gesto al saber que él comandaría las cámaras de esta serie pero tuvieron que apartar sus prejuicios después del primer capítulo, "El retorno del fugitivo", emitido el 13 de septiembre de 2011, tan sólo dos días después del ataque a las Torres Gemelas de Nueva York y el Pentágono en Washington. "¿Quién nos va a ver ahora?" decía Tito ese día cuando la grabación correspondiente se interrumpió para saber qué estaba pasando en el mundo. Pues millones de espectadores, Tito. La sociedad necesitaba un refugio y "Cuéntame" lo fue en aquel momento. La primera temporada se saldó con un media superior al 30% se share que se incrementaría en las siguientes temporadas. Además, desde el principio quedó claro que esta ficción no era la versión patria de "Aquellos maravillosos años" . Pronto llegarían las imitaciones en otras cadenas y también las adaptaciones para otros países. 

La familia va cambiando, foto distribuida a la prensa en 2003

España se hizo consciente de que "Cuéntame cómo pasó" (cambio de título por una reclamación de derechos) estaba haciendo historia no sólo en España cuando Herminia apareció en un cubo gigante que rendía tributo a la TV en los JJOO de Londres en 2012. Ayer fue un día histórico y la audiencia ha refrendado ese cierre con un 19,5% de share y más de dos millones de espectadores, datos de otras épocas. En X (antes Twitter) la gente compartía su llanto con el resto. Se ha hecho historia y nos queda el agradecimiento.

Imanol y Ana en "Severo Ochoa", rodada el mismo año que la primera temporada de "Cuéntame"

Por cierto, volviendo al CD de Prensa de TVE, aquella temporada Imanol Arias y Ana Duato también protagonizaban otra ficción, una mini-serie sobre la vida de "Severo Ochoa". Fue un gran año para ellos. Han sido 22 años muy buenos para todos nosotros como espectadores. 

viernes, 20 de octubre de 2023

Melgar, el plano que mira al alma


Ignoro cuántos realizadores en el mundo han conseguido que su apellido defina un tipo de plano. En España el único que ostenta ese honor es Luis Tomás Melgar. En realidad era mucho más que realizador, fue un creador televisivo en toda regla, guionista y director, a veces solo y otras a dúo pero siempre dejando patente su enorme personalidad. También fue escritor y teórico del audiovisual pero, ante todo, era un curioso, un intelectual de vastísima cultura que hasta el último día seguía estudiando. Su curiosidad fue clave en su carrera, cualquier cosa le resultaba interesante y conseguía adaptar temas complicados a las necesidades televisuales. A veces era poético (como en "Cancionero") y otras absolutamente radical, cámara al hombro que desaforaba. Si la acción lo requería, no le importaba "salirse de foco" porque comprendía que el contenido era fundamental, las cámaras estaban a su servicio pero, ojo, tenían que mostrarlo con eficacia y de la forma más elegante posible.

Presentando "Cancionero" en 1970

Luis Tomás falleció el pasado 16 de agosto con noventa años y su muerte pasó prácticamente desapercibida en medios, incluso en la que fue su casa durante décadas, TVE. Este artículo pretende ser un homenaje y para entender mejor la personalidad de un creador tan complejo y versátil como éste he acudido a varios de sus compañeros (y amigos) en distintas épocas. Gracias a las presentadoras Nieves Herrero y Concha Galán, que comenzaron con él en "Por la mañana"; Vicente Torres, su ayudante de realización y posteriormente sucesor en ese cometido en el mismo programa; y Sergio Mena, que trabajó con él en la Universidad Antonio de Nebrija, descubriremos a un hombre de fuerte carácter pero también tierno, un realizador de enorme gusto y, al mismo tiempo, irreverente. En definitiva, uno de los grandes de la historia de nuestra televisión. 

En un control de realización a mediados de los setenta

Resumir una carrera tan inabarcable como la de Luis es imposible en unas cuantas letras, baste decir que antes de llegar a TVE en 1964 ya había sido autor y director teatral, ayudante de dirección cinematográfica, crítico de cine y teatro, redactor y articulista en prensa... Es decir, cuando consiguió ser el número 1 de su promoción como realizador de TV en 1965 ya tenía un importantísimo bagaje profesional y artístico. Tocó todos los palos: divulgativos, musicales, debates, documentales... En informativos destaca su trabajo en "Datos para un informe" y, sobre todo, su absoluta innovación en "Noticias en la Segunda" antes de que muriera Franco. Rompió el techo de lo noticiable y fue castigado por ello, tal como contamos hace tiempo aquí

Buscando el plano perfecto para la cantante María Lalanne para el programa "En román paladino"

En los 70 firmó, como responsable absoluto, espacios que rompían la dinámica imperante como "En román paladino", tan indefinible que es necesario revisionarlo para entenderlo. En 1980 comienza su larga asociación con Jesús Hermida en "De cerca", un modesto espacio de entrevistas para la sobremesa que consigue gran éxito. Ahí se hace famoso el "plano Melgar", desde la frente a la barbilla, expresivo, íntimo... imposible mentir en esa imagen. A continuación llega "Su turno", primer tertulia "moderna" de nuestra televisión, tan libre y desprejuiciada que los gritos estaban a la orden del día, la gente quería hablar sin miedo y los ánimos se calentaban enseguida. Jesús y Luis lo permitían y eso fue muy criticado por la prensa. A la audiencia, por su parte, le encantaba. 

Hermida y Melgar al frente del equipo de "Por la mañana" en 1988. Entre el impresionante elenco vemos a Nieves Herrero, detrás de Luis Tomás y María Teresa Campos.

Cuando Jesús Hermida recibió el encargo de dirigir un magazine que completara la programación matinal que se había inaugurado en 1986 con "Buenos días" el periodista lo tuvo claro, necesitaba la complicidad de Melgar. Sería su codirector y realizador y así comenzó la apasionante aventura de "Por la mañana" que cambió la tele tal y como la entendíamos. "La primera persona que retrata las tripas de la TV, mostrando lo que hay detrás de las cámaras, introduciéndose en pasillos y enseñando lo que nunca se ve, fue Melgar. Allí llevábamos un pueblo entero, un circo o un avión y nos íbamos fuera del plató mientras nos seguían las cámaras. A Luis no le importaba que la gente saliera del lugar donde hubiera mejor luz, siempre en función de que sucediera algo, que hubiera movimiento en el programa. Los verdaderos pioneros en ese tipo de TV fueron Jesús y él" nos cuenta Nieves Herrero que debutó en pantalla en ese espacio ya mítico.

Concha Galán (con jersey verde) llegó a "Por la mañana" cuando Nieves Herrero (jersey rosa) codirigía

Un par de temporadas más tarde aterrizó en el equipo Concha Galán que incide en esa ruptura continua de la cuarta pared: "Era un realizador muy novedoso y atrevido. Le gustaba provocar y los días de desfile de moda lo conseguía, con planos de detalle de los vestidos con los que ningún otro se atrevería." De hecho, llegó a colocar cámaras cenitales (desde arriba) tras los biombos para retratar el jaleo en los cambios de vestuario. En redacción Melgar nunca ponía pegas a las locuras que proponían Hermida y su equipo: "Siempre fue un hombre terremoto, que cazaba las ideas al vuelo. Codirigía, al igual que yo misma, que siendo muy jovencita me ascendieron, así que compartí eso con él. Lidiar con ellos dos era fácil porque no se fijaban en la edad, veían al profesional y qué podías aportar al programa, da igual que fueras jovencísimo o un poco mayor. Ambos te escuchaban como si fueras la persona más sabia del mundo, si tu idea era válida daba igual quien la propusiera y eso sólo lo he visto en Melgar y Jesús" asegura Nieves. "Él se ilusionaba con lo que proponíamos, en un plató tan pequeñito, con tantas cosas que ocurrían y él no ponía impedimentos, todo lo contrario. Ya lo captaré, vosotros traedlo y yo encontraré una cámara para mostrarlo. Ese era Melgar. He tenido a lo largo de mi vida realizadores que siempre ponían pegas, esto no puede ser, se sale de foco, de luz… Melgar decía 'arma la marimorena que yo tendré que una cámara para recogerlo'". 


Luis Tomás tenía 55 años cuando asumió el reto de "Por la mañana" junto a Hermida pero según Nieves Herrero: "Era una persona muy joven de cabeza, dispuesta a que le perturbáramos y le complicáramos la existencia los que éramos más jovencitos y queríamos traer al plató de todo. Una vez monté una carrera popular y no sé cómo lo hizo pero consiguió mostrar a esas 6.000 personas que participaron". 

Luis Tomás da órdenes en realización, a su derecha Vicente Torres. Foto cedidad por el propio Vicente

En la cabina de realización tenía a su lado a Vicente Torres, uno de sus ayudantes de realización: "Fue mi gran maestro, junto con Hermida. Él fue quien me dio la oportunidad de realizar. Su fallecimiento me ha producido una gran pena y también que su muerte no haya tenido apenas eco en los medios porque además de tener prestigio, llegó a ser muy popular." Torres es hoy un importante productor ejecutivo pero no ha olvidado las enseñanzas de sus maestros: "¿Cómo era trabajar con él? ¡Qué te voy a decir, maravillas! Era fácil y difícil. Entonces la jerarquía era impepinable, el respeto que teníamos al realizador era grande pero él también dejaba que te acercaras a él. Yo era el más joven de su equipo de siete ayudantes de realización, todos fijos de la Casa menos yo. Al cabo de un año ya me dejaba realizar muchas partes del programa y al final me propuso como realizador. En aquel momento se enseñaba el oficio y es un trabajo que se 'transmite' por transferencia directa. Él me enseñó muchas partes y trucos del oficio y yo lo hice con mis ayudantes posteriormente, había una cadena. Esa cadena se rompió en algún momento."

Vicente Torres aparece sonriente en la parte inferior, junto a Hermida. Melgar lo designó su sucesor en "Por la mañana".

Luis era extremadamente exigente pero también sabía recompensar a su equipo, según recuerda Vicente: "Trabajar con él era muy atrayente, yo presumía de la suerte de estar con una figura de la realización como él. Posiblemente aproveché bien esa suerte pero él fue profundamente generoso conmigo y me dio la gran oportunidad de mi carrera sin lugar a dudas." Sobre el famoso "plano Melgar", no hay dudas, no fue el primero en utilizarlo pero sí quien mejor supo aprovecharlo: "Luis tenía un sello evidente. Su famoso plano no dejaba de ser un primerísimo primer plano. Durante muchos años, y con esa fórmula, realizaba sus programas y toda la profesión conocía ese sello. Era uno de esos realizadores estrella, como también lo fue Lazarov, que además eran subdirectores o directores de sus programas. Melgar representa esa TV en la que el realizador es una pieza clave en la construcción y el desarrollo de los programas y el respeto que se tenía por su labor era absoluto. El aspecto de los programas dependía del realizador, incluso por encima del director."

Metatelevisión: Melgar en un plano Melgar

Concha Galán resalta ese gusto por el plano detalle pero también por el cuidado de su gente: "Era un amante de la imagen y de los primeros planos. Mi objetivo los primeros días era aprender de Hermida y como había tanta presión, Melgar te lo ponía muy fácil." Nieves Herrero coincide: "humanamente era un hombre muy cercano, se hacía querer, nos trataba con el mayor respeto y cariño". Destaca, además, su elegancia visual: "Luis era el que mejor retrataba, hacía los mejores planos que yo he visto. Consiguió que la gente se enamorara de nosotras y nos quisiera como personajes cercanos. Fue muy bonito, él hizo que las chicas Hermida fuéramos una familia y lo seguimos siendo."

Hermida retratado con el "plano Melgar" en "De cerca", 1982. 

Nos explica Torres: "Todo eso de sacar a los personajes lo más frontal posible para favorecer al personaje, me enseñó que lo que más muestra cómo es un personaje es su rostro y la mejor forma de enseñarlo es la frontal. Hoy prima la TV egipcia, los perfiles y tres cuartos. No existe ese cuidado a pesar de tener muchísimos más medios". Para Nieves "su famoso plano Melgar es el que va más allá del primer plano, te está cogiendo el alma". 

Melgar y Hermida en el pequeño estudio de Torrespaña donde se realizaba "Por la mañana"

En Hermida Melgar encontró el "socio" perfecto, "hicieron un buen tándem. Eran igual de exigentes y perfeccionistas" opina Concha Galán. Para Nieves fue una suerte "trabajar con estos dos monstruos y empaparme de ese espíritu de revolucionarlo todo." Vicente añade algo más, su relación era íntima pero también podía ser tempestuosa: "Jesús y Luis trabajaron mucho tiempo juntos y eso hacía que a veces tuvieran sus enfrentamientos pero siempre se volvían a encontrar. En buena medida eran dos estrellas, tenían los dos el ego muy grande. No olvidemos que Luis también hacía pantalla y presentaba algunos de los programas que dirigía. Al final de la mañana tuvieron un enfrentamiento que hizo que Luis abandonara el programa. Se retroalimentaban el uno al otro perfectamente. Hermida, a pesar de su estrellato, siempre le dio su espacio a Luis, si ves sus programas comprobarás que hacía referencias a la realización constantemente. Se necesitaban el uno al otro pero esa similitud de caracteres les llevaba a enfadarse a veces. Luego se reconciliaban." Durante una temporada Luis Tomás dirigió y presentó "Buenos días", que se emitía justo antes de "Por la mañana". Ese período de "separación" entre ambos fue breve, se reencontraron en Antena 3. 

"Buenos días", 1990.

En la cadena de San Sebastián de los Reyes realizó los debates nocturnos de su amigo y colega (con distintos títulos: "Hermida y compañía", "La hora H"...) donde llevó al límite su talento, al colocar cámaras en sitios impensables y conseguir no saltarse el eje a pesar de tener a los invitados en una tarima circular, es decir, en todo momento sabíamos dónde estaba colocado cada contertulio y a quién miraba. Pero no sólo eso, con más de sesenta años quiso probar la ficción y aceptó dirigir varios capítulos de una teleserie diaria (la primera, antes de "El Súper" de Tele 5), "Vecinos". En 1996 asumió un nuevo reto.

"Hermida y compañía"en Antena 3, 1995

Aunque siempre había compaginado su labor diaria en televisión con la formación, aquel año abandonó las cámaras definitivamente para centrarse a fondo en una propuesta muy atractiva para él, ser profesor de realización televisiva en la Universidad Antonio de Nebrija en Hoyo de Manzanares, a pocos minutos en coche de su casa en Torrelodones. Allí fue donde tuve la suerte de conocerlo, fui uno de los alumnos de su primera promoción. No sólo fue un docente para mí, fue un maestro en muchos aspectos profesionales y también vitales. He acudido a la memoria de otro compañero, Sergio Mena que actualmente es profesor en la Complutense. Así rememora su aparición en nuestra facultad, en medio de un bosque: "Luis Tomás estaba a punto de jubilarse, pero parecía más mayor por aquello del pelo blanco y menudo que tenía.  Desde el principio dejó huella. De la enseñanza muy técnica que nos había empezado a dar el anterior profesor, pasamos de la noche a la mañana a la impartición de clases de Melgar que eran todo lo contrario. Era tan grande su experiencia y su conocimiento del medio que para todo ejemplo tenía una historia guardada de su trayectoria para ilustrarlo. Cuando explicaba los diferentes tamaños de plano, al llegar al más concreto, se paraba y te explicaba con cierta sorna y orgullo que el que iba de la frente a la barbilla lo había inventado él. Y, al principio, te quedabas con cara de 'sí, anda ya' porque teníamos 21 años y aún arrastrábamos la negación irracional de la adolescencia. Pero Melgar te lo explicaba con su particular manera tan vehemente a veces y te quedabas parado diciendo 'ostras, pues va a ser verdad'. Y lo era."

Melgar presentando una de las partes de "Buenos días" en 1990
 
"Cuando Melgar llegó a la Nebrija se estaba cocinando la puesta en marcha de la licenciatura de comunicación audiovisual, cosa que ocurrió dos cursos después y bajo su supervisión. En la facultad era, casi sin dudarlo, el que más sabía de televisión de todos los profesores. Y no se limitó a dar clases y después irse a casa. Aunque nunca tuvo ningún cargo oficial en ninguna carrera, como era un culo inquieto no paró de montar cosas. Así, cuando vino Pepe Navarro a la facultad toda la puesta en escena y su realización la hizo él (con alumnos como equipo técnico), montó los primeros festivales de cortometrajes, sirvió de enlace con el Ayuntamiento de Torrelodones para que nos cedieran equipos audiovisuales y para poner en marcha un canal 'experimental' de televisión local, escribió un manual sobre televisión con el material de sus clases, incitó a que se pusiera en marcha un rodaje de cine hecho por los alumnos… Vamos, que no paraba. Te incitaba a que experimentaras y a que aprendieras haciendo."

Luis Tomás Melgar en 1981

Sergio continuó como alumno suyo en Comunicación Audiovisual y, además, fue becario en los estudios de radio y TV de la Universidad y  "como dábamos servicio a las necesidades de los profesores y nos metían en todos los fregados que se montaban (clases, conferencias, actos, eventos, celebraciones, etc.) tuve una relación muy cercana con él. Cuando acabé periodismo y durante el año siguiente, en medio de mi meditación sobre si seguir estudiando comunicación audiovisual, un día me llamó por teléfono y me propuso trabajar en los mismos estudios de la facultad, pero en esta ocasión como coordinador de todo el cotarro, cosa que hice entusiasmado. Entre el 2000 y el 2004 estuve allí y, aunque Melgar no tenía más cargo que el de profesor de la facultad, en la práctica hacía de supervisor del funcionamiento de los estudios más allá de estar involucrado en todos los saraos del campus. Melgar como 'jefe en la sombra' fue siempre un tipo fácil en el trato, sabía reconocer y valorar los esfuerzos por hacer bien tu trabajo, era consciente de las enormes limitaciones técnicas y humanas que teníamos por lo que siempre nos animaba con soluciones imaginativas que, en más de una ocasión, nos salvaron el pellejo. Luego, con los años y la experiencia, me he encontrado con auténticos ególatras insoportables en los pasillos de los medios de comunicación donde he trabajado y, sin embargo, Melgar, que había sido una estrella indudable, que había escrito alguna de las más importantes páginas de la historia de la televisión en España, era una persona cercana, accesible, llena de energía, con la determinación de hacer llegar su sabiduría a un grupo de inconscientes más verdes que un melón. Tenía su genio, ojo, pero nunca le vi humillar a nadie ni pasarse de frenada echando alguna bronca a alguien."

Luis Tomás Melgar dejó huella en muchas personas a lo largo de su dilatada vida profesional. Su inquietud cultural, su mirada curiosa, su vitalidad, su sorna... nos marcaron a muchos. Efectivamente, Melgar (con cámara o sin ella), sabía mirar el alma.  

martes, 5 de septiembre de 2023

María Teresa Campos


Poco antes de las ocho de la mañana hemos conocido la noticia a través de la radio, el medio en el que empezó y donde afianzó sus criterios profesionales. La agonía de María Teresa Campos ha sido motivo de tertulias televisivas y de la preocupación del público. Esa inquietud era lógica, desde finales de los ochenta ha sido una presencia habitual en nuestras vidas, horas y horas en la pantalla. 
Para muchos ostenta el título de Reina de las mañanas televisivas de forma honorífica a pesar de que el último programa para el que madrugó fue "La mirada crítica" hace quince años y no era líder de audiencia. Pero María Teresa era una mujer "hecha a sí misma" y acostumbrada a reinventarse. Cada tropiezo en el camino era un acicate para regresar con honores y, en muchas ocasiones, con un rol totalmente distinto al anterior. Es de las pocas periodistas de su generación que seguía siendo popular entre las nuevas generaciones... aunque precisamente fuera con un programa con un importante componente nostálgico como "¡Qué tiempo tan feliz!". 


Siempre se habla de su fuerte carácter. ¿Podría haber sobrevivido en el proceloso mundo de la televisión sin tener la capacidad de plantear sus puntos de vista con una firmeza que, quizás a algunos, podía parecer apabullante? A veces su severidad se trasladaba a sus colaboradores o, incluso, a su audiencia, inolvidable aquella coletilla "¡Vaya terminando, amiga!" dirigida a la típica espectadora que llamaba por teléfono y que se alargaba demasiado. Frase que pronunciaba mientras miraba fíjamente a cámara y movía un poco la cabeza como si fuera una madre que regañara cariñosamente a un hijo. 


Esa ha sido una de las características que la llevaron a triunfar entre "targets" muy distintos: era la madre severa pero cómplice, la compañera picona pero divertida, la jefa exigente pero justa, la periodista mordaz pero no hiriente, la amiga fiel... Todas esas personalidades cabían en una y así era la Campos. Revisar su larguísima carrera en los medios es harto difícil y además sería una enumeración de programas, personajes, anécdotas, triunfos y también, por qué no, algún fracaso que se convertiría en una enumeración falta de emociones. Pero sí que hay una serie de hitos en su trayectoria que merecen ser recordados y que no sólo jalonaron su currículum sino que, de alguna manera, cambiaron la historia de la tele. 

Su primera labor como presentadora en TVE, un Festival de Villancicos desde Pamplona en 1971

Cuando su cara comenzó a aparecer en TVE, de forma esporádica y sin gran repercusión, Maritere ya era una estrella en Málaga, su tierra, donde era locutora radiofónica desde finales de los 50, siendo aún una adolescente. En la radio se crió, allí conoció al que sería su marido, compatibilizó los micrófonos con los estudios de Filosofía y Letras (el título de Periodismo lo conseguiría décadas más tarde gracias a un examen de convalidación) y tuvo a sus dos hijas. Años intensos de discos dedicados y también de lucha social porque durante los 70 dirigió un programa rompedor titulado "Mujeres". Con la llegada de la democracia también se apuntó a la política aunque sin demasiada repercusión. Ya había aparecido en la tele en blanco y negro presentando algún festival y a finales de los setenta, ya en color, como jurado de "Aplauso" representando a la radio malagueña. España estaba cambiando y ella necesitaba revolucionar su propia vida. Deja Málaga, se separa de su marido y se va a trabajar a Madrid tras conseguir el traslado en su cadena, Radiocadena Española. A principios de los ochenta será la primera mujer en dirigir los informativos de una radio nacional. 

Con Patricia Ballesteros en el "Apueste por una" de Radiocadena Española. 

La radio es su gran pasión pero tras finalizar su etapa en informativos necesita reinventarse de nuevo. Un espacio de debate directo y lenguaraz es la primera piedra para ese camino que inicia hacia el cambio. "Apueste por una" junto a Patricia Ballestero es un éxito. Es la primera vez que dos mujeres periodistas se enfrentan en un fuego cruzado dialéctico sin cortapisas y con mucho humor. En esos primeros años ochenta ya ha comenzado a asomarse a la tele con más frecuencia pero todavía de forma puntual. Una entrevista en el popular "Esta noche" de Tola presentado por Carmen Maura, reportajes para el programa ecuestre "Al galope" y, de vez en cuando, era presentadora sustituta en "La Tarde" pero su primer programa como titular fue "Diario de sesiones".

En "Diario de sesiones", un programa que consideraba un rollo (y lo era).

Ella lo recordaba como aburrido y poco motivador. Simplemente presentaba los reportajes en plató sobre la actualidad parlamentaria. Tenía poca audiencia y no se sentía natural, no podía demostrar sus dotes comunicativas pero lo cierto es que este modesto espacio serviría para que su credibilidad ante la audiencia no se resintiera y, además, demostraba su versatilidad. María Teresa era esa mujer con pinta de profesora que un día salía entrevistando a Martes y 13 por la tarde o un sábado te explicaba qué había pasado en el Congreso. Aún no era popular pero estaba en camino. 

Teresa durante el cásting para los nuevos Telediarios de TVE a mediados de los ochenta

Por aquel entonces hizo un casting para el Telediario que era su verdadero objetivo entonces. Fue un desastre. Aquella prueba se ha conservado y es un claro ejemplo de cómo un "examen" puede pillarte en mal momento y cambiar tu carrera. No estaba cómoda, miraba con miedo a la cámara, parecía desconcertada en aquel lugar. El remate fue que leyó "el legendario Kari" en vez de "el lendakari" (presidente del Gobierno Vasco). No formó parte del nuevo y joven equipo de presentadores de los  informativos renovados de la tele pero aquel cásting no supuso su fin en la Casa. 


En 1987 Hermida inicia su brillante etapa al frente de "Por la mañana" acompañado de sus "chicas Hermida". Teresa no fue seleccionada inicialmente, se lo tuvo que buscar ella misma. Cierto día coincidió en los pasillos de Torrespaña con Don Jesús y le propuso llevar a la tele su "Apueste por una" como sección del matinal. Al excorresponsal en EE.UU. le gustó la idea y allí aparecieron Patricia y María Teresa cierto día con sus discusiones. La cosa funcionó. Funcionó muy bien sobre todo para la malagueña que en la temporada siguiente ya presentaba otras secciones y fue ganando importancia poco a poco. Cuando todo el equipo se fue a hacer la tarde con "A mi manera" ya era una de las figuras más reconocidas. 

María Teresa heredó "A mi manera" de Hermida y durante unos meses no hizo cambios, mantuvo las tertulias con intelectuales y la escenografía elegante de un hotel de lujo. 

Tanto que cuando Jesús se fue del programa para hacer el Telediario, se quedó como presentadora del espacio hasta que, en la siguiente temporada, cambió de nombre por "Ésta es su casa" y lo remozó a su estilo. Menos "elitista", más popular. Hermida quería que el programa simulara un encuentro de intelectuales en el hall de un gran hotel al estilo Ritz mientras que Teresa invitaba a la audiencia a entrar en su saloncito o, incluso, en su cocina. Ya se estaba fraguando el estilo "Campos" que estallaría (en todos los sentidos) en "Pasa la vida", primero en las tardes (sí, sí) y ya, a partir de 1993 en las mañanas. Comenzaba su reinado. 

La complicidad con Paco Valladares fue inmediata y desde "Pasa la vida" lo convirtió en su "marido televisivo". En esta imagen también aparece a la derecha Emilio Varela a quien había conocido como pianista de "Por la mañana". Tras la barra, con peluca, su hija Terelu. 

Este magazine fue el primer paso en firme en su afianzamiento como estrella popular. Ahí comenzó a ser "La Campos". Si su maestro Hermida inició las mañanas pensando "a la americana" y ofreciendo avances informativos, entrevistas de fuste y hasta información bursátil, la sucesora corrigió un error de sus predecesores (si exceptuamos a Pepe Navarro en "El día por delante"), estudió las audiencias y siendo muy consciente de cuál era el target real a esas alturas de los noventa, se dirigió directamente a él o, mejor dicho, a ella. El ama de casa era la que podía tener la tele encendida mientras hacía sus labores. Tras la curiosidad inicial, esa franja ya había asentado su perfil de espectador y era ese. María Teresa, pues, le ofreció lo que más podía interesar a esas mujeres pero sin prejuicios. 

Alonso Caparrós, un miembro de la orquesta del programa, Teresa, Concha Velasco, Parada, Terelu y Concha Galán en la parte final de "Pasa la vida" a principios de los noventa.

Había secciones de salud, belleza, moda, cocina... sí. Pero también había homenajes a grandes artistas, juegos, concursos culturales, tertulias irreverentes y mucha música. Se llevó de "Por la mañana" las parodias de los culebrones pero las convirtió en sitcoms de mercadillo con mucho morro. Y también mantuvo algo que después otros programas han copiado: la idea de que el equipo es una familia, discusiones incluidas. Era un grupo heterogéneo, había periodistas de toda la vida, intelectuales para las tertulias (que a veces se desarrollaban en un "patio de vecinos"), ex rockeros, locutoras setenteras, hijos/as de famosos, actores y jóvenes presentadoras que despuntaban. Hoy sabemos la razón por la que, de repente, parte del equipo de redacción hacía un playback de una canción o se incorporaba a los sketches. Para que se les pudiera pagar un extra que redondeara sus sueldos (no demasiado altos) se le ocurrió un truco: si hacían pantalla de vez en cuando entraban en otra categoría y cada vez que aparecían ante las cámaras recibían un pequeño sobresueldo. Mamá Campos al ataque y allí todos eran sus hijos. 

En la "serie" basada en su libro "Cómo librarse de los hijos antes de que sea demasiado tarde" adaptado para el programa "Tardes con Teresa".

Por fin era una estrella y aparece como invitada de los grandes programas de la Casa, canta en Telepasión y comienza a ser portada de revista. TVE quiere rentabilizar su éxito matinal ofreciéndole otros proyectos como el vespertino sabatino "Tardes con Teresa" o el reality de testimonios sobre desencuentros "Perdóname". El primero no fue un éxito pero tampoco un fracaso pero el segundo fue retirado enseguida tras las brutales críticas y su escasísima audiencia (si hubiera tenido 5 millones las críticas hubiera importado poco). Sin embargo, sí cuaja la edición de tarde de "Pasa la vida", creada para competir con los talk shows que comienzan a inundar las tardes televisivas. María Teresa no tiene descanso. 

Cantando con su equipo en el último día de "Pasa la vida"

Mientras tanto, las otras cadenas miran de reojo a Teresa y Telecinco, que está en plena transición de las Mamá Chicho hacia una programación menos frívola, le hace una oferta difícilmente rechazable. No sólo por la enorme cantidad económica sino porque le dan una libertad que en la pública, siempre tan rígida, no tiene. Lo más importante: le aseguran que podrá hacer una tertulia política, algo por lo que llevaba años luchando para incorporar a sus programas en TVE sin éxito. El último día de "Pasa la vida" Teresa llora mientras canta, rodeada de su equipo, "Cómo han pasado los años". Nadie entiende por qué. Ya había firmado su fichaje pero todavía no lo podía comunicar, sabía que ese iba a ser su último día en la Casa por un tiempo. 


A "Día a día" se llevó buena parte de su equipo, otros no pudieron aceptar la propuesta porque tenían contrato con TVE (como Concha Galán o Parada). Quien sí acompañó a María Teresa a su nueva casa, además de su hija Terelu entre otras, fue su "marido" en la ficción, Paco Valladares. Amigos hasta el final. Fue ella misma la que anunció, entre lágrimas, que su cómplice había fallecido. Fue durante la emisión en directo de "¡Qué tiempo tan feliz!". 


El nuevo magazine era más de lo mismo pero con el formato ya muy rodado y perfeccionado tras años de experimentación. Hasta 2004 consigue ser la líder indiscutible de las mañanas y ahí es cuando, de verdad, comienza su Reinado oficial. En su etapa en la pública había luchado mano a mano contra Pepe Navarro que, desde Antena 3, alcanzaba cuotas más altas en los ratings con contenidos más escandalosos. Cuando la Campos llega a Telecinco Navarro está en el late night de la misma cadena con su Mississippi así que la malagueña consigue superar a sus competidores directos sin grandes dificultades. De nuevo la cadena quiere aprovechar su figura e intenta que compita en prime time o por la tarde pero fallan los proyectos. Como es incansable compagina la mañana con "La tarde de COPE" un par de temporadas en un intento de la emisora radiofónica de encontrar sustituta a Encarna Sánchez. 

Concha Velasco acudió a todos sus programas, también a "Cada día" en Antena 3. Aquí en una sección "culinaria" de Paco Valladares junto a Rocío Carrasco

Aparentemente el cansancio no hace mella en la presentadora y sigue renovando su magazine con nuevos contenidos, demostrando su olfato. La tertulia política llega en la segunda temporada (parece ser que los jefes le piden que primero se afiance con contenidos similares a los de "Pasa la vida"), más tarde su famoso Corrillo, los análisis de los realities, etc. En 2004 llega otra de esas ofertas millonarias a las que es difícil negarse, esta vez de Antena 3. "Día a día" se convierte en "Cada día" con los mismos mimbres pero... esta vez no se produjo el trasvase de audiencia inmediato. Su sustituta inicial, Carolina Ferre, la supera y deja un buen colchón a la sucesora oficial, Ana Rosa Quintana que gana la batalla de la audiencia desde el primer día. Llegan los nervios de la cadena de San Sebastián y de la propia comunicadora. A finales de 2005, la noticia inesperada (aunque lógica): se cancela el magazine. Pero el fichaje ha sido carísimo y hay que capitalizarlo como sea. Se estrena enseguida (quizás demasiado rápido) "Lo que inTeresa" (¡qué gran título!, lo digo sin asomo de ironía), que comienza a media mañana y es más breve. Apenas dura cuatro meses. La Campos se encuentra, por primera vez, sin trabajo pero bajo contrato con Antena 3 hasta el verano de 2007. 

En 2008 vuelve a los informativos con "La mirada crítica"

Tras un tiempo de barbecho María Teresa regresa por partida doble, a la radio para presentar la última parte del "Protagonistas" de Luis del Olmo en Punto Radio y con un late night semanal en Telecinco, "El laberinto de la memoria". En 2008 comienza su etapa al frente del magazine informativo "La mirada crítica", una nueva reinvención que se frustra por un cáncer que la aparta de la pantalla de un día para otro. Ahí retoma las llamadas de los espectadores y en los primeros días se produce una anécdota para la historia. Redacción le pasa una nota: alguien ha llamado para quejarse de que en el icónico mapamundi del programa (fabricado con chapas) España aparece demasiado pequeña. María Teresa reacciona al instante: "Pues si con la que está cayendo usted se fija en eso...".

Ana Rosa, que le había robado el Reinado, le devolvió la visita al plató en "¡Qué tiempo tan feliz!"

Una vez recuperada, en 2009 acepta una serie de especiales para la tarde de los sábados que tocan la fibra nostálgica. Al principio no tienen título, será en marzo de 2010 cuando adquieren el definitivo "¡Qué tiempo tan feliz!", su última reencarnación televisiva de éxito. Al poco tiempo se amplía su emisión a los domingos. El formato va cambiando según las necesidades y combina el recuerdo con la actualidad. Este será el espacio por el que la conocerá la juventud. Es el relevo natural de "Cine de Barrio" e igual que los nietos de los noventa veían ese programa con los abuelos, los del nuevo milenio acompañan a la yaya mientras la Campos baila al ritmo de los Supersingles sobre unos taconazos imposibles. Compagina su programa con una colaboración con "Sálvame" que parece que le da más disgustos que alegrías pero ahí sigue, inasequible al desaliento. Parecía que se iba a convertir en nuestra Mirtha Legrand, con su propio reality acompañada de sus hijas y todo, pero no. En 2017 se cancela su programa (decisión discutible, por cierto). De su regreso en 2021 con una única entrega de "La Campos móvil" mejor ni hablar. 

María Teresa despidiéndose de "Pasa la vida"

María Teresa estuvo reclamando un trabajo hasta hace unos meses, como "terapia ocupacional" decía. Se ha ido pero las reacciones del que ha sido su público confirman que permanece en el corazón de la audiencia. Me viene a la cabeza la letra de la canción que ella eligió para despedirse de "Pasa la vida" y creo que ella la eligió por algo. Ahora cobra sentido: 

Cómo han pasado los años
Las vueltas que dio la vida
Nuestro amor siguió creciendo
Y con él, nos fue envolviendo
Habrán pasado los años
Pero el tiempo no ha podido
Hacer que pase lo nuestro



domingo, 13 de agosto de 2023

Canciones de nuestra vida

Francis Lorenzo entre las dos parejas de concursantes de bailes de salón

1997 fue un año importante para Francis Lorenzo. El actor gallego había sido fichado por Antena 3 por una suma millonaria, era entonces un actor muy popular gracias a la serie "Médico de familia" de la cadena de la competencia, Tele 5. Los directivos de la primera cadena privada pensaron que Lorenzo era el idóneo para competir contra Pepe Navarro y su Mississippi en el late night. Querían, en definitiva, convertirlo en nuestro Johnny Carson. Para sorpresa de los jefes (pero no del resto de la población) el programa "Efecto F" no funcionó en la medianoche y Francis, sólo dos meses después, estaba sin trabajo pero cobrando un pastizal. Tenía que ser rentabilizado rápidamente y fue reubicado en un programa montado por la productora Gestmusic con mucho sentido del ahorro y con una fórmula eficaz e inteligente. El invento se tituló "Canciones de nuestra vida" y ofrecía justo lo que anunciaba.

El decorado de "Canciones de nuestra vida" que usaba la base del de "La Parodia Nacional"

Una vez a la semana en horario de prime time y durante casi dos horas horas de emisión (contando con los anuncios) un grupo de cantantes desconocidos (pero con grandes voces) se transmutaban en los ídolos de los años 50 a 70 (con alguna incursión puntual en otras décadas anteriores y posteriores) para deleite de un público que estaba empezando a degustar con fruición la nostalgia, que le pregunten si no a Guillermo Summers que conseguía cifras millonarias gracias al uso humorístico del Archivo de TVE en "Mitomanía" en aquellos años. Combinando distintas secciones, el programa nos regalaba una lista musical que podía emocionar a un amplio sector de la audiencia. Había temas dedicados con el consiguiente testimonio explicando por qué esa canción solicitada era tan importante en su vida. Después de esa confesión tenía que aguantar (generalmente haciendo pucheros o llorando sin pudor) mientras el cantante de turno la interpretaba a su vera. También se interpretaban popurrís de un cantante, un género o una década, dúos imposibles pero resultones y todo eso con una gran orquesta y un excelente cuerpo de baile, dos sellos de Gestmusic que siguen siendo sus baluartes, por ejemplo, en "Tu cara me suena". Además, concurso de bailes de salón (para adultos e infantes) y niños canoros cantando a dúo (gracias a la técnica) con sus ídolos (generalmente ya fallecidos). 

David Civera (18 años) mostrando su versatilidad como cantante en la sección de canciones dedicadas

Decía antes que este fue un programa que usaba la técnica del aprovechamiento y no es una afirmación baladí. El plató era el de "La Parodia Nacional" (misma cadena y productora) y su decorado había sido convenientemente "vestido" de sala de fiestas glamourosa de los cincuenta con unas cortinas de raso por aquí, unos atriles de orquesta por allí y una iluminación con estrellitas por allá. Los más avispados se daban cuenta de la metaformosis pero el público en general no se fijaba tanto, no nos engañemos. En cuanto al elenco artístico, los cantantes provenían, fundamentalmente, de "Lluvia de estrellas" (adivinen: misma cadena y productora). Del presentador, vestido siempre de smoking blanco, no hace falta insistir más. El programa cumplió su función sobradamente, estuvo una temporada en antena con una media superior al 20 % de share y más de dos millones de espectadores (datos de Gestmusic) y dejó un grato recuerdo entre sus espectadores. Lorenzo presentó para Antena 3 otro programa de la compañía catalana, "La cara divertida", antes de embarcarse durante cinco años en la serie "Compañeros". 

Una última curiosidad: de entre todos los cantantes de aquel grupo hubo uno que consiguió un gran éxito comercial y que pocos años después nos representó en Eurovisión: David Civera. 

domingo, 23 de julio de 2023

Addams vs Munsters


18 de septiembre de 1964, la ABC estrena la sitcom terrorífica "The Addams Family" basada en los personajes que Charles Addams había creado en sus viñetas para "The New Yorker". Seis días después la CBS emite el primer capítulo de "The Munsters" que aprovechaba a los monstruos de las películas clásicas de la Universal en los años 30 (Drácula, Frankestein, el Hombre Lobo...) pero trasladados a los EE.UU. de ensueño de las comedias de los sesenta. ¿Cómo es posible que se desarrollaran y estrenaran dos series con personajes no normativos (por usar lenguaje de hoy) al mismo tiempo? ¿Competían entre ellas? ¿Eran realmente similares? ¿Cómo influyó Batman en su bajada repentina en la lista de los programas más vistos? Todo esto y muchísimo más es lo que nos cuenta Miguel Ángel Parra en su libro "Addams y Munsters" editado por Diábolo. Los orígenes de ambos proyectos, su devenir televisivo, sus siguientes encarnaciones tanto en la pequeña pantalla como en la grande son analizados por este autor que ya nos ha alegrado horas de lectura con otros volúmenes como "No es fácil ser verde: El universo de Jim Henson" (también de Diábolo) y como guionista del cómic "La Vampira de Barcelona" (Norma Editorial). Nos centramos en esta entrevista en la etapa televisiva original de ambas series que hoy son un clásico de la televisión internacional. 

Miguel Ángel Parra con algunas de sus obras en la última Feria del Libro de Madrid

- En tu libro explicas cómo fue posible que dos cadenas distintas apostaran por sitcoms sobre familias "monstruosas" al mismo tiempo, había un contexto propicio.

A mediados de la década de los sesenta, las cadenas estadounidenses se encontraban en busca y captura de nuevos formatos en los que la fantasía y los elementos sobrenaturales estuvieran presentes. En esos momentos se estaban produciendo series de gran éxito protagonizadas por personajes fantásticos y sobrenaturales, como "Embrujada" o "Mi marciano favorito", y ese es uno de los motivos principales por los que, con seis días de diferencia, las cadenas ABC y NBC pusieron en marcha "La familia Addams" y "La familia Munster" dentro de sus respectivas programaciones.

- En realidad Los Addams y Los Munsters eran series completamente distintas, en su concepción y desarrollo a pesar de que hoy haya quien las confunda. 

La familia Addams, principalmente, se caracteriza por su humor negro y su particular enfoque satírico hacia la sociedad y la política. Su singularidad radica en su amor por lo macabro y lo peculiar. Los Addams no se preocupan por encajar en la sociedad y, de hecho, suelen celebrar su rareza y sus pasiones inusuales. Sin embargo, La familia Munster es una parodia de las sitcoms de la década de los sesenta protagonizadas por familias estadounidenses tradicionales. Aunque los Munster tienen una apariencia monstruosa, por dentro son una familia completamente normal y quieren ser aceptados por su comunidad. 

- Los Addams parten de las famosas viñetas de Charles Addams para "The New Yorker" pero en realidad no había un desarrollo conceptual, todo fue cosa de su productor televisivo.

Así es, en 1938, los personajes de La familia Addams nacieron en las ingeniosas viñetas dibujadas por Charles Addams para la revista "The New Yorker". Sin embargo, es importante destacar que el desarrollo conceptual de los personajes y su adaptación para la televisión fue obra del productor David Levy en 1964. Fue esta versión televisiva la que sirvió como modelo para futuras producciones y la que popularizó a la familia Addams en el medio audiovisual. Inicialmente, los personajes creados por Addams en sus viñetas no contaban con nombres ni con un trasfondo establecido. Fue gracias al trabajo de adaptación realizado por Levy que estos personajes adquirieron identidades y se les dio una historia para la serie de televisión. De esta manera, el productor fue fundamental en la creación y desarrollo de los personajes.

- En el caso de Los Munster la base está en los derechos de las películas que la Universal había realizado en los 30/40 con monstruos clásicos.

Correcto, los guionistas Norm Liebmann y Ed Haas se inspiraron en los personajes de los monstruos clásicos de Universal, como Drácula, Frankenstein o el Hombre Lobo, para crear a los miembros de "La familia Munster". Liebmann y Haas, también tomaron ideas de varios proyectos paródicos presentados previamente a Universal que unificaron con sus ideas y las de sus productores del programa.

- ¿De qué manera se retroalimentaron ambas series? ¿Es cierto que si una no hubiera sido aprobada la otra no hubiera recibido el visto bueno?

En un primer momento, David Levy no consiguió encontrar a una cadena de televisión interesada en su proyecto. Sin embargo, cuando Universal Studios se enteró de su idea, puso en marcha una serie similar basada en sus famosos monstruos cinematográficos. A su vez, la producción de Universal llamó la atención de la cadena ABC hacia el proyecto de de Levy. Aunque, previamente, ABC había rechazado el proyecto, la cadena vio la oportunidad de tener una serie con la que competir con la cadena rival y ambas comenzaron a producirse en paralelo.

- En Los Munster tanto Fred Gwynne como Al Lewis no eran precisamente actores que se avenían a cualquier cosa e Yvonne De Carlo no se lo puso fácil a nadie al principio. ¿Cómo influyó esto en el devenir de la serie?

Tanto Fred (Herman Munster) como Al (el abuelo) eran actores con una fuerte personalidad que, en beneficio de la serie, no estaban dispuestos a pasar ni una, algo que traía de cabeza a los productores. El caso de Yvonne (Lily Munster), era diferente. De Carlo había sido una gran estrella de Hollywood que se vio forzada a trabajar en televisión para poder mantener a su familia. Eso, al principio, supuso algunas tensiones entre los miembros del reparto. Afortunadamente, De Carlo supo encontrar su lugar en el elenco y contribuyó indudablemente al éxito de la serie. Poco después, el reparto de actores también se convirtió en una pequeña familia detrás de las cámaras. La química y el carisma de este trío de actores, dejó una huella imborrable en el recuerdo de la serie. Por ese motivo, a diferencia de las producciones basadas en los personajes de Charles Addams, resulta difícil realizar nuevas versiones de los Munster, porque los espectadores siempre los compararán con estos tres monstruos del reparto original.  

- Precisamente en Los Munster tenemos un síndrome Darrin en toda regla…

Efectivamente, en "La familia Munster" podemos encontrar un caso del famoso "síndrome Darrin" o lo que es lo mismo: el cambio repentino de un actor o actriz en el papel principal de una serie de televisión. Un término que se utiliza desde lo sucedido en "Embrujada", una serie en la que el personaje de Darrin Stephens fue sustituido por otro actor sin explicación alguna. En el caso de La familia Munster, durante su primera temporada, hubo un cambio de actriz para el personaje de Marilyn Munster. Después de trece episodios, Beverley Owen, la intérprete de Marilyn, decidió abandonar la serie para casarse con Jon Stone, quien posteriormente se convertiría en uno de los creadores de "Barrio Sésamo". Owen fue reemplazada a partir de entonces por Pat Priest.

- Otro elemento fundamental para convertirlas en iconos fue su dirección de arte: las mansiones, los coches, el atrezo…

Sin duda, los coches de los Munsters diseñados por George Barris o el atrezo de la decoradora Ruby R. Levitt en los Addams, jugaron un papel crucial en la construcción del mundo visual de ambas series. Cada rincón de la mansión de "La familia Addams" estaba cuidadosamente decorado por Levitt con objetos extravagantes y surrealistas, algo muy poco visto en la televisión de los sesenta. En el caso de los Munster, el diseño de los coches de Barris (el famoso "Munster Koach" y el "Drag-u-la"), contribuyeron exponencialmente al éxito de la serie gracias a la venta de sus maquetas de juguete.

- Ambas comenzaron con muy buena audiencia, ¿por qué se desplomaron en la segunda temporada?

Tanto "La familia Addams" como "La familia Munster" experimentaron una disminución en su audiencia en la segunda temporada, y esto se debió en parte al impacto del fenómeno cultural que supuso la serie de televisión "Batman", producida por William Dozier y protagonizada por Adam West. Su estreno en 1966 atrajo mucha atención y se convirtió rápidamente en un éxito de audiencia. La serie presentaba un estilo visual colorido, aventuras de superhéroes y un tono más ligero en comparación con las comedias de situación de "La familia Addams" y "La familia Munster", eso cautivó a los espectadores de la época. 

- ¿Cuándo llegaron a España? ¿La reposición de Los Munsters en "La bola de cristal" es la clave para convertirla en más famosa hoy en España que su "prima"?

En España, la popularidad de La familia Munster realmente despegó con su reposición en el programa de televisión "La bola de cristal" a mediados de los años ochenta. Aunque la serie ya se había emitido previamente en España con doblaje latino, fue su inclusión en la programación de La bola lo que contribuyó a su éxito y la convirtió en una serie muy querida por el público español. Por otro lado, la serie de los Addams también se emitió en algunas televisiones autonómicas en los años noventa, coincidiendo con el estreno de las películas dirigidas por Barry Sonnenfeld. Sin embargo, hasta la llegada de estas películas, "La familia Munster" era la más popular y reconocida en España. Dicho lo cual, aunque sea fan de ambas, no creo que actualmente los Munster sean más conocidos que los Addams. Si preguntas a alguien más joven que nosotros probablemente no conozca "La familia Munster" ni sus personajes. Las películas de los Addams producidas en los noventa fueron muy populares, todavía pueden verse en varias plataformas y, gracias a ello, conservan cierto estatus de culto. La serie de "Miércoles" en Netflix, el musical teatral, y las dos nuevas películas de animación han continuado manteniendo a flote el recuerdo de los personajes con bastante éxito entre el público actual. Lamentablemente, no puede decirse lo mismo de los Munster, la serie clásica no se encuentra disponible en ninguna plataforma y la reciente película de Rob Zombie no ha ayudado demasiado a ganarse el favor de nuevos espectadores.

- Estoy de acuerdo en que, como personajes, hoy son más populares los Addams que los Munster, has explicado muy bien la razones. ¿Cómo es posible que dos series estrenadas hace 60 años sigan teniendo hoy esa presencia en la cultura popular?

La presencia duradera de series como "La familia Addams" y "La familia Munster" en la cultura popular se debe a una combinación de factores que han contribuido a su longevidad. En primer lugar, estas series presentaban una temática única y original en su época. La combinación de humor negro, estética gótica y personajes excéntricos y carismáticos capturó la atención del público y las hizo destacar entre otras producciones televisivas. Sus tramas inusuales y su enfoque humorístico y extravagante generaron un impacto significativo en la audiencia del momento. Ahora lo hemos visto una y mil veces en mil producciones, pero en 1964 eran dos formatos muy novedosos. Además, el legado de los personajes ha sido fundamental para su presencia continua en la cultura popular. Tanto los Addams como los Munster tienen personajes icónicos y fácilmente reconocibles, como Gómez y Morticia Addams o Herman y Lily Munster. Se han convertido en referentes y han dejado una huella indeleble en la memoria colectiva, lo que ha contribuido a mantener viva la presencia de estas series a lo largo de los años. Asimismo, hay que tener presente que la nostalgia juega un papel importante en su vigencia. Las personas que crecieron viendo estas series en su juventud las recuerdan con cariño y las transmiten (o al menos lo intentan) a las generaciones siguientes. Además, la aparición de nuevas versiones, adaptaciones y películas basadas en ambas familias ha permitido que las series originales sigan siendo relevantes y se mantengan en el imaginario popular.

- ¿Tienes claro cuál es tu favorita? 

Es una respuesta difícil… es como preguntar si quieres más a mamá o a papá. Ambas tienen su propio atractivo y han dejado una huella imborrable en la historia de la cultura popular. Cada una tiene características distintivas que las hacen especiales a su manera. Si he de elegir, de todas las producciones que se han realizado me quedaría con la serie de los Munster y las dos películas de los Addams de los noventa. Pero, principalmente, porque ambas son una parte muy importante de mi infancia.