sábado, 7 de noviembre de 2026

La saga de los Rius

La boda de Joaquín Rius (Fernando Guillén) y Mariona Rebull (Maribel Martín). Foto Museo RTVE.

Antes que "Fortunata y Jacinta", antes de "Los Pazos de Ulloa" y "Los gozos y las sombras", mucho antes de "La Regenta", incluso antes que "Cañas y barro" o "La Barraca" estuvo "La saga de los Rius". Fue esta la primera gran adaptación literaria de TVE, rodada en soporte cinematográfico en color y con enormes medios para la época. Era una apuesta por seguir la estela de la BBC que ya estaban probando también otras televisiones europeas y que aquí llegaba en el momento adecuado, en plena Transición y con una televisión en proceso de madurez que, además, aspiraba a exportar sus producciones. Gracias al esfuerzo del equipo a cargo de esta serie y del éxito que alcanzó llegaron las otras, sin "La saga de los Rius" difícilmente se hubieran encargado inmediatamente otras que alcanzaron más popularidad. 

Victoria Vera como Crista Fernández y Emilio Gutiérrez Caba como Desiderio Rius

Basada en tres novelas de Ignaci Agustí, "Mariona Rebull", "El viudo Rius" y "Desiderio", es un recorrido por la vida de una familia de la burguesía catalana desde finales del s. XIX hasta principios del XX. Con esa excusa conocemos la rápida expansión industrial de esa época, las primeras protestas de los trabajadores en procura de sus derechos al tiempo que se refleja la historia de las costumbres, la vida social, la moda... y todo eso con la historia personal y amorosa de esa familia. La primera novela, publicada originalmente en 1943 fue llevada al cine tan sólo cuatro años después por José Luis Sáenz de Heredia y protagonizada por José María Seoane, Blanca de Silos y Sarita Montiel. Un dato casi olvidado y que contamos aquí hace tiempo es que ya hubo una adaptación televisiva nada menos que en 1962. Fue, por supuesto, en directo y con unos medios primitivos pero tuvo una gran aceptación. 

Pedro Amalio López (con gafas de pasta y melena) en el rodaje de "La saga de los Rius" en Barcelona
Foto Museo RTVE

El pionero realizador de nuestra tele Pedro Amalio López, que había obtenido sendos éxitos con las adaptaciones de "El conde de Montecristo" y "Los tres mosqueteros" dentro del espacio "Novela", ambas grabadas en vídeo y con el sistema multicámara (excepto en los exteriores rodados en formato cine 16 mm). "La saga de los Rius" supondría un esfuerzo enorme para él y para todo el equipo implicado. Otro veterano de la tele, Felipe Vila-San Juan, se encargó del guion adaptado y Augusto Algueró de la banda sonora. El asesor histórico Pedro Voltes vigiló que no hubiera anacronismos en vestuario y decoración. 180 días de rodaje, casi 40.000 metros de película rodada, dos mil extras repartidos en rodajes en decorados y en exteriores de Madrid, Barcelona, Sevilla y Granada. La mayor parte de la producción, no obstante, se gestionó desde el Centro de Producción de TVE en Miramar (Barcelona) lo que fue un acicate para los profesionales de allí que demostraron su enorme valía. Cada capítulo costó unos 5 millones de pesetas, una cifra récord para la época.

El público del Liceo antes del atentado de noviembre de 1893, reflejado en el  quinto capítulo
Foto Museo RTVE

El guionista había sido amigo del propio Agustí y en un reportaje de Jesús Mariñas (sí, ese Mariñas) para la revista "Tele Radio" en el que se informaba del rodaje explicaba una de las grandes dificultades en la adaptación: "En sus novelas apenas hay diálogo, todo lo daba a entender en el fondo pero en la televisión importa la forma visual y auditiva. A la hora de hacer los guiones recurrí a una pequeña trampa, me parecía necesaria para, llegado el momento, interesar. Como "Mariona" y "El viudo Rius ya fueron hechas en televisión corríamos el peligro de que la gente dijera '¡Ah, pero si ya esto ya lo hemos visto!'. Por eso empiezo contando la historia del nieto, la de Desiderio, que tuvo menos impacto."

Ágata Lys interpretó el personaje de Lula que en el cine había tenido el rostro de Sarita Montiel en 1947

Pedro Amalio declaraba en el mismo reportaje ("Tele Radio" nº 919, agosto de 1975): "De entrada es la realización más importante que TVE acomete en toda su historia. No es  una "Novela" de trece horas, es una película de trece horas. ¿Sabes lo que es eso? Pues representa algo así como la realización de ocho películas normales". Ante la pregunta de si aquello sería más cine o tele respondía: "Pienso que las dos cosas y, encima, con el agravante del color. A la hora de filmar en color hay que saber quitar colores, aunque parezca absurdo, para no caer en el technicolor (famoso por sus tonos vivísimos y muy saturados). En casos como este creo que hemos de seguir en lo posible la técnica americana, me parece perfecta a la hora de dosificar los planos generales. ¿Qué problemas veo? Todos. Seis meses es mucho tiempo. ¿Y si en enero he cambiado de criterio y lo realizado ya no me gusta?"

Guillén y Ramiro Oliveros. Foto Museo RTVE.

Más de ochenta actores desfilaron por los decorados preciosistas con papeles de cierta relevancia, aquella serie fue un catálogo de intérpretes populares y prestigiosos. Encabezaban el reparto Fernando Guillén, Maribel Martín, Ágata Lys, Emilio Gutiérrez Caba, Ramiro Oliveros, Victoria Vera y les secundaban, entre otros, Teresa Gimpera, José María Caffarell, Mari Carmen Prendes y Montserrat Carulla. Fue en esta serie donde Fernando Guillén Cuervo pudo actuar por primera vez en el rol de su propio padre de niño (algo que ya hemos contado aquí). Pero esta serie, más allá, de un reflejo histórico era un dramón de cuidado. "Yo lo veo como una historia de amor, ahí me he centrado sin dejar de subrayar una serie de notas ambientales o históricas" decía Pedro Amalio. Ignoro si el hecho de que el director y el actor principial hubieran trabajado juntos varias veces y que, incluso, Fernando fuera el protagonista de su distopía "Un mundo sin luz" (premiado en certamen televisivo en Berlín en 1967) tuvo algo que ver en la elección de Guillén para el exigente rol de Joaquín Rius. La parte sentimental, no obstante, estaba equilibrada con todos los sucesos históricos que aquí se narraban. 

Joaquín portando a Mariona tras el atentado del Liceo

Fueron trece capítulos de una hora de duración (contando con la publicidad) cada uno emitidos entre el 7 de noviembre de 1976 hasta el 30 de enero del 77. Fue doblada al catalán para su emisión en el Circuito Territorial. Desgraciadamente no ha sido repuesta con la misma frecuencia que otras, cierto es que su ritmo puede resultar un poco lento pero no olvidemos que fue la primera de este tipo y ese mérito no se lo puede quitar nadie. Además, nos ha dejado escenas para la historia como cuando (¡atención, spoiler!) en el que Joaquín confirma las sospechas de que su mujer le está poniendo los cuernos con un amigo y lo hace de la forma más dramática, al encontrarlos muertos en un reservado del Liceo tras el famoso atentado de 1893. El momento en el que Joaquín aparta al amante de su mujer y a ella la recoge en brazos para sacarla de allí está lleno de dramatismo y fue el más repetido desde entonces al recordar esta producción pionera. 


La serie está disponible en la web de RTVE y se puede ver pinchando aquí.

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